“Tú, pues, sufre penalidades como buen soldado del Mesías Yahushua. Ninguno que milita se enreda en los negocios de la vida, a fin de agradar a aquel que lo tomó por soldado” (2 Timoteo 2:3-4)
El soldado renuncia a sus derechos, a la comodidad de su hogar, al derecho de estar con su familia y amigos. El soldado está completamente dispuesto y disponible a llevar a cabo las órdenes de su comandante, sin importar lo difíciles, peligrosas o exigentes que sean. No puede cuestionar esas órdenes, tiene que confiar totalmente en su autoridad y obedecer. Debe ser disciplinado y seguir un riguroso y estricto entrenamiento. Como seguidores del Mesías, cada uno de nosotros, es un soldado de Su ejército, involucrado en una guerra y por consiguiente no podemos anteponer nuestros deseos a las órdenes y direcciones de nuestro comandante en jefe. Nuestro único deseo debe ser el de obedecer y complacer a nuestra autoridad. No debemos involucrarnos en los asuntos del sistema que violen directamente los estatutos y directrices establecidas para nosotros. Debemos enfocarnos en nuestros deberes como soldados constantemente activos, seguir nuestro entrenamiento al pie de la letra, ser disciplinados y preparados para soportar cualquier situación que se presente en el camino, seguros de que nuestro Jefe sabe perfectamente el lugar y las circunstancias en que nos encontramos, y Su ayuda viene en camino.
“Porque dos males ha hecho mi pueblo: me dejaron a mí, fuente de agua viva, y cavaron para sí cisternas; cisternas rotas que no retienen agua” (Jeremías 2:13)
A través del profeta Jeremías Elohim reduce a dos los males que el pueblo hizo al apartarse de El, aunque fueron muchas las atrocidades que ellos cometieron alejados de Elohim. Primero abandonaron la verdadera fuente de vida; y segundo trataron de generar su propia fuente. Elohim usa la necesidad del agua física como parábola de la necesidad del agua espiritual, la cual sostiene a Su pueblo en los altibajos de la vida. A lo largo de la historia, el hombre ha buscado fuentes espirituales alternas a Elohim y Su Torah, fuentes que abarcan desde la idolatría hasta la inmoralidad sexual, llevando al hombre hasta el punto en que declaran a lo bueno malo y a lo malo bueno. Elohim ha provisto todo lo necesario para vivir en una relación de pacto con El, pero el orgullo que hay en el corazón del hombre siempre lo lleva a construir caminos alternos. Al final, esta es la base de todo sistema de fe alterno, falsa religión u orden moral que se ha levantado y que se practica en la faz de la tierra. Es fácil mirar a los tiempos de Jeremías y decir: ¿Cómo pudieron hacer eso? Pero lo que necesitamos hacer es mirar a nuestra generación y ver que no somos diferentes, que el hombre sigue cavando cisternas rotas y sigue teniendo la misma sed. Pidámosle a Elohim que nos proteja para que jamás busquemos fuentes alternas a El.
“El que habita al abrigo del Altísimo morará bajo la sombra del Omnipotente. Diré yo a YHVH: esperanza mía, y castillo mío; mi Elohim, en quien confiaré” (Salmo 91:1-2)
La situación mundial no parece mejorar, todo lo contrario, cada día surge un nuevo problema o crisis, virus, bancarrotas, corrupción gubernamental, epidemias, etc. lo cual quiere decir que no tienes que ir muy lejos para ver a la gente luchando desesperadamente por encontrar algún tipo de refugio y seguridad. El aspecto positivo de todo esto es, que nos obliga a evaluar donde está nuestra verdadera seguridad. Las cosas no van a mejorar, solo lea Mateo 24 y lo verá. Pero en el versículo 6 Yahushua dice: “mirad que no os turbéis”. El reto es: ¿estamos listos? ¿Estamos preparados? No quiero decir, si tenemos provisión, si hemos hecho un plan de contingencia. Quiero decir: ¿estamos tan firmes en nuestra relación con Elohim, conocemos bien su naturaleza y carácter hasta el punto que nuestro corazón no tema, porque sabemos que en El está nuestro refugio y fortaleza? ¿Hemos rendido nuestro corazón a El de tal manera que le permitamos tomar Su lugar como Rey y Señor de nuestra vida? ¿De verdad sabemos lo que significa ser un Hijo de Elohim? Porque ese es el único lugar donde descubriremos esa esperanza y seguridad que tanto anhelamos. Busquemos ese lugar en El donde el temor a las epidemias, colapsos económicos o guerras no tenga poder sobre nosotros.
Hay 30 invitados y ningún miembro en línea