"Hagamos al hombre a nuestra imagen, conforme a nuestra semejanza; y señoree en los peces del mar, en las aves de los cielos, en las bestias, en toda la tierra... " (Génesis 1:26)
Cuando YHVH creó el mundo, le dio dominio sobre la tierra al hombre. Le dio autoridad sobre todo ser viviente. YHVH creó algo maravilloso y le dio autoridad sobre Su creación a un ser débil, fue una decisión muy arriesgada. La tierra fue de dominio del hombre. El salmo 115:16 lo confirma, "Los cielos son los cielos de YHVH, y ha dado la tierra a los hijos de los hombres". Adán y Eva pronto cedieron su precioso regalo a satanas, al desobedecer a YHVH. Para entender la seriedad de esta acción, necesitamos comprender el siguiente principio: "cuando acepto la opinión de alguien, estoy dejando que esa persona influencia mi vida y cuando me someto a alguien, le estoy dando autoridad sobre mi vida". Cuando Eva acepto la mentira de satanás sobre YHVH, dejo que la influenciara, y cuando comió del árbol se sometió a su autoridad. El sistema, reino de satanas, puede influenciarnos fácilmente y si aceptamos sus sugerencias, terminamos violando la Torah, desobedeciendo a YHVH y créame las consecuencias pueden ser tan nefastas como en el caso de Adán y Eva. Ellos terminaron separados de su creador. Que no nos ocurra lo mismo. Selah
"YHVH no es un simple mortal para mentir y cambiar de idea. ¿Acaso no cumple lo que promete ni lleva a cabo lo que dice?" (Números 23:19)
Muchos piensan que orar es la forma para hacer que YHVH cambie de idea, y si muchos mas se unen a la oración, pues eventualmente YHVH termina respondiendo sus peticiones. Números 23:19 es bien claro. El ser humano cambia de idea constantemente, pero YHVH no. La única posible excepción es cuando Abraham intercede por Sodoma, pero eventualmente YHVH termina destruyéndola porque no habían ni 10 justos. YHVH no cambio de idea, al contrario Abraham finalmente entendió que la justicia de YHVH debía llevarse a cabo. Lo cierto es que Su voluntad para nosotros siempre es lo mejor. Nuestra oración debe ser dirigida a buscar Su voluntad en todo asunto y aceptarla. Orar para que YHVH cambie de idea o haga lo que nosotros creemos que es lo mejor, es una perdida de tiempo. El propósito de la oración es aceptar Su voluntad y aceptar Su voluntad significa que le damos toda autoridad para decidir que es lo mejor para nosotros y para nuestra vida. "Hágase Tu voluntad"
“Alaben la misericordia de YHVH, y sus maravillas para con los hijos de los hombres” (Salmo 107:8)
En 2 Crónicas capítulo 20 encontramos una historia maravillosa. El rey Josafat tenía que salir a la guerra contra sus enemigos, y decidió antes de enviar al ejército, enviar un grupo de cantores que alabaran. Obvio que la estrategia había sido dirigida por YHVH mismo. Josafat le ordenó a los cantores que dijesen: “Glorificad a YHVH, porque su misericordia es para siempre”. Hicieron exactamente lo que el rey les ordenó y cuando llegaron al campamento de sus enemigos, estaban todos muertos, se habían matado entre ellos mismos. Antes de salir a la guerra, Josafat había estado orando pidiendo dirección a YHVH y YHVH le contesto “No temáis ni os amedrentéis delante de esta multitud tan grande, porque no es vuestra la guerra sino de YHVH”. No salgamos a la guerra sin consultar primero, YHVH tiene estrategias para todo y no olvidemos de alabar y agradecer. Que la premura de una nueva batalla no nos haga olvidar la victoria anterior, la forma como YHVH nos liberó y nos saco de dicha situación. Shalom
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