DIA 25 HACIA SHAVUOT
“Yo sé que mi Redentor vive” (Job 19:25)
El hombre con una experiencia jamás estará a merced del hombre con un argumento. Puedes tener muchas ideas acerca de YHVH, ser religioso con buenos argumentos, pero si la vida de YHVH no es una experiencia viva y real en ti, eres como una guitarra sin cuerdas, un barco sin timón, un peregrino sin rumbo, a la deriva, desprotegido y vulnerable a cualquier filosofía o doctrina que encuentre en el camino y que solo le dará más ideas sobre el Creador del Universo, mas no la realidad de una vida centrada en El, en Su Torah. Las ideas no dan vida, solo especulan, pero cuando te atreves a experimentar la magnitud, riqueza y poder de una vida en YHVH, nadie jamás podrá robarte lo que hay en tu corazón, pues has pasado de muerte a vida, ya no piensas, ahora sabes que sabes que Él es vida. Job lo entendió, supo después de sufrir y perderlo todo, que lo único que importaba era la convicción que tenía de que – ¡Mi Redentor Vive! Prepárate para vivir una nueva experiencia en Shavuot, que nadie te podrá robar.
“¿Y en qué se conocerá aquí que he hallado gracia en tus ojos, yo y tu pueblo, sino en que tú andes con nosotros, y que yo y tu pueblo seamos apartados de todos los pueblos que están sobre la faz de la tierra?” (Éxodo 33:16)
Uno de los deseos más fuertes de todo ser humano, es el deseo de pertenecer. No siempre estamos conscientes de ello, pero todos estamos hechos para conectarnos con otras personas. Aunque hay algunos que profesan ser felices solos, la mayoría de nosotros necesitamos saber que somos parte de algún tipo de comunidad; llámese familia, congregación, hermandad, etc. Cuando YHVH llamo a Abraham, su deseo era formar una nación diferente de las otras naciones del mundo. Sin embargo, Israel no estaba tan cómodo con ser diferente y siempre trato de ser como sus vecinos y pertenecer a la familia de las naciones, sin darse cuenta de que esto sería fatal para ellos. Y no es que YHVH simplemente les diera unas reglas que los hacía diferentes, sino que Su presencia en medio del pueblo hacía la diferencia. Todos los pueblos tienen reglas y leyes, pero ninguna nación tenía al Rey del Universo en medio de ellos, guiándolos, peleando sus batallas, protegiéndolos y proveyéndolos. Hoy en día no es nada diferente, el pueblo de YHVH sigue incomodo siendo diferente y cada día se mezcla más y más con el sistema hasta el punto de que ya es difícil saber quién es quién y quien sirve a quien. Y así como fue fatal para Israel, lo será para nosotros si no permitimos que la presencia de YHVH en nuestra vida, marque la diferencia.
DIA 23 HACIA SHAVUOT
“Bendito sea YHVH, mi Roca, quien adiestra mis manos para la batalla y mis dedos para la guerra” (Salmo 144:1)
Todo ser humano tiene un lugar en esta batalla cósmica. Una canción de Bob Dylan dice: “Vas a tener que servir a alguien, bien puede ser al diablo o puede ser a YHVH, pero vas a tener que servir a alguien”. No hay terreno neutral en esta guerra. No hay líneas laterales, no hay descansos, no hay vacaciones. No hay ninguna licencia de maternidad o paternidad. No hay lista de discapacitados. Solo servicio activo. Usted está sirviendo a un lado o al otro. En cuanto a los deberes específicos de cada individuo, eso es otro asunto. Diferentes personas tienen diferentes funciones. Sin embargo, todo el mundo, independiente de la edad y la capacidad es una parte importante de esta guerra. Cuanto mejor comprendamos esto, más efectivos seremos. Hay gente muy espiritual que piensa que la verdadera piedad se encuentra en no participar de esta guerra. Con este pensamiento, creo que les queda bien difícil hallar paz en medio de un mundo turbulento. Y encontrar paz es algo bueno, pero no hemos nacido para luchar por la serenidad, sino más bien para enfrentar las mismas puertas del infierno. Slalom
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