“YHVH es mi Pastor, nada me faltará”
YHVH es nuestro pastor ya sea que queramos ser pastoreados o no, es nuestra elección permanecer bajo su pastoreo o desviarnos. Pero la otra cara del asunto es que para recibir los beneficios de su pastoreo, debemos someternos a El, permitiéndole guiarnos escuchando solo Su voz. Tan pronto entramos en esta relación de obediencia, podemos decir “nada me faltará”. Muchos piensan que el “nada me faltará” significa estar libre de problemas y escaseces pero no es así. Siempre habrán valles de sombra de muerte, siempre habrán desiertos. “Nada me faltará” significa que en medio de esos momentos de oscuridad que tenemos, nuestro Pastor estará ahí, a nuestro lado fortaleciéndonos y ayudándonos a pasar por ellos. Bajo los cuidados del Pastor, el bien y la misericordia nos seguirán todos los días de nuestra vida, esa es la vida abundante a la que estamos llamados. Someter todo pensamiento, toda palabra, toda acción a nuestro amado Pastor, da paz aun en los momentos de adversidad. Oremos: Amado Padre, guíanos, restáuranos, enséñanos a someternos a tu pastoreo y a escuchar solo tu voz. Perdónanos por tratar de encontrar tu paz y dirección a nuestra manera, ya sabemos que solo en tu presencia nos prepararás mesa delante de nuestros enemigos. Gracias por ir delante de nosotros mostrándonos el camino perfecto.
“En cuanto a la pasada manera de vivir, despojaos del viejo hombre, que está viciado conforme a los deseos engañosos, y renovaos en el espíritu de vuestra mente”
Somos el producto de nuestros pensamientos, así que, es supremamente importante escoger cuidadosamente donde vamos a enfocar nuestra energía mental. Podemos aferrarnos a nuestra vieja manera de pensar y consecuentemente nos vamos a hallar atrapados en viejos hábitos y actitudes como orgullo, amargura, infelicidad, resentimiento, etc., porque por lo regular nuestros pensamientos están programados por patrones figurativos, amigos, familia, iglesia y aun enemigos, y como seres inteligentes tenemos la capacidad de escoger que pensar y en que material habitar; por eso, la alternativa más sabia es reprogramar nuestro pensamiento para que nuestras actitudes sean de acuerdo a la nueva naturaleza creada según YHVH. Reprogramar nuestra mente, es asunto de escoger creer en la verdad de YHVH, la cual nos dice a través de las Escrituras que debemos “transformarnos por medio de la renovación de nuestro entendimiento” (Romanos 12:2). Cuando permitimos que nuestros pensamientos sean guiados por los pensamientos de Elohim, pensaremos, hablaremos y actuaremos de acuerdo a Su voluntad. “En mi corazón he guardado tus dichos, para no pecar contra ti” (Salmo 119:11)
“Mira que te mando que te esfuerces y seas valiente; no temas ni desmayes, porque YHVH tu Elohim estará contigo en dondequiera que vayas” (Josué 1:9)
Al soldado siempre se le dice que sea fuerte y valiente antes de entrar al campo de batalla y es vital recordar que todos nosotros estamos involucrados en una guerra espiritual todos los días de nuestra vida. Antes de salir a la guerra, el soldado debe estar convencido de la causa y debe estar comprometido en espíritu, alma y cuerpo. No podemos evadir al enemigo evitando la guerra, es una guerra que no podemos negar ni escapar, cualquier indecisión es un tipo de rendición que el enemigo aprovechará, por eso debemos enfrentar al enemigo con valor seguros de que YHVH está con nosotros y que veremos Su gloria en medio de la batalla -- “Los que amáis a YHVH, aborreced el mal” – Salmo 97:10. Recordemos que el perfecto amor, echa fuera el temor y caminar en la verdad, en la Tora, nos da la victoria – “No seas vencido de lo malo, sino vence con el bien el mal” – Romanos 12:21.
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