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Gota Diaria - Mayo 18/2018

“Porque sabemos que si nuestra morada terrestre, este tabernáculo, se deshiciere, tenemos de Elohim un edificio, una casa no hecha de manos, eterna, en los cielos” (2Corintios 5:1)

El Tabernáculo fue el lugar de encuentro que YHVH instruyo a los Israelitas construir.  El lugar donde Su gloria habitaría con ellos.  El lugar donde el pueblo podía acercarse a adorar, celebrar, a ofrecer sacrificios y ofrendas, a aprender sus mandamientos, sus estatutos y sus juicios.  Cada parte del Tabernáculo fue diseñado para mostrarnos a nuestro Mesías Yahushua.  Desde el hilo que se usó, toda la estructura nos da una imagen íntima, no solo del Tabernáculo celestial, sino del mismo sacrificio de Yahushua.  El Tabernáculo nos muestra cómo podemos acercarnos al Padre a través del sacrificio de nuestro Salvador.  El Tabernáculo es, y siempre fue, una imagen del verdadero Tabernáculo – nosotros.  YHVH siempre ha deseado morar con nosotros.  Somos el cuerpo del Mesías, el Templo en el cual el Ruaj Hakoddesh habita – “¿No sabéis que sois templo de Elohim, y que el Ruaj de Elohim mora en vosotros?” – 1Corintios 3:16.  Y somos llamados templos vivos edificados en Yahushua – “vosotros también como piedras vivas, sed edificados como casa espiritual y sacerdocio santo, para ofrecer sacrificios espirituales aceptables a Elohim por medio del Mesías Yahushua” – 1Pedro 2:5.  Yahushua dijo varias veces que El habitaría en nosotros – “Yo en ellos, y tú en mí, para que sean perfectos en unidad…” – Juan 17:23.  El plan de YHVH siempre fue tener una comunión íntima con Su pueblo, pero ellos endurecieron su corazón, entonces, El en Su misericordia, dio otro camino para que vieran Su amor por ellos y por nosotros, construyendo el Tabernáculo.  Todo en las Escrituras apunta a Yahushua.  El es la Palabra Viva hecha carne y que habita en nosotros que somos su verdadero Tabernáculo.  

 

Gota Diaria - Mayo 17/2018

“El que habita al abrigo del Altísimo morará bajo la sombra del Omnipotente.  Diré yo a YHVH: esperanza mía, y castillo mío; mi Elohim, en quien confiaré” (Salmo 91:1-2)

La situación mundial no parece mejorar, todo lo contrario, cada día surge un nuevo problema o crisis, virus, bancarrotas, corrupción gubernamental, derrame de petróleo, epidemias, etc. lo cual quiere decir que no tienes que ir muy lejos para ver a la gente luchando desesperadamente por encontrar algún tipo de refugio y seguridad.  El aspecto positivo de todo esto es, que nos obliga a evaluar donde está nuestra verdadera seguridad.  Las cosas no van a mejorar, solo lea Mateo 24 y lo verá.  Pero en el versículo 6 Yahushua dice: “mirad que no os turbéis”.  El reto es: ¿estamos listos? ¿Estamos preparados? No quiero decir, si tenemos provisión, si hemos hecho un plan de contingencia.  Quiero decir: ¿estamos tan firmes en nuestra relación con Elohim, conoces bien su naturaleza y carácter hasta el punto que nuestro corazón no tema, porque sabemos que en El está nuestro refugio y fortaleza?  ¿Hemos rendido nuestro corazón a El de tal manera que le permitamos tomar Su lugar como Rey y Señor de nuestra vida?  ¿De verdad sabemos lo que significa ser un Hijo de Elohim?  Porque ese es el único lugar donde descubriremos esa esperanza y seguridad que tanto anhelamos.  Busquemos ese lugar en El donde el temor a las epidemias, colapsos económicos o guerras no tenga poder sobre nosotros.

Gota Diaria - Mayo 16/2018

“Y YHVH dijo a Moisés: He aquí yo os haré llover pan del cielo” “Porque el pan de Elohim es aquel que descendió del cielo y da vida al mundo” (Éxodo 16:4 – Juan 6:33)

El pueblo no tenía que comer y de nuevo murmuró.  Es bien peculiar la actitud del ser humano ante la escasez o la calamidad, la tendencia es de murmurar en vez de buscar a Elohim y confiar.  Todos los víveres que el pueblo había sacado de Egipto se habían acabado y la pregunta ahora era: ¿cómo iban a sobrevivir?  Todo el viaje por el desierto estuvo lleno de pruebas y milagros.  Elohim estaba a punto de efectuar otro, de dar otra sombra, de mostrar otra señal, de darles otra pista sobre su glorioso futuro.  Pero el pueblo ante la necesidad física no percibió la magnitud del mensaje que YHVH quiso darle al pueblo a través del maná.  Un día, el verdadero Maná descendería del cielo y les daría el verdadero alimento que sustenta la vida.  Yahushua trató de explicarlo de nuevo – “yo soy el pan de vida. Vuestros padres comieron el maná en el desierto y murieron. Este es el pan que desciende del cielo, para que el que de él come, no muera” – Juan 6:48-50.  ¿Estamos nosotros comiendo del verdadero maná? ¿Nos estamos alimentando del pan del cielo? O ¿seguimos comiendo la basura que el sistema religioso ha estado dando al pueblo por siglos?  Yahushua es el verdadero pan, Yahushua es el verbo hecho carne, Yahushua es la Torah de YHVH.  Ese es el verdadero Maná del que debemos comer. 

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