“Me mostrarás la senda de la vida; en tu presencia hay plenitud de gozo; delicias a tu diestra para siempre” (Salmo 16:11)
¿Qué puede ser más importante que encontrar la senda de la vida? Consciente o no, millones de personas en el mundo buscan diariamente algo que satisfaga el anhelo más profundo de su corazón, una larga vida, felicidad y placer. Muchos creen que la vida consiste en una serie de placeres sensuales – comer, beber, sexo, dinero, etc., sin embargo, todos esos momentos que ellos llaman felicidad, terminan fragmentando su alma, debilitando su voluntad e induciéndolos a un estado de olvido sobre lo que realmente es la verdadera vida. Otros buscan el camino de la vida, formando un legado para ellos mismos – respeto, reconocimiento, ser históricamente recordados. Otros consideran que la senda de la vida está en la religión y sus rituales y creen que todo eso les ayuda a ganar el favor y la bendición de Elohim. Pero el anhelo más profundo de nuestro corazón solo puede ser satisfecho a través de una relación personal con YHVH, porque para eso fuimos creados – “Este pueblo he creado para mí; mis alabanzas publicará” – Isaías 43:21. Venir al Padre a través de Yahushua y recibir el mensaje de Su eterno amor, nos lleva a experimenta plenitud de gozo en Su presencia.
“El que procura el bien buscará favor; más al que busca el mal, éste le vendrá” (Proverbios 11:27)
Este es un principio espiritual y podemos resumirlo así: cuando buscas lo bueno en otros, hallarás el favor de YHVH, pero cuando buscas lo malo en otros, el mismo mal que ves en ellos, será el tuyo propio. “Sobrellevad los unos las cargas de los otros, y cumplid así la Ley del Mesías” – Gálatas 6:2. Llevar las cargas los unos de los otros, es preocuparse lo suficiente para orar por ellos. Los sabios dicen que cuando oras por otro teniendo tú la misma necesidad, tu necesidad es suplida primero, por ejemplo: cuando Job oró por sus amigos, YHVH restauró a Job completamente – “Y quitó YHVH la aflicción de Job, cuando él hubo orado por sus amigos…” – Job 42:10. Cuando albergamos en nuestro corazón indiferencia, odio y mala voluntad hacia otros, lo único que hacemos es lastimarnos a nosotros mismos. Cuando buscamos el bien de los demás, hallamos el favor, la sanidad y la vida de YHVH. Siempre debemos buscar y desear el bien de los demás, pues Yahushua dijo: “… con la misma medida con que medís, os volverán a medir” – Lucas 6:38b).
“Y aborreció Esaú a Jacob por la bendición con que su padre le había bendecido, y dijo en su corazón: Llegarán los días del luto de mi padre, y yo mataré a mi hermano Jacob” (Génesis 27:41)
“Israel debería ser borrado del mapa. El mundo musulmán no permitirá que su enemigo histórico viva dentro de él” -- Palabras del anterior presidente de Irán en una conferencia estudiantil a la que asistieron más de 3.000 jóvenes. No veo ninguna diferencia entre las dos declaraciones, es solo cuestión de tiempo. La primera fue hecha hace más o menos 4.000 años, y la última la repiten diariamente. Es un odio histórico promovido por muchos. La iglesia con la Teología del Reemplazo le ha estado echando carbón al fuego desde hace cientos de años. Debemos prepararnos. Como pueblo del Pacto que somos, tenemos el deber de orar por la paz de Jerusalén, de orar por el remanente de Elohim, de observar todo lo que se está dando en Israel. “Pero cuando viereis a Jerusalén rodeada de ejércitos, sabed entonces que su destrucción ha llegado” – Lucas 21:20. Esaú no va a descansar hasta matar a su hermano Jacob, todo por la bendición. El mundo musulmán no quiere la paz, quiere la tierra, quiere la bendición. Y sabemos que la verdadera paz solo la puede dar el Príncipe de paz, Yahushua. No me cansaré de repetir que los tiempos son malos, que no podemos seguir viviendo como si nada estuviera pasando, ignorando que se están cumpliendo muchas profecías y que el regreso de nuestro Mesías está a la puerta. Amen, si, ven, Adonai Yahushua.
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