“Al que no conoció pecado, por nosotros lo hizo pecado, para que nosotros fuésemos hechos justicia de Elohim en Él” (2Corintios 5:21)
Este es el comienzo de su maravillosa gracia y de la vida gloriosa que El tiene para nosotros. Cuando empezamos este maravilloso viaje de seguir al Mesías y obedecer la Torah, experimentamos cambios divinos, muchas cosas empiezan a suceder a medida que obedecemos Su Torah. El toma nuestras cargas y nos da Su descanso. Toma nuestra angustia y nos da esperanza. Toma nuestra debilidad y nos da fortaleza. Nos da belleza en lugar de cenizas y aceite de gozo en lugar de luto. Nos cambia el espíritu de pesadumbre por el manto de alabanza. Cambia la oscuridad en luz. Pone nuestros pies en Roca sólida y no en arena movediza. Quita nuestra indiferencia y nos llena de amor. Cambia nuestras preocupaciones por Su paz. Quita nuestro quebrantamiento y nos hace completos en El. Cambia nuestra tristeza por una canción de gozo. Cambia nuestra andrajosa vestimenta llena de la basura del mundo por un manto de justicia. Cambia nuestra inseguridad en confianza. Cambia nuestra fracasada vida en un nuevo comienzo. EL PUEDE HACER LO IMPOSIBLE, POSIBLE.
“Mas buscad primeramente el Reino de Elohim y Su justicia, y todas estas cosas os serán añadidas. Así, que, nos estéis ansiosos por el día de mañana, porque el día de mañana traerá su propio afán” (Mateo 6:33)
Según la Escritura si buscamos el Reino no estaremos ansiosos, si estamos ansiosos es porque nos hemos distraído en buscar el Reino. La ansiedad no es un fruto del Espíritu y si permitimos que la ansiedad nos guíe, el Ruaj no nos guiará. La ansiedad es un enemigo mortal, es una de las principales formas en que nos desviamos de nuestros propósitos. “Por nada estéis ansiosos, sino sean conocidas vuestras peticiones delante de Elohim en toda oración y ruego, con acción de gracias” — Filipenses 4:6. La paz de YHVH es todo lo contrario a la ansiedad. Su paz protege nuestros corazones y mentes para que permanezcamos en EL. ¿Cómo nos cambiaría la vida si todo el tiempo que pasamos ansiosos, lo pasaremos en Su presencia, en oración? Nuestra vida sería radicalmente diferente. Veríamos el mundo y las circunstancias que nos afectan, desde la perspectiva de YHVH, veríamos el propósito de todo lo que nos pasa como sus herramientas para hacer de nosotros Sus instrumentos de justicia. Morar en Su presencia nos ayuda a ver más allá de las circunstancias temporales, los propósitos eternos. Cambia la forma en que vemos, vivimos y somos. Shalom
“YHVH es mi luz y mi salvación; ¿de quién temeré? YHVH es la fortaleza de mi vida; ¿de quién he de atemorizarme?” (Salmo 27:1)
A lo largo de la historia del pueblo de YHVH, el arma más poderosa usada por satanás para paralizar y destruir al pueblo, ha sido el espíritu de temor, miedo. El libro de proverbios describe el miedo del hombre como una trampa. Temer al hombre nos hace apartar nuestros ojos de Yahushua y sin darnos cuenta, cambiamos la verdad por una mentira; una mente sana, por el engaño, la libertad por la esclavitud, la claridad por la confusión, la luz por la oscuridad. David plantea la pregunta en el primer versículo del salmo “¿A quién temeré?”. Todos tenemos que elegir entre rendirnos al miedo al hombre o al temor de YHVH que es el “principio de la sabiduría”. Usar bien la palabra de verdad es nuestro deber y protección, ayudados por el Ruaj Hakodesh que habita dentro de nosotros. A través de la sangre derramada de Yahushua, somos conducidos a Su presencia donde Su deseo para nosotros es conocer Su plenitud - “En Su presencia hay plenitud de gozo” - Salmo 16:11. Fuera de El hay oscuridad e incertidumbre, pero… “YHVH es mi luz y mi salvación, ¿de quién temeré?
Hay 42 invitados y ningún miembro en línea