• header1
  • header2
  • header3
Smaller Default Larger

Gota Diaria -Febrero 4/2018

“El que habita al abrigo del Altísimo morará bajo la sombra del Omnipotente.  Diré yo a YHVH: esperanza mía, y castillo mío; mi Elohim, en quien confiaré” (Salmo 91:1-2)

La situación mundial no parece mejorar, todo lo contrario, cada día surge un nuevo problema o crisis, virus, bancarrotas, corrupción gubernamental, epidemias, etc. lo cual quiere decir que no tienes que ir muy lejos para ver a la gente luchando desesperadamente por encontrar algún tipo de refugio y seguridad.  El aspecto positivo de todo esto es, que nos obliga a evaluar donde está nuestra verdadera seguridad.  Las cosas no van a mejorar, solo lea Mateo 24 y lo verá.  Pero en el versículo 6 Yahushua dice: “mirad que no os turbéis”.  El reto es: ¿estamos listos? ¿Estamos preparados? No quiero decir, si tenemos provisión, si hemos hecho un plan de contingencia.  Quiero decir: ¿estamos tan firmes en nuestra relación con Elohim, conoces bien su naturaleza y carácter hasta el punto que nuestro corazón no tema, porque sabemos que en El está nuestro refugio y fortaleza?  ¿Hemos rendido nuestro corazón a El de tal manera que le permitamos tomar Su lugar como Rey y Adonai de nuestra vida?  ¿De verdad sabemos lo que significa ser un Hijo de Elohim?  Porque ese es el único lugar donde descubriremos esa esperanza y seguridad que tanto anhelamos.  Busquemos ese lugar en El donde el temor a las epidemias, colapsos económicos o guerras no tenga poder sobre nosotros.  

 

Gota Diaria -Febrero 3/2018

“Amarás a tu prójimo como a ti mismo” (Mateo 19:19)

Creo que es una de las cosas más difíciles para todos.  Muchos igual que en la época de Yahushua, se siguen preguntando, ¿quién es el prójimo?  Sin embargo esa pregunta no es lo más preocupante, lo verdaderamente triste es que aunque entendiéramos quien es el prójimo, y estuviéramos dispuestos a amarlos como a nosotros mismos, no recibirían mucho de nosotros.  Tenemos un concepto tan erróneo del amor, que si fuéramos a amar al prójimo como a nosotros mismos, pues tendríamos que pagarle el gimnasio al que vamos, la ropa que usamos, llevarlo de vacaciones con nosotros, etc. porque creemos que amarnos es cuidar nuestro cuerpo en cuanto a comer, beber, divertirnos, amarnos como dicen muchos, cuando Yahushua claramente dijo, que el Padre cuida de que tengamos todas esas cosas pero nosotros debemos es buscar el Reino de Elohim y su justicia.  Así que, si nos amamos verdaderamente, buscamos pasar tiempo con Elohim, vivir bajo Sus parámetros, obedecer sus Mandamientos y amándonos así, tendríamos mucho que darle a nuestro prójimo.  Somos seres únicos, creados para tener una relación con Elohim, y mientras no llenemos esa necesidad, vamos a estar siempre ansiosos por algo y una vez suplida esa ansiedad, aparecerá otra.  Sólo Elohim puede llenar el vació del corazón del hombre.  ¡Shabbat Shalom!

Gota Diaria -Febrero 2/2018

“Clama a mí, y yo te responderé, y te enseñaré cosas grandes y ocultas que tú no conoces” (Jeremías 33:3)

Las Escrituras han sido llamadas por muchos “el manual de la vida” y creen que si siguen sus instrucciones, van a lograr que Elohim haga lo que ellos quieren y conceda sus deseos.  Pero es todo lo contrario, la Torah es el manual o guía que nos enseña como vivir si queremos que nuestra relación con Elohim funcione.  Si las cosas no son como quisieras, tal vez es que estás leyendo la Torah bajo un sistema de fe manipulador y erróneo.  Por ejemplo: el versículo de Jeremías no tiene un “si” antes de clama, como si fuera opcional.  Es imperativo, no algo extra en tu caminar con Elohim.  No dice: clama a Elohim cuando tengas problemas o deseos, simplemente dice: CLAMA, no cuando las cosas están fuera de tu alcance, sino siempre.  El tiene cosas para decirnos, pero nosotros no estamos listos para escuchar porque estamos llenos del sistema, de nuestro propio mundo, problemas, deseos, expectativas sobre la vida y aun de cómo Elohim debe respondernos o tratarnos.  Elohim quiere hablarnos, no podemos hacer a un lado este mandamiento y decir que lo amamos, hay cosas en la Torah que no podemos descifrar por nosotros mismos.  Necesitamos esa íntima comunión con El, no para lograr que el cumpla nuestros deseos, sino para conocer su carácter, entender sus caminos y comprender que aunque las cosas no son como quisiéramos, son como tienen que ser para nuestro bienestar.  

 

Quién está en línea

Hay 2 invitados y ningún miembro en línea