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Gota Diaria 03-08-2026

“Después los hijos de Israel hicieron lo malo ante los ojos de YHVH… se fueron tras otros dioses, los dioses de los pueblos que estaban en sus alrededores…”  (Jueces 2:11-12)

 

Este es el inicio del libro de “Jueces”.  Un libro poco leído y regularmente conocido por la historia de Sansón y Dalila, que enseñan a los niños y lo presentan como el superhéroe que se sacrifico asimismo matando a los malvados filisteos, cumpliendo así, la voluntad de YHVH.  Desafortunadamente, la forma como cuentan la historia, distorsiona  la realidad del personaje. El libro de “Jueces”, cubre la era de la decadencia moral más grande de Israel, la era cuando Israel vertiginosamente se deslizó hacía el suicidio nacional, debido a su persistente apostasía.  El libro de “Jueces” presenta a un pueblo indulgente y auto-engañado que pretendía, por un lado, seguir a YHVH y por otro, perseguir la paz y la amistad con sus vecinos paganos, a cualquier precio.  Y el precio de dicha paz, los llevo a la asimilación dentro de culturas paganas y al sistema religioso de Babilonia, sistema que todos conocemos hoy.  La asimilación de Israel, en otras palabras, es la forma como el pueblo de Elohim se convierte más y más al mundo que lo rodea, en vez de separarse de dicho sistema.  Hoy en día el pueblo de Elohim, al igual que Israel en el libro de Jueces, va en picada por el camino del engaño, de una abierta idolatría (dioses diferentes, pero igual comportamiento), pretendiendo seguir a YHVH y al mismo tiempo buscando agradar a los vecinos con el pretesto de que la situación actual es diferente, los tiempos son distintos y la paz con los vecinos es más importante que la obediencia a mandamientos antiguos mandados a recoger.  Arthur Cundall en su comentario sobre el libro de Jueces dice: “Ojala el lector moderno del libro de Jueces escuche la voz del Ruaj Hakoddesh diciendo: ESTE NO ES EL CAMINO, NO ANDEIS POR EL”.

Gota Diaria 02-08-2026

“Señor, ¿a quién iremos? Tú tienes palabra de vida eterna.  Y nosotros hemos creído y conocemos que tu eres el Mesías, el Hijo del Elohim viviente” (Juan 6:68-69)

 

El hombre va hasta el fin del mundo, buscando conocer la verdad, para encontrar la razón de ser, para entender el por qué nació, por qué está aquí.  Busca en cientos de dioses diferentes, comida para su alma, luz para su espíritu, investiga, experimenta, y por lo regular vuelve a quedar tan hambriento y sediento como cuando empezó y en los momentos duros de su vida, no tiene a quien ir.  Yahshua dijo: “venid a mí todos los que estáis trabajados y cargados, y yo os haré descansar” (Mateo 11:28).  Cuando pasamos por situaciones difíciles, enfermedades, tragedias, pérdidas insoportables que nos rompen el corazón y donde ni siquiera aquellos más cercanos pueden ayudarnos a soportar el dolor, conocer a Yahshua y su gran amor, saber que El nos sostiene, nos da descanso y calma nuestro dolor por medio del Ruaj (Espíritu Santo), es la esperanza más bella de todo creyente.  Por lo regular son esos momentos, esas espinas en el corazón, las que dan paso a los momentos más bellos en comunión con nuestro Padre Celestial, son los que maduran nuestro carácter y dulcifican nuestro espíritu, son los que nos permiten ver la gloria de Elohim en todo su esplendor, restaurándonos y poniéndonos en pie de nuevo.  ¿A quién iremos?  ¿A dónde se va cuando ya no hay a donde ir?  A Yahshua, el conoce tu dolor y sólo el, sabe como sanarlo. 

Gota Diaria 01-08-2026

“Aguarda a YHVH; esfuérzate, y aliéntese tu corazón; sí, espera a YHVH” (Salmo 27:14)

 

¿Qué tan bueno eres esperando?  El mundo hoy en día está acostumbrado a resultados instantáneos – café instantáneo, comidas en horno micro-ondas, crédito instantáneo, etc. ya se perdió el arte de esperar pacientemente.  En Éxodo 32, leemos cuando el pueblo de Israel esperaba por Moisés que había subido al monte a recibir instrucciones de Elohim.  El pueblo se impacientó, se olvidó de los milagros de su liberación de Egipto, pidió a Arón un becerro para adorar y cayeron en toda clase de depravación.  La consecuencia de esto, fue la muerte para muchos porque no pudieron esperar.  Durante ese tiempo Elohim estaba dándole a Moisés instrucciones sobre como debía ser la relación del pueblo con El, para recibir todas sus bendiciones y protección, pero en vez de esperar el pueblo reemplazó el plan de Elohim por su propio plan y sufrieron las consecuencias.  YHVH tiene un plan para cada uno de nosotros.  Si no esperamos en El y sustituimos sus instrucciones por nuestros propios caminos, las consecuencias serán desastrosas.  Si estás esperando el cumplimiento de una promesa de Elohim para tu vida, no tomes el camino rápido, no busques respuestas instantáneas, espera en El, pasa tiempo en Su presencia, recibe Sus instrucciones y síguelas al pie de la letra.  Es lo más seguro y beneficioso para tu vida.  SHABBAT SHALOM

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