“Vendrán muchas naciones y dirán: Venid, y subamos al monte de YHVH, y a la casa del Elohim de Jacob; y nos enseñará en sus caminos, y andaremos por sus veredas; porque de Sión saldrá la Tora, y de Jerusalén la palabra de YHVH” (Miqueas 4:2)
¿Cómo podemos prepararnos espiritualmente, para celebrar las Fiestas de YHVH como El nos pide que lo hagamos? Debemos caminar en obediencia a Su Tora. Limpiar nuestro corazón de toda contaminación, y determinar que vamos a celebrar Sus Fiestas en obediencia, como manifestación de nuestro amor – “Si me amáis, guardad mis mandamientos” – Juan 14:15. Prepararnos para ser vencedores, para pelear la batalla espiritual que puede llegar porque el mundo (sistema), demonio y la carne siempre se oponen a la obediencia a YHVH. Entender que estas Santas Convocaciones o Fiestas, son los tiempos señalados por YHVH para estar con Su pueblo, que tienen un significado especial en el calendario divino, que lo que hacemos al celebrarlas, es ensayar un nuevo paso en el plan de Redención. Estas próximas Fiestas de otoño en particular, son el diagrama de los últimos tiempos. Vamos a ensayar el regreso del Mesías y los eventos que se llevarán a cabo al final de los tiempos. Entender la importancia de estas Fiestas en la vida de un creyente y el rol central que cada uno de nosotros tenemos en el plan de redención, reconciliación y salvación. Recordar que estas Fiestas son eternas, que YHVH ordena celebrarlas por perpetuidad. El celebrarlas nos ayuda a entender el corazón del Padre como nunca antes -- “Y en esto sabemos que nosotros le conocemos, si guardamos sus mandamientos” – 1Juan 2:3. A crecer espiritualmente. Nos acerca más los unos a los otros y nos prepara para enfrentar juntos los tiempos duros que se avecinan. Pero por encima de todo, celebrarlas es obedecer a YHVH y eso es lo que cuenta.
“Y si el justo con dificultad se salva, ¿en dónde aparecerá el impío y el pecador?” (1 Pedro 4:18)
La palabra “impío” en griego es “asebes” = Sin Elohim. Es una persona que vive su vida ignorando a Elohim, que no lo honra, ni adora. Y no tiene nada que ver con ir a la iglesia. Es una actitud mental. La persona que honra a YHVH y vive su vida en la Tora, es la que entiende que su vida no le pertenece, es de YHVH. El es quien está a cargo de su existencia. Así que necesita ajustarse a Sus planes y no pedir que YHVH se ajuste a los suyos. El hombre sin Elohim, es el que piensa que él es el centro de todo, que ser mediocremente bueno es suficiente, que solo se ama a los que le agradan. Tal vez va a la iglesia y proclama que ama a YHVH, pero su vida muestra lo contrario. El hombre de YHVH camina por el camino que YHVH le ha preparado, en la Tora, tiene temor de YHVH, lo ama, respeta, reverencia, adora y todo en su vida le recuerda la misericordia de YHVH, y lo lleva a rendirse a El con todo su corazón. Pidámosle a YHVH que nos perdone por abusar de la vida que nos ha dado creyendo que tenemos derecho a hacer planes y tomar decisiones por nuestra propia cuenta, ignorando que toda nuestra vida le pertenece y está en Sus manos. Que podamos decir como Yahushua — “Padre mío, si es posible, pase de mí esta copa; pero no sea como yo quiero, sino como tú” — Mateo 26:39.
“Y cuando aparezca el Principe de los pastores, vosotros recibiréis la corona incorruptible de gloria” (1 Pedro 5:4)
La vida en la Tora tiene recompensas, por ejemplo: paz, gozo, protección, la seguridad de que YHVH está en control de nuestra vida, etc. Y aquí Pedro dice que ademas tendremos una corona incorruptible. La mayoría del tiempo actuamos como si esta vida fuera la historia real. Pensamos en términos de logros temporales. La profesión, obtener una casa, los amigos, el carro de mis sueños, los hijos, la educación y aun la congregación correcta, que haga juego con toda esta cantidad de adquisiciones. Pero todas estas cosas, sin importar que tan buenas y correctas puedan ser, pueden ser un obstáculo para el objetivo de YHVH que es formar en nosotros la imagen de Su hijo. Así, que, ya seamos ricos o pobres, educados o ignorantes, propietarios o rendatarios, cualquiera que sea la circunstancia que rodea nuestra vida, necesitamos tener otro objetivo. Un objetivo que tenga que ver con lo que verdaderamente cuenta, con obtener la corona incorruptible y ser conformados a la imagen del Mesías. No podemos seguir contando nuestro éxito o fracaso basados en lo que poseemos o creemos ser. YHVH puede remover todo esto lejos de nosotros para mostrarnos que nuestra seguridad en el sistema es temporal. Hay cosas sin valor material pero con recompensas eternas — “… donde esté vuestro tesoro, allí estará también vuestro corazón” — Mateo 6:21.
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