"Reuniendo a los doce, les dio poder y autoridad sobre todos los demonios y para sanar enfermedades." (Lucas 9:1)
La autoridad es la facultad o derecho para gobernar sobre otros; en hebreo una de las palabras utilizadas para definir autoridad es "radah" la cual significa subyugar; parecería bastante lógico en el caso de los demonios y las enfermedades, pero en el caso de Génesis 1:28 se utiliza para darle autoridad al hombre sobre la tierra; pareciera un poco fuerte, y en verdad lo es, solo cuando ejercemos esta autoridad en obediencia a YHWH, podemos ser verdaderamente comisionados para cumplir nuestra labor en la tierra. Así como el Padre Eterno envió al Hijo, así Él nos ha comisionado como sus mensajeros y testigos para restaurar la labor que un día se nos entregó en el principio. Esto implica que de la misma forma que el Mesías ejecutó la tarea, así nosotros sin añadirle nada, pues nada le falta, y sin quitarle nada, pues nada le sobra, ejecutemos la tarea que nos ha sido encomendada.
“Pues si vivimos, para el Señor vivimos; y si morimos, para el Señor morimos. Así pues, sea que vivamos, o que muramos, del Señor somos” (Romanos 14:8)
La pertenencia, es decir a quien le pertenecemos, es un tema que poco reflexionamos en el día a día, pensamos que tenemos libertad para hacer lo que queramos, siempre y cuando estas acciones se mantengan en el marco de nuestros derechos y deberes; pero en realidad la palabra nos habla de que somos esclavos, ya sea de las tinieblas y el pecado para perdición o de YHWH para vida eterna. Ciertamente nuestros objetivos en la vida son muy distintos si entendemos a quien le pertenecemos, si comprendemos que no somos de nosotros mismos, así la forma en que vemos nuestro entorno cambia completamente. Por ejemplo, el código de conducta que rige nuestra vida no lo establece ni el entorno, ni nosotros mismos, sino YHWH, la decisión de partir a su presencia o no, tampoco nos corresponde a nosotros, por lo tanto mientras estemos aquí, vivamos para YHWH sabiendo que, el todo del hombre es temer a su creador y guardar sus mandamientos.
"Ahora está turbada mi alma; ¿y qué diré? ¿Padre, sálvame de esta hora? Mas para esto he llegado a esta hora." Juan 12:27
La mayoría de las personas a nuestro alrededor no tienen claro el propósito de sus vidas, más aún, no tienen uno, simplemente van siguiendo la corriente de este mundo, montados en el barco de la desesperanza y desesperación, tratando de alcanzar una imagen de felicidad vendida por el sistema; la mayoría de las veces esta imagen tiene forma de dinero, poder, auto-satisfacción, conocimiento o influencia sobre los demás. Cuando veo al cuerpo del Mesías en estos tiempos, el panorama tampoco es muy alentador. Si tenemos claro nuestro propósito en el Mesías podemos vivir sin importar las circunstancias, por que lo único que importa, es cumplir el propósito que YHWH nos ha entregado. La Torah nos da los lineamientos para nuestra vida, el patrón de conducta y pensamientos que debemos seguir. El tener claro el propósito de nuestra vida es el motivador para seguir adelante en el camino.
¿Tienes claro tu propósito en el Mesías?
Shalom
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