“La verdad os hará libres” (Juan 8:32)
Todo bebe al nacer, nace libre. Libre de odios o amores, libre de vicios y ataduras, pero dependiente de quien lo ame lo suficiente para cuidar de él. De hecho, si lo abandonan tan pronto nace, muere, pues también es libre de toda responsabilidad de supervivencia. Así quiere YHVH que lleguemos a El, vacíos pero dependientes. Libres de todo, libres para amar y dependientes de El, de sus cuidados para sobrevivir. ¿Imposible? No; sólo difícil. Se necesita estar cansado. Cansado de llorar, de sufrir, de equivocarse, de herir, de deambular perdiendo el norte constantemente, de ultrajar y de que te ultrajen. Cansado de vivir sin la guía de quién lo creó y ansioso de ser libre para amar.
"Porque el Reino de YHVH no consiste en palabras, sino en poder" (1 Corintios 4:20)
Aunque el conflicto es un conflicto de poder, no es para probar quien es mas fuerte. Incluso el diablo sabe que YHVH gana facilmente la batalla. El conflicto es demostrar el poder del bien sobre el mal, de la verdad sobre la mentira, el amor sobre el egoismo. Por eso la disciplina que se requiere a cualquiera que desee ser usado por YHVH, es tan dificil. Estamos llamados no solo a hacer las cosas correctas, sino a hacerlas por las razones correctas. YHVH quiere usarnos y hacernos participes de su obra, pero requiere que nuestro espiritu este en sintonia con el Suyo, que veamos las necesidades de aquellos que quiere impactar con Sus ojos, que sintamos con Su corazon, que lloremos por lo que El llora y asi poder usarnos para Su Gloria.
"Pones ademas mis pies en el cepo, y observas todos mis caminos, trazando un limite para las plantas de mis pies" (Job 13:27)
Nuestros limites definen el territorio del cual somos responsables. Si tenemos una propiedad, pues somos responsables de lo que ocurra con ella y dentro de ella. Pero cada uno de nosotros tiene limites personales, es como una linea de propiedad invisible. Esos limites definen lo que somos, nuestro corazon, lo que hay en el, y somos responsables de lo que poseemos, de nosotros mismos. Proverbios 4:23 - "... guarda tu corazon porque de el mana la vida" - Guardamos nuestro corazon estableciendo limites que nos protegan fisica, emocional y espiritualmente. Palabras son limites, por ejemplo la palabra NO es un buen limite, nos ayuda a mantener todo lo que nos daña fuera. Tener limites nos permiten saber que podemos compartir con otros, y con quien compartir. El mejor y mas seguro limite, ha sido establecido por YHVH, Su Tora, es el limite que nos mantiene dentro del Reino, libres de toda contaminacion y daño. Selah
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