“Adonai, tu has sido mi refugio de generación en generación” (Salmo 90:1)
“Mirad las aves del cielo, que no siembran, ni siegan, ni recogen en graneros; y vuestro Padre Celestial las alimenta. ¿No valéis vosotros mucho más que ellas? — Mateo 6:26. Creo que todos hemos leído este versículo muchas veces, y es hermoso, y nos gusta, pero… ponerlo en práctica a veces cuesta. La ansiedad es una de las cosas con las que más tenemos que luchar, es un ejercicio diario, es un reto diario, es una decisión que tenemos que tomar todos los días, nos dejamos llevar por la ansiedad o confiamos en YHVH. El Salmo 118:17 dice: “No moriré, sino que viviré, y contaré las obras de YHVH”. Para poder vivir tenemos que morir a nosotros mismos, a nuestro ego, a nuestro deseo de hacer las cosas a nuestra manera, a creer que lo sabemos todo. Morir significa rendirnos, levantar los brazos al cielo y decir, “me rindo”, no puedo solo, sin Ti YHVH es imposible. Buscar el Reino de YHVH y todo lo demás será añadido, es una realidad, pero para vivirla necesitamos ejercitarnos en ello. Es diariamente que buscamos el Reino, es día a día que nos rendimos, es paso a paso que confiamos, es minuto a minuto que buscamos Su rostro y confiamos que El está en control y que estar en Sus manos es el mejor lugar para estar. Shalom
“Mirad, yo os he enseñado estatutos y decretos, como YHVH mi Elohim me mando… guardadlos, pues, y ponedlos por obra; porque esta es vuestra sabiduría y vuestra inteligencia ante los ojos de los pueblos” (Deuteronomio 4:5-6)
Y la Escritura continua… “los cuales oirá todos estos estatutos, y dirán: Ciertamente pueblo sabio y entendido, nación grande es esta”. La pregunta es: ¿estás seguro que la gente a tu alrededor puede ver que eres sabio, entendido? ¿Qué hay sabiduría en tus actos? ¿Qué tu vida es ejemplo y que pueden ver en ti coherencia entre tu vida y lo que proclamas ser? En la cultura occidental cuando se quiere saber sobre alguien, preguntan ¿Quién es el / ella? Y la respuesta siempre es: es el alcalde, el gerente, el portero, la directora, etc. En la cultura hebrea se pregunta: ¿Que hace? Porque tus acciones determinan lo que eres, no el titulo. Porque puedes ser gerente y robar, lo que no se esperaría, como no se espera que un médico mate, que un maestro viole, que un juez que esta para hacer que se cumpla la ley, proteja corruptos, etc. No nos engañemos, “YHVH no puede ser burlado”. Seamos coherentes con lo que proclamamos ser, honremos con nuestra vida a Aquel a quien llamamos Padre. Shalom.
“En el día que temo, yo en Ti confío” (Salmo 56:3)
No hay temor en el amor, y vez tras vez el Ruaj nos dice “no temas”. Cuando tememos, estamos creyendo la mentira de que hay algo fuera del control de YHVH, y por consiguiente YHVH no es suficiente. En tiempos de prueba, debemos recordar lo que es real: YHVH nos formó en el vientre de nuestra madre, soplo en nosotros aliento de vida, cuenta nuestros días, cada respiración, cada latido de nuestro corazón está ordenado en el cielo y en realidad no hay ni un solo momento de nuestra vida que estamos separados de YHVH. Entonces, ¿a qué le tememos? ¿A morir? ¿A ser abandonados, a la enfermedad o al juicio venidero? David dijo: “Si subiere a los cielos, allí estás tú; y si en el seol hiciere mi estrado, he aquí, allí tú estás” — Salmo 139:8. Nuestro Elohim no solo está presente en los momentos felices, sino también en los momentos de angustia, de hambre, de sed y aún en lo más íntimo de nuestro corazón. El sabe cuando cae un pajarito, llama a las estrellas por su nombre y lo más importante, ve y sabe de nuestra lucha contra el temor. Vamos a El y entreguémosle nuestro cargado corazón, y confiemos en que El nos dará la victoria. Shalom es paz, libre de temor. “Si YHVH es por nosotros, ¿quién contra nosotros?”.
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