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Gota Diaria 18-02-2025

“Porque ¿quién conoció la mente del Señor? ¿Quién le instruirá?  Mas vosotros tenéis la mente del Mesías”  (1Corintios 2:16)

 

Para la mente hebrea, la vida es un todo en las manos de Elohim.  Es decir, los hebreos no hacen distinción entre las áreas sagradas y las seculares de la vida.  Ellos ven todo en la vida como una unidad.  Todo es dominio de Elohim.  Todo lo que pasa, está en sus manos, ya sea tribulaciones o alegrías.  Reconocen a Elohim en todo lo que hacen.  “Reconócelo en todos tus caminos, y él enderezará tus veredas” – Proverbios 3:6.  Por consiguiente, para la mente hebrea, todas las circunstancias de la vida, los buenos tiempos y los malos tiempos, no provienen de la suerte, sino que están bajo el control soberano del Elohim Todopoderoso.  La oración es para los hebreos la forma para estar en tono con el concepto de que todo en la vida es sagrado.  Las oraciones hebreas son cortas porque todo el día de un observante de la Torah, está delineado con oraciones.  Cientos de estas oraciones o bendiciones cortas, son repetidas constantemente durante todo el día.  La presencia de Elohim es reconocida todo el tiempo, todo el día, con bendiciones y oraciones.  Esta es la forma de estar en constante comunión con el Padre.  La santidad o ser Kaddosh, no consiste en hacer cosas, como oraciones extensas y excesivas, sino que es una actitud demarcada por la total obediencia a la Torah de YHVH, viviendo la vida que YHVH desea para Su pueblo, en constante acción de gracias y alabanzas por todo.  Esto fue lo que quiso decir Pablo en 1Tesalonicenses 5:17-18  – “Orad sin cesar. Dad gracias en todo porque ésta es la voluntad de Elohim para con vosotros en el Mesías Yahushua”. 

Gota Diaria 17-02-2022

“Entonces Josué habló a YHVH… y dijo en presencia de los Israelitas: Sol, detente en Gabaón; y tú, luna, en el valle de Ajalón.  Y el sol se detuvo y la luna se paró, hasta que la gente se hubo vengado de sus enemigos” – Josué 10:12-13.

 

¿Ha dejado Elohim de ser Elohim? ¿Sigue, aun hoy, peleando por Sus redimidos? Si es así, ¿podemos escuchar Su voz? Y si es así, ¿podemos esperar que haga obras sobrenaturales para darnos la victoria? Josué tenía una ventaja en la guerra, de la que adolece el pueblo de Elohim hoy.  El no solo podía ver e identificar a sus enemigos, sino que también podía ver la provisión física de YHVH.  Hoy, nuestro verdadero enemigo está escondido, no visible a simple vista, y tenemos que confiar ciegamente en YHVH cuando nos dice que “el enemigo está vencido”, y actuar como tal.  Josué no confiaba en el pueblo de Israel, ni en sus propias habilidades, ni en las ineptitudes del enemigo – Josué tenía su confianza puesta en YHVH y en que El era lo que decía que era y cumpliría lo que había prometido.  La Palabra de YHVH está ahí también para recordarnos lo que YHVH puede hacer por Su pueblo.  Por eso, nuestra confianza debe estar firme en lo que la Torah nos revela.  Hoy más que nunca, debemos fortalecernos en Su Torah y prepararnos para ir y hacer mucho más de lo que hizo Josué.  Tal vez no sea necesario que el sol se detenga o la luna se pare, pero sí que nuestra confianza no decaiga cuando la persecución se intensifique y lo único que podemos hacer es estar quietos y esperar por la provisión de YHVH – “Estad quietos y conoced que yo soy YHVH” – Salmo 46:10.

Gota Diaria 16-02-2025

“El discípulo no es más que su maestro, ni el siervo más que su señor. Bástale al discípulo ser como su maestro, y al siervo como su señor”  (Mateo 10:24-25)

 

Discípulo en hebreo es “Talmid” que significa = Estudiante.  El plural es “Talmidim” = Estudiantes = Discípulos.  El trabajo del Talmid, es aprender todo lo que el maestro le enseña y ponerlo en práctica.  El Talmid come la comida espiritual que el Maestro le da, sigue al Maestro por el camino que el Maestro va, guarda el Shabbat y las Fiestas como el Maestro las guarda, aprende a guardar los mandamientos de YHVH como el Maestro le enseña a guardarlos, en pocas palabras; el aprende el Camino del Maestro.  “El discípulo no es superior a su maestro; mas todo el que fuere perfeccionado, será como su maestro” – Lucas 6:40.  Nosotros tenemos un Maestro que es Yahshua, y tenemos el Ruaj en nuestro corazón que nos interpreta las Escrituras y nos revela esas joyas de sabiduría y conocimiento espiritual que necesitamos para nuestra vida.  Ser discípulo es imitar al Maestro en todo, así que, si decimos ser discípulos de Yahshua debemos: andar como Él anduvo, guardar la Torah como Él la guardó, obedecer al Padre como Él obedeció – “Si vosotros permaneciereis en mi palabra, seréis verdaderamente mis discípulos” – Juan 8:31. 

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