“Inclinad vuestro oído, y venid a mí; oíd, y vivirá vuestra alma; y haré con vosotros pacto eterno, las misericordias firmes a David” (Isaías 55:3)
Por años a la gente se le ha dicho que repitiendo una simple oración aceptando a Yahushua como su salvador, es salvo. A esa oración se le llama: la oración del pecador o la oración de fe. Fue inventada por Moody como reemplazo a la “silla del desvalido” que hasta entonces usaban los evangelistas y que había sido inventada por Finney. Pero en realidad lo que Elohim quiere es hacer un pacto contigo. Un pacto que incluye derechos y responsabilidades. Un pacto como un matrimonio donde el esposo promete cuidarte con su vida, suplir todas tus necesidades, amarte hasta la muerte, y espera que tu como su esposa cumplas con la carta de matrimonio (Torah) que te dio y que lo esperes pacientemente, separada del mundo, mientras El prepara todo para venir a buscarte. Prometió darnos señales de Su regreso para que estuviéramos preparados y por eso, hoy, sabiendo, que su regreso esta a la puerta, yo te invito a que asumas tu role como esposa y te prepares como es debido. No es repetir una simple oración y pare de contar. No, es un compromiso serio, es un pacto con el Creador del Universo. Es un pacto matrimonial y El está preparando todo para las bodas. Recuerda, al Padre no le importa cuántos demonios hayas echado fuera, ni por cuantos enfermos hayas orado, solo le importa si has permanecido fiel, si has obedecido su Torah. El dice: “Y te desposaré conmigo para siempre; te desposaré conmigo en justicia, juicio, benignidad y misericordia”
“Yo soy la vid verdadera y mi Padre es el labrador. Todo pámpano que en mí no lleva fruto, lo quitará; y todo aquel que lleva fruto, lo limpiará, para que lleve más fruto” (Juan 15:1-2)
Yahushua es la Torah viva, y El quiere que permanezcamos (vivamos) en Sus enseñanzas (Torah). Yahushua usa metáforas de agricultura para referirse a nuestra obediencia a la Torah, en contraste con obedecer falsas enseñanzas. Quien plante la semilla, hace la diferencia. Desde antes de la llegada del Mesías, los ancianos de Israel ya habían mezclado la Torah con tradiciones de hombres – “Invalidando la Torah de YHVH con vuestra tradición que habéis trasmitido” – Marcos 7:13. Cerca de dos siglos después de la partida del Mesías, lo creyentes helenos al igual que los antiguos en Israel, mezclaron el mensaje con tradiciones y costumbres paganas que hasta el día de hoy tienen impregnada a la iglesia cristiana. Muchos han seguido enseñanzas de hombres ignorando la Torah de YHVH, convirtiéndose en una gran cosecha de maleza fertilizada que ha crecido con mentiras por muchos siglos. La persona promedio es controlada por medio de fortalezas (creencias, interpretaciones falsas) que le han sido enseñadas, y necesita pelear contra esas fortalezas con armas que las destruyan, con la Torah. Yahushua mismo no uso otra arma que la Torah, Palabra de YHVH para derribar las fortalezas que el enemigo quiso levantar contra El. Yahushua nos trae el Pacto, lo escribe en nuestro corazón y recibimos amor por la verdad. El pacto nos cambia, nos hace “ciudadanos de Israel”, pueblo de Elohim, herederos de promesa, y sujetos a los vínculos del pacto – Efesios 2:8-13.
“Anulando el acta de los decretos (deuda pendiente) que había contra nosotros, que nos era contraria, quitándola del medio y clavándola al madero” (Colosenses 2:14)
Esta es una de las principales Escrituras usadas por el Cristianismo para tratar de decir que la ley (Torah) fue abolida. Pero, ¿qué es lo que realmente dice esta Escritura? Dice que lo que fue abolido estaba en contra nuestro. No hay ni un solo mandamiento en contra nuestro – “¿Qué pide YHVH tu Elohim de ti?… que guardes los mandamientos de YHVH y sus estatutos, que yo te prescribo hoy, para que tengas prosperidad” – Deuteronomio 10:12-13. Entonces, ¿qué fue clavado en el madero? En Griego, “acta de los decretos” = Cheirographon, significa = Documento legal de deuda. Cuando Yahushua fue clavado en el madero, pagó la deuda pendiente que había en contra nuestro por quebrantar la ley (Torah) de YHVH. El no clavó la Torah en el madero, clavó la deuda legal que había en nuestra contra. La Torah no está en contra de nosotros, sino la pena de muerte por quebrantarla. No hay ningún castigo en las Escrituras por la obediencia, sino por el pecado, por infringir la Torah – “Todo aquel que comete pecado, infringe también la Torah; pues el pecado es infracción de la Torah” – 1Juan 3:4
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