“Limpiaos, pues, de la vieja levadura, para que seáis nueva masa, sin levadura como sois; porque nuestra pascua, que es el Mesías, ya fue sacrificada por nosotros” (1Corintios 5:7)
La Pascua es un tiempo especial para agradecer y adorar a YHVH. Darle gracias por habernos liberado de la esclavitud, por hacernos un pueblo libre para El. Muchas preparaciones se llevan a cabo para la celebración de la Pascua. La casa debe limpiarse completamente. No debe haber levadura en ninguna parte. Después de la primera semana del año, todo se enfoca hacia la Pascua. El día 14 se lleva a cabo una ceremonia especial llamada: Bedikat Khameytz (búsqueda de levadura). Empieza la búsqueda de levadura por toda la casa y lo que se encuentre se saca de la casa y se quema. Para el creyente, la levadura es signo de pecado, nuestra casa (corazón) debe ser limpiada de toda levadura, de todo hábito que ensucie nuestro corazón y nos impida celebrar la Pascua con un corazón limpio lleno de gozo y agradecimiento hacía nuestro Creador. Debemos ser luz para el mundo y nada debe empañar esa luz. Es mi oración que está Pascua sea llena de esas riquezas espirituales que nos acercan más y más a YHVH, que nuestra relación con nuestro Mesías Yahshua, nuestro Cordero Pascual sea más íntima. Celebremos la Pascua como masa nueva, con un corazón dispuesto a recibir todo lo que nuestro Padre Eterno quiera enseñarnos y revelarnos a través de estas maravillosas citas que vamos a tener con Él.
“Bienaventurados los perfectos de camino, los que andan en las Instrucciones de YHVH” (Salmo 119:1)
Hay dos formas como podemos vivir la vida. La forma correcta y la errada. Podemos tomar dos caminos en la vida: el camino angosto que nos lleva a la vida, o el camino ancho que nos lleva a la destrucción. Hay dos bases sobre las cuales podemos construir: sobre la arena o sobre la roca. El resultado de las decisiones que tomemos con relación a estas cosas determina si la vida que vivimos es recta y feliz o miserable e incorrecta. ¿Qué viene a tu mente cuando piensas en el camino angosto? ¿Vislumbras miseria y restricciones? Muchos de los creyentes ven la vida con YHVH de esa forma. Ellos ven una lista de todas las cosas que no pueden hacer. Pero, por supuesto, tus prioridades cambian cuando pasas al otro lado de la cerca. Como creyentes, nos hemos dado cuenta de que el camino recto, el camino con YHVH, el camino de la obediencia es en realidad el camino que trae paz, tranquilidad, seguridad, confianza y gozo.
“Acuérdate de día de reposo para santificarlo” (Éxodo 20:8)
El cuarto de los Diez Mandamiento, nos ordena recordar el día de reposo – Shabbat – y guardarlo (cumplirlo). La palabra, Shabbat, significa: descansar, dejar de trabajar. Desafortunadamente con el paso de los años el Shabbat empezó a ser malinterpretado por los judíos y cristianos. YHVH nos dio el Shabbat como un reposo y no como una carga intolerable llena de reglas y mandamientos de hombres. La guía de la Torah concerniente al Shabbat es bien simple: “Seis días se trabajará, más el día séptimo os será santo, día de reposo (Shabbat) para YHVH; cualquiera que en el hiciere trabajo alguno, morirá. No encenderéis fuego en ninguna de vuestras moradas en el día de reposo” - Éxodo 35:2. Tampoco dijo YHVH que con el tiempo quien quisiera podía cambiar el día de reposo. Sin embargo, el 7 de Marzo, 321 D.C., Constantino cambio el Shabbat por Domingo. El Shabbat como reposo, está establecido y santificado por YHVH desde la creación – Génesis 2:1-3. El propósito de este día, es descansar, estar con la familia y dedicarlo a YHVH. Es un día de descanso para nuestro cuerpo y nuestro espíritu. ¡Shabbat Shalom¡
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