• header1
  • header2
  • header3
Smaller Default Larger

Gota Diaria Diciembre 21/2019

“Guardad, pues, mi ordenanza, no haciendo las costumbres abominables que practicaron antes de vosotros, y no os contaminéis en ellas. Yo YHVH vuestro Elohim” (Levítico 18:30)
 
La navidad es una fiesta celebrada por mucha gente. Para muchos es el tiempo favorito del año en el cual se dan regalos, se decoran las casas con luces, ponen un árbol lleno de adornos y hacen comidas especiales. Pero, ¿dónde se originó esta costumbre? No es Bíblica pues el nacimiento del Mesías es alrededor de Septiembre según las Escrituras. Como creyentes debemos adorar a YHVH en Espíritu y en Verdad y es nuestro deber conocer el trasfondo de costumbres que aparentan ser inofensivas pero que no glorifican al Padre Celestial en nada. La fecha del 25 de Diciembre viene de Roma y era la celebración del dios Saturno y el renacimiento del dios sol. Esto data desde antes del nacimiento del Mesías. Los templos romanos se llenaban de sacerdotes de Saturno llevando coronas de ramas verdes. ¿Cómo llegó esta costumbre al cristianismo pasando del catolicismo al protestantismo y a las iglesias fundamentales? La palabra “Christmas” revela el matrimonio entre cristianismo y paganismo. Es la combinación de las palabras “Christ” = Cristo y Mass = Misa. Un estudio sobre la iglesia romana revela que la iglesia absorbía costumbres, tradiciones y paganismo general de toda tribu, cultura o nación en sus esfuerzos por aumentar el número de adeptos bajo su control. Cuando Martín Lutero inicio la Reforma en 1517, y junto con él, otros reformadores que le siguieron, dejaron la navidad intacta. Usted dirá que es inofensiva, pero lo que no es verdad es mentira y Elohim demanda que lo adoremos en Espíritu y en Verdad. Decir que el Mesías nació el 25 de Diciembre es mentira. Además, Yahushua nunca nos mando a conmemorar Su nacimiento sino Su muerte. Ahora piense: ¿cree que celebrar una fiesta pagana honra al Padre?
 

Gota Diaria Diciembre 20/2019

“Dame hijo mío tu corazón, y miren tus ojos por mis caminos” (Proverbios 23:26)
 
Las relaciones se miden por la entrega o compromiso que se tenga. La mayoría de la gente hoy día, huye de compromisos que demanden demasiado, es decir que conlleven una entrega, porque la entrega demanda fidelidad y eso es algo que el mundo ya olvido, su significado y valor. Lo triste de esto es que la misma falta de compromiso o entrega está operando en el pueblo de Elohim. Es decir seguir a Elohim a mi manera, no tener que renunciar a nada o casi nada, está bien asistir a las actividades de la congregación, pero mi vida no puede acabarse, tiene que seguir. Y ¿cuál es esa vida? Nuestra vida está llena de hábitos, actitudes, relaciones que necesitan ser evaluadas, sopesadas bajo la lupa de La Torah y tomar decisiones al respecto. Libertad no es lo mismo que autonomía, y solo hay una verdadera liberta y es “caminar en obediencia a YHVH”. Entrega no es rendición. Cuando entregas tu vida a YHVH no estás diciendo que eres un inepto, sino que admites que tus valores deben ser ordenados para poder vivir rectamente y por consiguiente, aceptas ser guiado por YHVH y vivir bajo Sus parámetros.
 

Gota Diaria Diciembre 19/2019

“En YHVH he confiado; ¿cómo decís a mi alma que escape al monte cual ave?” (Salmo 11:1)

Creo que la mayoría de ustedes están de acuerdo conmigo en que la frase “confiar en Dios” se ha vuelto frase de cajón.  La decimos con tanta facilidad, es como la salida más rápida que usamos cuando alguien en tribulación viene a nosotros.  Y el concepto es bien claro, si confiamos en Dios, las cosas toman otro color, pero seamos sinceros, ni nosotros mismos cuando nos encontramos en esos momentos difíciles tenemos el valor de dejar todo en las manos de Dios y poner toda nuestra confianza en El.  Confiar en Dios es más que una simple frase, es dejar, soltar, abandonar, es no buscar mas nuestras propias soluciones y entregarle todo a El, y pedirle que nos de el valor de hacerlo, la fortaleza y el dominio propio para no volver a tomar las cosas en nuestras manos, el coraje para enfrentar nuestros miedos y la sabiduría y fe que necesitamos para confiar nuestra vida en Sus manos, creyendo firmemente que nadie más puede darnos dirección y fortaleza para enmendar, construir de nuevo tal vez sobre cenizas y seguir adelante.  

 

Quién está en línea

Hay 6 invitados y ningún miembro en línea