“Prosigo a la meta, al premio del supremo llamamiento de Elohim in el Mesías Yahushua” (Filipenses 3:14)
Una vida sin objetivos es como el capitán de un barco sin mapa ni brújula. El barco navegará si rumbo y anclará en cualquier puerto. Pablo dice que su objetico es claro, está centrado en Elohim y en el llamamiento que le ha hecho en el Mesías. Él sabía hacia donde se dirigía. Igualmente nosotros debemos conocer nuestra ruta, hacia donde vamos. Establecer un objetivo indica que estamos listos a actuar – YHVH nos ha provisto de un mapa maravilloso (Torah) con instrucciones detalladas que no permitirá que nos desviemos ni a la derecha ni a la izquierda. YHVH es nuestra brújula y nuestra meta debe ser hacer Su voluntad siempre sin importar que tan duro sea o que tan imposible parezca. Su mapa está delineado con siete puntos importantes, siete Fiestas o Encuentros que nos muestras Su voluntad y Su maravillosa misericordia. Estamos próximos a iniciar este recorrido por las Fiestas de YHVH y debemos tener como objetivo, prepararnos, limpiar nuestra casa, hacer correctivos y estar listos para este nuevo encuentro con nuestro Hacedor.
“Fíate de YHVH de todo tu corazón, y no te apoyes en tu propia prudencia. Reconócelo en todos tus caminos, y El enderezará tus veredas” (Proverbios 3:5-6)
Necesitamos saber que hacer, cuando no sabemos qué hacer. Una enfermera encargada de una sección necesita saber qué hacer cuando se presente una emergencia que se sale de sus manos, necesita saber a quién llamar y que acción tomar mientras llega la ayuda. Hay momentos en la vida, cuando nos encontramos frente a situaciones difíciles o necesitamos tomar una decisión y simplemente no sabemos que hacer, pero como creyentes en el Mesías tenemos la ayuda del Ruaj Ha Koddesh (Espíritu Santo), quien nos guía. Si amamos a Yahushua, y seguimos la Torah, y tenemos una relación íntima con El, podemos esperar escuchar Su voz. Y a medida que aprendemos a escuchar esa voz interior, aprendemos a reconocer la voz del Pastor diciéndonos hacía donde ir, o que hacer en determinado momento. En el Medio Oriente, cuando el pastor lleva su rebaño a comer o a tomar agua, tan pronto terminan, uno se preguntaría como hace para diferenciarlas de los otros rebaños que se reúnen en el mismo lugar. Pues las llama, y ellas conocen su voz y lo siguen. Yahushua dijo: “… va delante de ellas; y las ovejas le siguen, porque conocen Su voz”. No nos movamos sin la dirección de YHVH. Aunque el tiempo apremie, no demos un solo paso si contar con El.
“Salió Yahushua de allí y vino a su tierra, y le seguían sus discípulos. Y llegado el día de Reposo (Shabbat), comenzó a enseñar en la sinagoga…” (Marcos 6:1-2)
Fuimos creados con un propósito, de adorar y tener comunión con YHVH nuestro Creador. La observancia del Shabbat pone esto en perspectiva, este es el tiempo para Adorarlo y separarnos para El. Si verdaderamente amamos a Elohim y guardamos su Torah, no quebrantamos sus mandamientos voluntariamente, pero el cuarto mandamiento parece haber desaparecido de los “Diez Mandamientos”. No hay problema con los demás mandamientos, todos los creyentes los consideran válidos hoy en día: no robar, no matar, no adulterar, etc., pero por alguna razón desconocida el cuarto es ignorado y más aún atacado. Muchos que se denominan pueblo de YHVH hacen caso omiso de: “porque cualquiera que guarde toda la Ley, y tropiece (viole) en un punto, llega a ser culpable de todos” – Santiago 2:10 Biblia Textual. Es decir, el dejar de observar un mandamiento, es igual a no cumplir ninguno. Cuando la iglesia (congregación) dejo de observar el Shabbat, perdió su identidad como pueblo separado en el Mesías, lea la historia de la iglesia y vera el deterioro que ha sufrido desde entonces. Muchas comunidades cristianas más parecen hijas de Roma. El pueblo de YHVH debe andar en el poder del Ruaj Hakoddesh, con la Torah escrita en su corazón, dispuesto a obedecer en todo si verdaderamente ama a YHVH – “Si me amáis, guardad mis mandamientos” – Juan 14:15 – ¡Shabbat Shalom!
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