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Gota Diaria - Marzo 6/2018

“Entonces Moisés se volvió a YHVH, y dijo: Señor, ¿por qué afliges a este pueblo? ¿Para qué me enviaste? (Éxodo 5:22)

YHVH había enviado a Moisés a Faraón para que dejara salir al pueblo, pero en vez de dejarlos ir, Faraón empeoró las condiciones del pueblo.  Moisés acababa de empezar un largo camino de fe.  Tenía que aprender acerca de los Planes de YHVH versus su propio entendimiento sobre como debían ser las cosas.  Tenía que aprender acerca del tiempo de Elohim que no era su propio tiempo.  Tenía que aprender a confiar en Elohim.  Moisés empezaba a interactuar con YHVH.  La base del camino de fe que Moisés iba a iniciar, era su relación intima con YHVH y el hecho de que el conocía Su carácter y sabía que a pesar de las circunstancias, YHVH estaría ahí para él y debía confiar en El, aunque el camino de YHVH no fuera su propio camino.  Nuestra vida también es un camino de fe, un viaje donde muchas veces vamos a sentir como si Elohim empeorara las cosas en vez de resolverlas.  Podemos ser tentados a creer que podíamos haberlo hecho mejor que Elohim, pero la esencia de nuestra confianza en El, es resistir esta tentación, luchar de la mano de Elohim compartiendo nuestro corazón con El, y finalmente poniendo nuestra total confianza en El, y veremos igual que Moisés, que YHVH nunca nos defraudará.  

Gota Diaria - Marzo 5/2018

“Como ciudad derribada y sin muro, es el hombre cuyo espíritu no tiene rienda” (Proverbios 25:28)

En la antigüedad la única forma de proteger una ciudad de los invasores, era rodeándola de muros y poniendo guardias que la vigilarán día y noche.  Hoy en día muchos de los muros de esas ciudades permanecen en pie.  La Biblia nos cuenta como en los tiempos de Nehemías, Jerusalén estaba desolada, el muro derribado y las puertas destruidas.  Sabiendo lo importante que eran los muros para la ciudad, Nehemías llora y ora a Elohim por su pueblo y su ciudad y sabe que está llamado a restaurarla.  Sin muros la ciudad está completamente indefensa.  La Escritura compara los muros de una ciudad, con la vida de una persona.  El control de nuestra conducta y comportamiento es vital para la protección contra la invasión enemiga.  Pablo explica en Gálatas 6:7-8, las consecuencias de vivir una vida sin control, ignorando los parámetros de Elohim.  Así como una ciudad sin muros esta indefensa, la vida de una persona sin control está también a merced del enemigo.  Sin el Ruaj  Ha Koddesh (Espíritu Santo), ninguno de nosotros tendrá fuerzas para resistir el ataque del enemigo, todos necesitamos el espíritu de dominio propio.  El problema es que mucha gente disfruta demasiado las cosas que se filtran por los muros resquebrajados y YHVH no puede ayudarnos a ganar una batalla que deseamos perder.  Pidámosle a Elohim primero que nos de el deseo de reparar los muros, luego nuestra vida será fuerte y efectiva para El.  

Gota Diaria - Marzo 4/2018

“Estas, pues, son las naciones que dejó YHVH para probar con ellas a Israel… para saber si obedecerían a los mandamientos de YHVH” (Jueces 3:1 y 4)

Todo en la vida requiere determinación, disciplina, sacrificio.  Los deportistas saben que para obtener la victoria necesitan estar en forma y que esto se logra con ejercicios diarios, entrenamientos, y que antes de llegar a la final, tienen que haber luchado una serie de combates preliminares.  Cuando el pueblo de Israel salió de Egipto, no estaba en forma para enfrentar ninguna batalla, siempre fue la mano de Elohim quien los sacó victoriosos.  Pero Elohim necesitaba saber hasta que punto sus hijos habían aprendido que su fortaleza estaba en El, y que no debían temer a sus enemigos, sino obedecer la Torah y confiar en El.  Dejo esos pueblos para entrenarnos para la guerra, para probar que sus corazones permanecerían obedientes aun cuando el calor de la guerra arreciara.   Este mismo entrenamiento usa Elohim con Su pueblo hoy en día, aunque no nos emociona mucho cuando la prueba llega, puede ser más aterrador si no conocemos las intenciones de Elohim para nosotros.  No es para aniquilarnos, ni para recordarnos que El es todopoderoso; es para equiparnos con las herramientas que necesitamos para salir victoriosos.  El permite que pasemos por tribulaciones y tiempos difíciles, para producir en nosotros Su fortaleza.

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