“Abriré en parábolas mi boca; declararé cosas escondidas desde la fundación del mundo” (Mateo 13:35)
Mucha gente cree que Yahushua habló en parábolas para enseñar lecciones morales. Pero no fue así. La palabra “parábola” en griego es = paraboles = comparación. Pero no fue un método de enseñanza solo del Mesías, desde antes los profetas enseñaron por parábolas y lo que Yahushua hizo fue seguir el patrón de enseñanza ya establecido. “Y habla por parábola a la casa rebelde, y diles: Así ha dicho YHVH” — Ezequiel 24:3. “Y he hablado a los profetas, y aumenté la profecía, y por medio de los profetas usé parábolas” — Oseas 12:10. El propósito de las parábolas tanto del Mesías como de Moisés y de los profetas, es comparar lo desconocido con algo conocido. Son esenciales para poder entender las Escrituras, porque nos proveen el medio por el cual el hombre que vive en un ámbito físico visible, puede comprender al Elohim infinito que habita en un ámbito espiritual invisible. Pero debemos tener presente que las parábolas no describen exactamente como es esa realidad desconocida, solo nos dice a que se parece comparándola con algo conocido. “¿A qué es semejante el Reino de Elohim y con que lo compararé? Es semejante al grano de mostaza, que un hombre tomó y sembró en su huerto; y creció y se hizo árbol grande, y las aves del cielo anidaron en sus ramas” — Lucas 13:18-19.
“Pablo, según la sabiduría que le ha sido dada, os ha escrito, casi en todas sus cartas… algunas difíciles de entender, las cuales los indoctos e inconstantes tuercen, como también las otras Escrituras, para su propia perdición” (2 Pedro 3:14-16)
Por casi 2.000 años las cartas de Pablo han sido mal interpretadas. Sugieren que Pablo ensañaba que la Ley (Torah) había sido abolida. Como podemos ver, no es un problema nuevo; Pedro lo vivió en su tiempo y por eso escribió en esta segunda carta advirtiéndonos sobre el problema. La palabra “indocto” en Griego es = Amathes = Ignorante. Inconstante = Asteriktos = Inseguro. Inicuo = Athesmos = Sin Ley (Torah). O sea que, los inicuos — gente ignorante de la Torah e inseguros, son los que tuercen las cartas de Pablo. Judas los llama “animales irracionales” — “Estos blasfeman de cuantas cosas no conocen; y en la que por naturaleza conocen, se corrompen com animales irracionales” — Judas v. 10. “Profesan conocer a Dios, pero con los hechos (quebrantando la Torah) lo niegan” — Tito 1:16. Pedro nos advierte que tengamos cuidado y no nos dejemos llevar por el error de los inicuos (los que no tienen Torah). ¿Por qué haría Pedro una advertencia como esta, si Pablo según ellos enseñaba que la Torah había sido abolida, y lo que Pedro nos esta advirtiendo es que nos cuidemos de aquellos que no tienen la Torah? Lo único que los primeros creyentes tenían era el Tanaj o Antiguo Testamento (Torah + Escritos + Profetas). El Pacto Renovado o Nuevo Testamento no fue compilado hasta el siglo tercero. Pablo escribía cartas para resolver problemas en las comunidades, no estaba enseñando una nueva doctrina. “Pero esto te confieso, que según el Camino que ellos llaman herejía, así sirvo al Dios de mis padres, creyendo todas las cosas que en la Ley (Torah) y en los profetas están escritas” — Hechos 24:14. Pablo defendiéndose ante Felix. ¿Cómo puede decir que es fiel a la Torah y al mismo tiempo enseñar que fue abolida? IMPOSIBLE
“Te he amado con amor eterno, por eso en mi compasión te traigo a mí” (Jeremías 31:3)
¿Cómo cambiamos? ¿Cómo somos hechos nuevos? ¿Es a través del esfuerzo personal, o tomando decisiones, o cambiando de dieta y vestuario, o visitando un consejero, o uniéndonos a un grupo religioso? ¿O cambiamos por medio de un milagro de la compasiva intervención de YHVH en nuestra vida? Ezequiel 36:26-27 nos explica claramente la intervención divina en la vida del hombre — “Os daré un corazón nuevo, y pondré espíritu nuevo dentro de vosotros; y quitaré el corazón de piedra, y os daré un corazón de carne. Y pondré dentro de vosotros mi Ruaj (Espíritu), y haré que andéis en mis estatutos, y guardéis mis preceptos y los pongáis por obra”. Corazón en Hebreo = Labe = Intelecto / centro de la voluntad / mente. Piedra en Hebreo = Eben = Piedra / peso (carga). Carne en Hebreo = Basar = Persona / cuerpo. Esto es una cirugía de corazón abierto, donde YHVH le quita al hombre el corazón de piedra (mente cargada con la culpa por el pecado) y le da un corazón de carne (mente renovada con Su Ruaj). Y luego procede a llenar el corazón (mente) de lo que el hombre necesita para vivir una vida recta delante de El. A través del Ruaj Hakoddesh, pone dentro del hombre Su Tora para que andemos en Ella (Camino) y pongamos por obra sus instrucciones. La obra de YHVH en nosotros es en el corazón, no en nuestra estructura física. Tratar de cambiar por medio de esfuerzos humanos, es lo que la religión promueve, pero lo que YHVH quiere es una relación íntima, transformadora — “Este pueblo he creado para mí: mis alabanzas publicará” — Isaías 43:21.
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