“Acordaos de la Torah de Moisés mi sirvo, al cual encargue en Horeb ordenanzas y leyes para todo Israel. He aquí, yo os envío el profeta Elías, antes que venga el día de YHVH, grande y terrible” (Malaquías 4:4-5)
Malaquías fue el último profeta. Elohim guardo silencio por 400 años, no hay registro de palabra de YHVH durante todo ese tiempo, pero El hace la promesa de que antes del Día Grande y Terrible de YHVH, enviará al profeta Elías quien hará volver al pueblo a Elohim. Así como la función del sacerdote es la de enseñar la Torah, la del profeta es y será hasta el fin de los tiempos, la de volver al pueblo a Elohim. La función del profeta jamás ha sido la de agorero o adivino, ni de tarotista repartiendo bienes y prosperidad a granel en la congregación, como lo tienen hoy en día. El profeta es enviado para volver al pueblo a Elohim y restaurar la Torah; si el pueblo persiste en su pecado, para advertirle de las consecuencias. Elías volverá aunque su espíritu y unción ya está en acción, miles de creyentes están volviendo a la Torah, están buscando las raíces hebreas de la fe, y yendo al Mesías con el corazón contrito y humillado, pidiendo perdón por haber abandonado el Camino verdadero y haber creído la mentira que desde tiempos antiguos los escribas y fariseos alteraron y que luego Grecia y Roma torcieron para su propio beneficio. “¿Cómo decís: Nosotros somos sabios, y la ley de YHVH está con nosotros? Ciertamente la ha cambiado en mentira la pluma mentirosa de los escribas” – Jeremías 8:8. “Escudriñemos nuestros caminos, y busquemos, y volvámonos a YHVH” – Lamentaciones 3:40. Miremos si hemos permitido que tradiciones y doctrinas de hombres contaminen nuestra fe, y limpiemos nuestro corazón de toda esa levadura y volvamos a la Torah de Moisés, al Camino trazado por YHVH para Su pueblo
“Te ruego que me des de comer de ese guiso rojo, pues estoy muy cansado… Y Jacob respondió: Véndeme en este día tu primogenitura. Entonces dijo Esaú: He aquí, yo me voy a morir: ¿para qué, pues, me servirá mi primogenitura? (Génesis 25:30-32)
¿Por qué vendería alguien su primogenitura, la cual tenía un valor incalculable tanto espiritual como materialmente, por un poco de comida? Esaú lo hizo felizmente y su justificación fue porque un día iba a morir. El primogénito tenía derecho a una doble porción de la herencia y sería el sacerdote de la familia a la muerte del padre. Obviamente, para Esaú, esto no tenía ninguna importancia. Tristemente, hasta el día de hoy, el hombre sigue usando la misma excusa cuando quiere involucrarse en comportamientos comprometedores. “Comamos y bebamos que mañana moriremos”. Vivimos en una lucha constante entre el tener gratificación inmediata o pensar en el futuro. Pero las decisiones más sabias se toman cuando somos conscientes de que cualquier decisión que tomemos va a tener un impacto directo en nuestra vida, y todas nuestras acciones deben pasar por este “filtro del mañana”. Hay un mañana, y como vivamos el hoy, determina como será nuestro mañana. Elohim estableció un sistema para que nuestra vida hoy fuera un ensayo de lo que sería en el mañana. Toda Su Torah está llena de lecciones de vida y comportamiento que nos llevan a tomar decisiones sabias y a vivir bajo los parámetros y voluntad de Elohim. No importa que tan existo(a) seas, si en tus decisiones solo has tomado en cuenta la parte material, debes tener claro que ninguna de tus posesiones te vas a llevar a la eternidad, así que, más vale que vayas pensando en el verdadero mañana y donde lo quieres pasar.
“En aquel día muchos me dirán: ¡Mi Amo, Mi Amo! ¿No profetizamos en Tu Nombre? ¿No echamos demonios en Tu Nombre? ¿No hicimos milagros en Tu Nombre? Entonces les diré en su propia cara: ¡Nunca los conocí! ¡Apártense de mí, transgresores de la Torah!” (Mateo 7:22-23 – Biblia Kaddosh)
En la Biblia Reina Valera dice: “hacedores de maldad”. La palabra maldad usada en el texto, viene del Griego 458 = Anomía = violación o transgresión de una ley o instrucción. En 1Juan dice que pecar es transgredir la Torah. Esta es una advertencia clara para quienes van tras las señales y milagros. En Daniel también nos advierten que los milagros y señales hechos por el inicuo pueden engañar aún a los escogidos. No todo milagro o señal proviene de Elohim, no todo el que dice Señor, Señor entrará al Reino. Muchas congregaciones hoy en día se enfocan en las señales y manifestaciones sobrenaturales y aquel que no tenga una relación íntima y real con Elohim, que no conozca Su carácter, que no obedece la Torah, sino las reglas establecidas por una denominación, puede ser engañado. “Amados, no creáis a todo Ruaj (espíritu), sino probad los Ruajim (espíritus) si son de Elohim; porque muchos falsos profetas han salido por el mundo” – 1Juan 4:1. Es bueno ver señales, ser sanado y liberado, pero si esa es la única razón que te lleva a buscar de Elohim, eres un candidato(a) potencial para ser engañado. Yeshua dijo que Sus ovejas conocían Su voz y le seguían, pero no siguen al extraño sino que huyen de él.
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