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Gota Diaria 19-06-2025

“Y tomando la copa, y habiendo dado gracias, les dio diciendo: Bebed de ella todos; porque esto es mi sangre del nuevo pacto, que por muchos es derramada” (Mateo 26:27-28)

 

El pacto de sangre era un rito antiguo semítico, y era el pacto más íntimo y sagrado que dos personas podían celebrar.  El rito incluía, el acto en que las dos personas involucradas se cortaban la muñeca y cada uno bebía de la sangre del otro, dando a entender que absorbía la vida del otro y que su vida quedaba totalmente rendida y dedicada a aquel con quien hacía el pacto.  Desafortunadamente, como han occidentalizado tanto al Mesías, han pasado por alto la importancia de estudiar costumbres semíticas y hebreas las cuales Yahushua usa en parábolas, para enseñar y revelar Su eterno plan para Su pueblo y permitirnos vislumbra la magnitud de Su obra redentora.  Cuando Yahushua les dijo a los discípulos que debían beber Su sangre, estaba claramente diciéndoles que tenían que absorber Su vida, si querían tener vida eterna y que, al hacerlo, estaban entrando en los vínculos del pacto y por ende rindiendo sus vidas a Él.  El Padre estaba dando Su sangre, en la sangre del Mesías para que todos los hijos de Abraham fueran revividos en “la sangre del pacto eterno”.   En la consumación de los siglos, vino al mundo aquel que desde el principio era Uno con el Padre, a ser uno con el hombre y compartir así de la naturaleza de aquellos que estaban sujetos a la muerte, pero que anhelábamos la vida.  Yahushua fue la simiente de Abraham, el cumplimiento de la promesa, el Cordero sacrificado desde antes de la fundación del mundo. “Si no coméis la carne del Hijo del Hombre, y bebéis su sangre, no tenéis vida en vosotros” – Juan 6:53. 

Gota Diaria 18-06-2025

“Teniendo el entendimiento entenebrecido, ajenos de la vida de Dios por la ignorancia que en ellos hay, por la dureza de su corazón” (Efesios 4:18)

 

La raíz griega de la palabra “entenebrecido”, es el verbo “skotizo” = “privado de la luz”.  Describe a aquellos cuya luz les ha sido quitada.  YHVH les ha quitado la luz de manera que tropiecen en la oscuridad, son moralmente ciegos, excluidos de la luz de Elohim.  ¿Cómo llegaron a esa condición?  Pablo nos dice en el siguiente versículo, que fue debido a que endurecieron su corazón hacía YHVH.   A veces somos miopes cuando leemos versículos como estos, y no vemos la gravedad de la situación.  ¿Hay vida fuera de la luz de YHVH? No. ¿Puede alguien conocer verdaderamente la vida si ha sido excluido de la luz de YHVH? No. ¿Se le puede enseñar moral a alguien que se rehúsa a escuchar la voz de YHVH? No. ¿Puede el esfuerzo humano rescatar al mundo de la degradación y depravación en la que se encuentra? No. Pablo dice “que el ciego guía al ciego”.  No hay esperanza de ver, hasta que la luz de YHVH brille en la oscuridad y aquellos que no quieren abrir los ojos, jamás verán la luz.  Si usted está por mucho tiempo en un lugar oscuro, se dará cuenta que la luz hiere.  Se restregará los ojos porque la luz hiere.  Algunas veces la luz hiere tanto que la gente prefiere volver a la oscuridad.  Prefieren tropezar ciegamente que ver con dolor.  Duele cuando la luz de YHVH revela nuestro pecado, pero es mejor soportar el dolor y ver, que vivir en la oscuridad. 

Gota Diaria 17-06-2025

“YHVH peleará por vosotros, y vosotros estaréis tranquilos” “Tu pleito yo lo defenderé, y yo salvaré a tus hijos” (Éxodo14:14 e Isaías 49:25)

 

Desde el comienzo en el libro de Génesis, vemos la guerra como un patrón humano que continua a lo largo hasta el libro de Apocalipsis donde la batalla final entre el bien y el mal está profetizada.  Israel aprendió lecciones fuertes en las guerras.  Vio que cuando salía a la guerra guiado por Elohim, tenían la victoria segura, más cuando salían a pelear en sus propias fuerzas eran derrotados.   Las guerras peleadas bajo la guía de YHVH, eran guerras santas cuyo único propósito eran de establecer a Israel en la Tierra Prometida, protegerlos contra las invasiones extranjeras y promover la justicia y rectitud.  Uno de los requisitos, era que el pueblo debía purificarse – “Cuando salieres a campaña contra tus enemigos, te guardarás de toda cosa mala… Porque YHVH tu Elohim anda en medio de tu campamento, para librarte y para entregar a tus enemigos delante de ti… “– Deuteronomio 23:9-14.  Tanto el pueblo como su causa, debía ser santa.  Elohim solo pelearía en una batalla santa y justa.  Los parámetros de YHVH no han cambiado.  En los últimos tiempos, peleará de nuevo por su pueblo y el propósito será el mismo: establecerlo en la Tierra prometida, defenderlo de invasión extranjera y establecer un reino de rectitud y justicia.  Pero mientras está guerra final llega, tenemos batallas que pelear y si queremos que Elohim pelee por nosotros, debemos separarnos, ser kaddosh para Él, y que tanto nuestra vida como la causa sea santa. 

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