“Y extendió Abraham su mano y tomó el cuchillo para degollar a su hijo” (Génesis 22:10)
Abraham había llegado a un punto en su vida en el que creía completamente que YHVH podía hacer cualquier cosa. Isaac era un milagro y Abraham sabía que YHVH cumpliría Su promesa, aunque sacrificara a Isaac. YHVH sabía que Abraham estaba listo para demostrar su fe y obediencia, sabía que para Abraham El era primero. También sabía que le estaba pidiendo lo más valioso que Abraham tenía. Debemos ver está historia en nuestra vida. YHVH nos dice: Toma lo que más amas y sacrificado en la montaña que yo te mostrare. Toma tus sueños, tus hijos, tu esposo(a), tu reputación y fama, tus posesiones materiales, tu trabajo, tu empresa, tu futuro, y pon todo en el altar y sacrifícalo. La prueba es demostrar que YHVH es primero y actuar de acuerdo con esa convicción. Si decimos que amamos a YHVH pero no entregamos lo que mas amamos, estamos mintiéndonos a nosotros mismos y a YHVH, si decimos que confiamos en El, pero no queremos entregarle nuestro futuro, nos estamos engañando a nosotros mismos. Hay un altar en la vida de todo creyente, es el altar donde se nos pide sacrificar nuestros sueños, planes y esperanzas. La vida no es acerca de nosotros, es acerca del propósito de YHVH a través nuestro. Tomemos el cuchillo y sacrifiquemos todo lo que nos pida. Dejemos que nos de otra vida, otra dimensión, nuestro futuro siempre debe venir de Su mano.
“YHVH, roca mía y castillo mío, y mi libertador; Elohim mío, fortaleza mía, en él confiaré; mi escudo, y la fuerza de mi salvación, mi alto refugio” (Salmo 18:2)
Cuando le pides a los niños judíos que describa a Elohim, ellos usan palabras como: roca, fortaleza, agua en el desierto, fuego, refugio, etc. Cuando le pides a un cristiano que describa a Elohim, dice: omnipotente, omnisciente, invisible, etc. La diferencia muestra la influencia cultural, la mentalidad hebrea vs la mentalidad greco-romana. Necesitamos recobrar nuestras raíces espirituales para poder apreciar la grandeza de YHVH. David conocía el poder de YHVH en Su creación. No necesitamos ir muy lejos, solo miremos las estrellas en la noche, los atardeceres, la vegetación, escuchemos el canto de los pájaros en la mañana, dejemos de fijar nuestros ojos en el concreto de la creación humana y enfoquémonos en ese horizonte que nos muestra el esplendor de YHVH y su mano de poder creando un lugar para Su pueblo. El significado pictórico de la palabra ABBA = Padre, son dos carpas unidad por una estaca, dentro de las cuales está toda la provisión material y espiritual de un padre para su hijo. Así que cuando pensemos en nuestro ABBA, digamos que El es: nuestra roca, fortaleza, refugio, el agua que sacia nuestra sed, el pan que sacia nuestro cuerpo, la sombra que nos protege cuando el calor de la tribulación arrecia, El es todo lo que necesitamos para cruzar el desierto camino a nuestra tierra prometida, no necesitamos mas. Shalom.
“Y estableceré mi pacto entre mí y ti, y tu descendencia después de ti en sus generaciones, por pacto perpetuo, para ser tu Elohim, y el de tu descendencia después de ti” (Génesis 17:7)
Para poder entender el plan de salvación de YHVH, debemos empezar por el Pacto Perpetuo que estableció con Abraham. Debemos comprender que YHVH es un Elohim de pactos, no de religión. La religión es una entidad creada por el hombre para manipular masas desde el inicio de los tiempos. Pero nuestro Elohim, no es acerca de religión sino de una relación de pacto. Un pacto es un acuerdo entre dos partes, en el cual cada parte tiene responsabilidades. Cuando una persona se arrepiente de sus pecados y acepta la obra redentora del Mesías Yahushua, entra en una relación de pacto con YHVH. No es el repetir una oración y aceptar a Jesús en su corazón como predican muchos, NO, el sacrificio del Mesías tiene connotaciones mas profundas. El primer sacrificio para cubrir el pecado del hombre, lo hizo YHVH — “Y YHVH hizo al hombre y a su mujer túnicas de pieles, y los cubrir” — Génesis 3:21. YHVH sacrifico un animal para cubrir la desnudez de Adan y Eva por su pecado, mostrándonos que en un futuro, un cordero sería sacrificado para cubrir el pecado de muchos. El pacto de sangre, es el pacto que nos reconcilia con el Padre. Y una vez establecido el pacto, procedemos a cumplir con nuestras responsabilidades, no es que ahora coma y beba y alégrese porque Yahushua lo cumplió todo, NO, la parte de Yahushua es la reconciliación, lo que sigue nos corresponde a nosotros, mantener los terminamos del pacto por medio de la obediencia. “Os daré corazón nuevo, y pondré espíritu nuevo dentro de vosotros; y quitaré de vuestra carne el corazón de piedra, y os daré un corazón de carne. Y pondré dentro de vosotros mi Ruaj, y haré que andéis en mis estatutos, y guardéis mis preceptos y los pongáis por obra” — Ezequiel 36:26-27.
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