“Y estas cosas les acontecieron como ejemplo, y están escritas para amonestarnos a nosotros, a quienes han alcanzado los fines de los siglos” (1 Corintios 10:11)
Cuando naces no es el cumplimiento de tu vida, sino el comienzo. Del mismo modo cuando entras en una relación de pacto con YHVH, no es el cumplimiento de tu llamado, sino el comienzo de un glorioso viaje. No hay vida más emocionante, más satisfactoria, más maravillosa, que la vida en la Torah. YHVH no llamo a Israel solo para sacarlos de Egipto, sino para guiarlos a su herencia. Israel tenía una tierra prometida muy específica, y nosotros también. La experiencia de Israel es un mapa profético, un modelo, tanto de nuestro viaje como de nuestra herencia. Del mismo modo, YHVH no solo nos salvó para llevarnos al cielo, sino para que podamos ser una nación santa en medio de un mundo en caos, un pueblo que testifique de Su gloria y poder, que le muestre al mundo el mejor camino, el camino de YHVH. Estamos llamados a ser testigos del poder y la gloria del Reino de YHVH viviendo en él, hoy y ahora.
“Permanezca el amor fraternal… Y de hacer el bien y de la ayuda mutua no os olvidéis; porque de tales sacrificios se agrada YHVH” (Hebreos 13:1-19)
Tal vez no siempre sepamos lo que YHVH tiene para cada uno individualmente, ni el próximo paso a seguir, pero lo que, si sabemos con seguridad, es que Su Palabra y el Ruaj nos guía y nos da dirección. Durante estos días hacia Shavuot, Hebreos 13 es un excelente resumen de cómo vivir a la luz de la venida de Yahushua. Amarse unos a otros… mostrar hospitalidad… recordar a los presos… vivir honestamente guardando la Torah… etc. Debemos estar guardando todos Sus mandamientos con todo nuestro corazón, alma y fuerza. Cuando lo hacemos YHVH nos une de una manera especial. Nos muestra que fuimos creados para ser Su cuerpo, un pueblo creado para tener comunión con El y entre nosotros. Cuando adoramos, reímos, lloramos, oramos, en unidad, YHVH nos trae la victoria en cada área de nuestras vidas y suplirá todas nuestras necesidades. Nos mostrara lo que tiene para nosotros y nos guiara a cruzar el umbral de lo imposible a lo posible con El. De eso se trata estar juntos como familia.
Y Yahushua les dijo: Mirad, guardaos de la levadura de los fariseos y de los saduceos. Ellos pensaban dentro de sí, diciendo: esto dice porque no trajimos pan” (Mateo 16:6-7)
Muchas veces los discípulos de Yahushua no entendían lo que El trataba de enseñarles. Yahushua trataba de que ellos vieran las cosas desde la perspectiva eterna de YHVH y no desde la limitada comprensión del hombre. Aquí, los discípulos confundieron la advertencia de no escuchar falsas doctrinas, como un regaño por no traer pan. La única cura para esta ceguera espiritual es clara; debemos seguir a Yahushua en todos los sentidos y en todo momento. La orden del Mesías de tomar nuestra cruz y seguirlo, significa ponerlo a Él como lo primero en nuestra vida. Debemos reconocer que nuestra propia voluntad, nuestro orgullo y la creencia de que sabemos mejor que YHVH lo que nos conviene, es la forma más defectuosa y peligrosa para navegar en esta vida. Solo EL sabe lo que es mejor para nosotros. Diariamente debemos entregar nuestra vida a Aquel que nos creó y luego confiar en El para los resultados. Es una disciplina diaria que nos renueva cada día y nos muestra el propósito divino para nuestra vida. ¡Shabbat Shalom ¡
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