“Al que no conoció pecado, por nosotros lo hizo pecado, para que nosotros fuésemos hechos justicia de Elohim en Él” (2Corintios 5:21)
Somos conscientes que el sacrificio del Mesías es el único medio a través del cual podemos entrar en pacto con YHVH y ser declarados justos. Yahushua es ambos, el Cordero perfecto y el Sumo Sacerdote que efectúa los sacrificios el día de Yom Kippur. Yahushua es la propiciación y expiación por nuestros pecados. Aquellos que creemos que Yahushua ha hecho expiación por nosotros delante de YHVH, somos declarados Tzaddikim – justos, y nuestros nombres han sido escritos y sellados en el “Libro de la Vida”. Entendemos que no somos aceptos a los ojos de YHVH por nuestras obras, pero también somos conscientes que no tenemos excusa para no hacerlas como fruto de nuestra nueva vida. Yahushua es el ejemplo a seguir en el cumplimiento de la Tora, no la excusa para evadirla. “Si guardareis mis mandamientos, permaneceréis en mi amor; así como yo he guardado los mandamientos de mi Padre, y permanezco en su amor” – Juan 15:10. Todos compareceremos ante el tribunal del Mesías, y la obra de cada uno será manifiesta. La vida es una constante prueba, cada momento es irrepetible y de toda palabra ociosa daremos cuenta a Dios – Mateo 12:36.
“Arrepentíos, porque el reino de los cielos se ha acercado” (Mateo 3:2)
El considerar el arrepentimiento como un simple “cambio de pensamiento o actitud”, como lo considera la mentalidad occidental, puede llevarlos al intelectualismo el cual está desprovisto de toda transformación interna del corazón. Pero las Escrituras fueron escritas en hebreo, por hebreos, bajo la mentalidad hebrea, donde el arrepentimiento – Teshuvah – es regresar a Elohim, volver a nuestro Creador. El arrepentimiento es análogo a un nacer de nuevo y solo puede darse por medio de la intervención divina. Estamos próximos al día de la Expiación o Yom Kippur, pero no puede darse la expiación sin el arrepentimiento. Debemos arrepentirnos por habernos alejados de YHVH con nuestro estilo de vida, debemos reconocer nuestra condición delante de Elohim. Proverbios 28:13 dice: “El que encubre sus pecados no prosperará; mas el que los confiesa y se aparta alcanzará misericordia”. Debemos pedir perdón y perdonar, aceptar el perdón de YHVH y seguir adelante bajo Sus parámetros, caminando bajo la dirección del Ruaj. Finalmente, debemos entender que el arrepentimiento es parte de nuestra vida diaria, que a medida que crecemos espiritualmente, debemos hacer Teshuvah constantemente.
“Él es quien perdona todas tus iniquidades, el que sana todas tus dolencias” (Salmo 103:3)
Teshuvah palabra hebrea que significa: regresar, dar la vuelta, arrepentirse. Entre Yom Teruah y Yom Kippur (Día de la Expiación) hay 10 días, llamados “los días de pavor”. Después de que el Mesías regrese en un Yom Teruah y el nombre de alguien no se encuentre escrito en el libro de la vida, según los hebreos, hay 10 días durante los cuales se puede hacer Teshuvah pero en medio de una gran tribulación, serán días de pavor y espanto. 2 Pedro 3:9 dice: “El Señor no retarda su promesa, según algunos la tienen por tardanza, sino que es paciente para con nosotros, no queriendo que ninguno perezca, sino que todos procedan al arrepentimiento” – Teshuvah. Los días de pavor y espanto empiezan después de la Fiesta de Trompetas o Yom Teruah, cuando históricamente, las puertas del Templo se dejaban abiertas hasta el día de la Expiación o Yom Kippur, mostrando la misericordia de YHVH. “Vuelve, oh Israel, a YHVH tu Elohim; porque por tu pecado has caído” — Oseas 14:1.
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