“…Yo soy Elohim, y no hay otro Elohim, y nada hay semejante a Mí, que anuncio lo por venir desde el principio, y desde la antigüedad lo que aún no era hecho…” (Isaías 46:9-10)
De acuerdo al pensamiento hebreo, todo lo que ha pasado y que está por pasar siempre será explicado desde el comienzo. Isaías lo explica claramente y nos muestra que Elohim no ha dejado ningún cabo suelto, nadie puede decir que no sabía. Nadie puede decir que no hubo profeta. El libro de Éxodo no es solo un recuento histórico, también es precursor profético del regreso del Mesías, incluyendo la redención para su pueblo y el patrón o guía dada por Elohim para que su pueblo caminara por su Camino sin tropezar ni perderse hasta regresar a Él. La Escritura dice que el pueblo que conoce a Moisés, conocerá al Mesías – “Si creyereis a Moisés, me creeríais a mí, porque de mí escribió él. Pero si no creéis a sus escritos, ¿cómo creeréis a mis palabras” – Juan 5:46-47. El pueblo que conoce lo por venir, ansiará Su regreso, no temerá, estará animado porque ha estudiado el futuro desde el comienzo, sabe lo que viene y se prepara. El libro de Apocalipsis es un reflejo del libro de Éxodo; la historia del Éxodo es una lección importante para estudiar hoy, ya que contiene la revelación del mañana. El cómo prepararnos para el regreso del Mesías, está moldeado en las palabras de Moisés. Egipto está activo con todos sus dioses hoy más que nunca, la esclavitud no es flagelo del pasado, solo ha cambiado de verdugo, faraón tomo forma de: ambición, fama, poder, dinero, sexo, impunidad. La oscuridad es la misma. “¿Qué es lo que fue? Lo mismo que será. ¿Qué es lo que ha sido hecho? Lo mismo que se hará; y nada hay Nuevo debajo del sol” – Eclesiastés 1:9. El hombre igual que antes, sigue ignorando a Elohim y creyendo que puede vivir sin Él, que puede violar sus mandamientos sin consecuencias. “Les escribí las grandezas de mi Torah, y fueron tenidas como cosa extraña” – Oseas 8:12. Seamos fieles al pacto que hemos hecho con YHVH, tenemos un Redentor, Yahushua, que ha restaurado nuestra relación con nuestro Hacedor y ha hecho que el camino en el desierto por el cual camina Su novia, sea iluminado para que nadie tropiece. El nos guiará hasta la tierra prometida y allí nos postraremos y adoraremos al Rey de reyes y Señor de señores -- Melech-HaMelechim va Adon-Adonim.
“No os afanéis por vuestra vida, qué habéis de comer o qué habéis de beber; ni por vuestro cuerpo, qué habéis de vestir. ¿No es la vida más que el alimento, y el cuerpo más que el vestido?” (Mateo 6:25)
Es necesario recordarnos constantemente lo frágil que es nuestra vida y la necesidad de centrarla en Elohim, aunque se convierta en frase de cajón. Yahushua les dijo a Sus discípulos en Su tiempo y nos lo dice ahora a nosotros que no debemos preocuparnos por el futuro, pues está en las manos de Elohim, que lo que debemos hacer es buscar el Reino de Elohim y Su justicia. Cuando caminamos con Elohim y le servimos, nada nos falta. Hoy más que nunca debemos buscar a YHVH y estar protegidos bajo Su manto. Llegará el día en que aunque tengamos dinero no habrá que comprar y solo nos quedará confiar en El y sabemos que El ha prometido nunca abandonarnos ni desampararnos. Como humanos que somos, nos enfocamos demasiado en nuestro mañana, cuando tal vez ni haya un mañana, YHVH puede llamarnos a Su presencia hoy, ahora. Así que, concentrémonos en el hoy, en vivir para El, en servirle, en proclamar el Reino de Elohim, en ser vasos útiles en Sus manos que proclamen Su gloria y le muestren al mundo el amor, la compasión, la misericordia, la paz interior que solo nuestro Padre Celestial puede dar. Mañana está en Sus manos.
“Conoceréis la verdad, y la verdad os hará libres… Así que, si el Hijo os libertare, seréis verdaderamente libres” (Juan 8:32 y 36)
Esta es la verdadera libertad, la libertad que solo se encuentra caminando en el Espíritu, en la Torah, haciendo las cosas que le agradan a Elohim, obedeciendo sus instrucciones, mandamientos y preceptos (Torah). Yahushua es nuestro ejemplo. El caminó en total obediencia y sujeción al Padre y por eso Elohim le dio el poder de hacer libre a todo aquel que llegue a Él. El es esa verdad que nos hace libres, El es la imagen del Elohim invisible que a través de Su Espíritu viene a morar en nosotros y a enseñarnos a caminar paso a paso en Sus caminos. Así como Yahushua cuando vivió en este mundo, nosotros como participantes de Su naturaleza, Su vida, y teniendo el Ruaj morando en nosotros, estamos llamados a caminar paso a paso en total obediencia al Padre. Cuando Israel acampaba en el desierto, tenía que mirar constantemente a la nube o a la columna de fuego para moverse. Ellos no hacían planes acerca de mañana o el próximo año, ellos solo esperaban dirección de lo alto para actuar. Usted dirá que eso no es libertad, pero esa es la verdadera libertad, la libertad de vivir bajo la nube y la columna de fuego, guiándonos a nuestro verdadero destino. Nadie sabe que le depara el futuro, que será el mañana, solo Elohim, quien nos creo para su gloria y alabanza conoce hasta el último detalle de nuestra existencia. Conocer la verdad es conocer al Mesías y seguir la Torah.
Hay 30 invitados y ningún miembro en línea