“Estos confían en carros, y aquellos en caballos; más nosotros del nombre de YHVH nuestro Elohim tendremos memoria” (Salmo 20:7)
Es muy fácil acostumbrarnos a la infraestructura de la sociedad que nos rodea en occidente, pero, ¿qué hacemos cuando los sistemas fallan y las cosas se dificultan? Cuando las lluvias y tormentas en mi país hacen que nos quedemos sin electricidad, todo parece un caos, dependemos tanto de ella que si el incidente ocurre temprano en la noche, nos vemos obligados a irnos a la cama horas antes de lo previsto porque no podemos hacer más nada. Y ni imaginarnos si los sistemas bancarios colapsaran, o el transporte. Todo esto debe recordarnos y fortalecernos en nuestra dependencia de YHVH Cuando todo falla, vehículos, maquinas, cuando la gente nos decepciona como sabemos que inevitablemente pasa a lo largo de la vida, es bueno saber que a nuestro Padre Celestial no le afecta la corrupción de este mundo, y más aún, está completamente dedicado a rescatarnos de todos estos incidentes de la vida. Así que, cuando todos estos carros, caballos, computadores, sistemas de gobierno o sociales, fallen, recordemos la fidelidad y el amor de YHVH y renovemos nuestra confianza en El.
“Yo subí al monte para recibir las tablas de piedra, las tablas del pacto que YHVH hizo con vosotros” (Deuteronomio 9:9)
Las tablas eran de piedra, no eran de un material costoso para que los ojos del hombre no se fijaran en las tablas en sí, sino en su contenido. Si le hubieran encargado a un ser humano a elaborarlas, tal vez las habría hecho de oro, como el becerro que hicieron para su dios pagano, o de mármol, bronce, las habría adornado con filigranas y esculpido en letras góticas y al margen tal vez pondría una placa para eternizar el momento. Pero, eran piedras sin elaboraciones. Las piedras no son complejas, son simples, todos las conocemos. Pero si todo es tan simple, ¿por qué tuvo que permanecer Moisés 40 días en el monte? Porque el secreto no estaba solo en las letras externas y en el material, sino en lo que ese inerte conjunto de arenillas puede ocultar. La piedra está formada por millones de partículas, así también los Diez Mandamientos contienen 613 instrucciones, secretos de todas las prescripciones sin excepción. En ellas está contenido todo el código de conducta a través del cual Elohim quiere que su pueblo viva. En esas tablas está expresada la voluntad de YHVH, son el corazón del Padre expresado en instrucciones para sus hijos. Fueron dadas en lenguaje sencillo y nos guían a construir nuestro destino de la mano de nuestro Creador. ¡Shabbat Shalom ¡
“Yo sé que mi Redentor vive” (Job 19:25)
El hombre con una experiencia jamás estará a merced del hombre con un argumento. Puedes tener muchas ideas acerca de YHVH, ser religioso con buenos argumentos, pero si la vida de YHVH no es una experiencia viva y real en ti, eres como una guitarra sin cuerdas, un barco sin timón, un peregrino sin rumbo, a la deriva, desprotegido y vulnerable a cualquier filosofía o doctrina que encuentre en el camino y que solo le dará más ideas sobre el Creador del Universo, mas no la realidad de una vida centrada en El, en Su Torah. Las ideas no dan vida, solo especulan, pero cuando te atreves a experimentar la magnitud, riqueza y poder de una vida en YHVH, nadie jamás podrá robarte lo que hay en tu corazón, pues has pasado de muerte a vida, ya no piensas, ahora sabes que sabes que Él es vida. Job lo entendió, supo después de sufrir y perderlo todo, que lo único que importaba era la convicción que tenía de que – ¡Mi Redentor Vive! Prepárate para vivir una nueva experiencia en Shavuot, que nadie te podrá robar.
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