“¡Oh cuanto amo yo tu Torah! Todo el día es ella mi meditación. Me has hecho más sabio que mis enemigos con tus mandamientos” (Salmo 119:97)
La palabra Torah gramaticalmente significa = Instrucción. Y cuando hablamos de ellas nos estamos refiriendo a las instrucciones dadas por YHVH al pueblo de Israel a través de Moisés. También puede referirse a los Cinco Libros de Moisés, y muchas veces también se usa para referirse a toda la Escritura. Para los sagas hebreos, la Torah contiene el diseño del universo, ya que es la Palabra de YHVH y El todo lo creó con Su palabra. Torah es diferente a la sabiduría humana, o al sentido común. Por ejemplo; la sabiduría dice que lo que le haga a otros, va a rebotar más tarde en usted. Así que usted decide si quiere sufrir o no las consecuencia de su acción por el beneficio inmediato. La Torah, por el contrario, no solo le da este tipo de información, sino que le instruye. Por ejemplo; es bueno saber que “no robar” es beneficioso para usted y la sociedad donde vive, pero esa no es la razón para no robar, usted no debe hacerlo porque esa es la voluntad del Creador. La Torah es el deseo del Creador para Su creación. Revela el corazón del Creador, Su carácter, Su santidad, Su Camino. La semilla de la Torah fue plantada en el Sinaí, plasmada en Cinco Libros, pero su voz continua siendo escuchada de generación en generación. A medida que se estudia, se descubre el ADN de esta maravillosa semilla, se descubre su significado y la riqueza de su aplicación en la vida del pueblo de Elohim. Cuando estudie la Torah, que su objetivo no sea solo obtener información, sino conocer al Creador y a Su creación. Crecer en su relación con El, fortalecer los lazos con los hermanos y juntos prepararnos para su eminente regreso.
“Yo sé que mi Redentor vive, y al fin se levantará sobre el polvo y después de deshecha esta mi piel, en mi carne he de ver a Elohim… y mis ojos lo verán, y no otro, aunque mi corazón desfallece dentro de mí” (Job 19:25-27)
Job después de perder sus hijos, su fortuna y finalmente su salud, expresó su confianza en Elohim con estas palabras, aún dijo: “He aquí, aunque El me matare, en El esperaré” – Job 13:15. Muchos citan a Job como ejemplo de paciencia, pero yo creo que Job es un ejemplo de confianza y seguridad en YHVH. Esta experiencia no es única para Job, YHVH dice que El disciplina y prueba a sus hijos. Todos, quienes portamos en nuestro corazón Su bandera de amor y manifestamos con nuestra vida que somos hijos de Elohim, estamos en la lista de “control de calidad”, todos sin excepción, de acuerdo a Su divina sabiduría, seremos probados. Unos más otros menos, pero a todos nos da la medida de fortaleza que necesitamos para pasar la prueba, y al final, aunque aporreados estoy segura que salimos más cerca de Elohim y más enamorados de Su divina presencia. Yo sé que las promesas de Elohim son verdaderas, que El solo demanda de nosotros obediencia a Su Torah y ha prometido que bendecirá nuestra entrada y nuestra salida. Sé que Su perfecta voluntad se hará en la vida de todos quienes le amamos, sé que todo obra para bien y sé que aunque mi corazón desfallece dentro de mí, mis ojos verán Su gloria. No es fácil cuando se está en medio de la prueba, pero es lo mejor que Elohim tiene para nosotros en ese momento y debemos con gratitud decir “este es el día que hizo YHVH, me gozaré y me alegraré en él”.
“Los que esperan en YHVH tendrán nuevas fuerzas; levantarán alas como las águilas; correrán y no se cansarán; caminarán, y no se fatigarán” (Isaías 40:31)
La expresión “alas de águila” significa la liberación supernatural de YHVH rescatando a Su pueblo de la esclavitud. ¿Dónde más encontramos esta expresión? En el primer Éxodo – “Vosotros visteis lo que hice a los egipcios, y cómo os tomé sobre “alas de águilas”, y os he traído a mí” – Éxodo 19:4. Y la encontramos de nuevo en el último y gran Éxodo – Apocalipsis 12:14. De la misma forma como sacó a Su pueblo de Egipto y lo sustentó en el desierto en el primer Éxodo, así lo hará en el último gran Éxodo sacando a Su pueblo de la esclavitud del sistema y sustentándolo en los tiempos finales en el desierto, en la soledad y el rechazo de todo el mundo. Lo hizo una vez y lo hará de nuevo. Mientras tanto, ¿qué dice Isaías que debemos hacer? Esperar en YHVH para renovar nuestras fuerzas. ¿Cómo se renuevan las fuerzas? Piense que hace usted después de un día de trabajo duro. Va a su casa, se alimenta, duerme, se levanta al día siguiente y vuelve a alimentarse. Solo alimentándonos de la Palabra de YHVH podemos renovar nuestras fuerzas, no solo para vivir y ser testigos de Su gloria en el lugar donde estemos, sino para esperar Su regreso sabiamente. Sabemos que la guerra espiritual que se lleva a cabo ahora en el mundo, es 1.000 veces más intensa y mucho más en Israel. Después de todo Jerusalén es la Zona Cero en esta batalla. Es la ciudad del Gran Rey, el lugar donde YHVH puso Su Nombre y todo lo que Satanás quiere es tomar control de ese pedazo de tierra. Pero lo que YHVH quiere que hagamos es que esperemos en El, que renovemos nuestras fuerzas a través de Su Palabra y que confiemos en El. ¡Shabbat Shalom ¡
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