“¿Quién dicen los hombres que es el Hijo del hombre?” (Mateo 16:13)
Ningún personaje en la historia de la humanidad ha provocado más comentarios o debates que Yahushua. Y la respuesta que damos a ¿quién es Yahushua?, determina todo en nuestras vidas: valores, convicciones morales, la fe que nos impulsa a seguir a pesar de las circunstancias, la esperanza en la vida por venir. Toda gira alrededor de Él y de esa relación que tenemos basada en nuestra convicción de lo que El es, “El hijo del Elohim viviente”. Esa respuesta demanda compromiso de nuestra parte, no podemos seguir siendo los mismos después de tener la revelación de lo que Yahushua es, porque cuando Elohim a través de Su Ruaj (Espíritu) se revela al hombre, es imposible no experimentar el cambio que produce el fuego transformador de Su amor.
“Si oyeren y le sirvieren, acabarán sus días en bienestar y sus años en dicha” (Job 36:11)
No podemos oír la voz de nuestro Creador si no paramos el ruido que hay en nuestra mente. El ruido producido por nuestros propios deseos, por el sistema y sus engaños, por nuestro sistema religioso que nos ofrece una relación con Dios en paquete, porque es imposible tener una relación con Dios si no lo escuchamos y YHVH no va a violentar nuestro corazón si persistimos en escuchar otras voces diferentes a la Suya. Ahora, recordemos que lo que permitamos en nuestra mente, como alimentemos nuestro corazón, va a moldear nuestra vida, ya se el sistema, o la voz de Dios. Tenemos que elegir que vamos a oír, que vamos a comer. Debemos tener determinación y escoger escuchar a Dios, porque si no lo hacemos, el mundo no nos va a preguntar que queremos escuchar, el tomará la decisión por nosotros. No podemos servir a dos señores. No podemos vivir con todo el ruido del sistema en nuestra mente y pretender escuchar la voz de Dios.
“Para que seáis hijos de vuestro Padre que está en los cielos, que hace salir el sol sobre malos y buenos, y que hace llover sobre justos e injustos” (Mateo 5:45
Esta Escritura contiene un principio muy importante el cual muchos creyentes a veces lo pasan por alto. Muchos creen y aún enseñan que, si eres bendecido, tu vida estará llena de prosperidad material, y que si estas pasando por tribulación, es porque has pecado o por tu falta de lo que ellos erróneamente llaman fe. Yahushua dice que el sol sale sobre los malos y los buenos. Una vida llena de bienes, placeres y éxito no significa que YHVH está ahí. Igualmente, una vida de pruebas y sufrimientos no significa que YHVH no está presente. Si basamos nuestra vida y la presencia de YHVH en ella, en las circunstancias, no somos nada diferentes a aquellos que no conocen a Elohim. Lo que nos hace diferentes, es que tenemos algo mucho más importante que las posesiones y las circunstancias, ¡tenemos una relación con el Elohim vivo! Debemos regocijarnos en los tiempos buenos y en los malos. Tenemos un tesoro mayor y la victoria es segura cuando centramos nuestra vida en YHVH.
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