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Gota Diaria 25/11/2022

“Y oí otra voz del cielo, que decía: Salid de ella, pueblo mío, para que no seáis participes de sus pecados, ni recibáis parte de sus plagas” (Apocalipsis 18:4) 

Cuando Elohim le dio la Torah a los hijos de Israel en el Monte Sinaí, les dio instrucciones específicas sobre cómo debían comportarse en presencia de las otras naciones que habitaban en la tierra de Canaán.  En Deuteronomio 7:1-5, vemos a Elohim ordenando a Su pueblo no mezclarse casándose con las hijas de las otras naciones (yugo desigual), no servir a los dioses de las otras naciones (sistema) y destruir los altares de adoración a esos dioses, incluyendo sus imágenes.  Elohim nos pide lo mismo hoy en día a nosotros.  La misma cultura que existía durante los días cuando los hijos de Israel fueron instruidos a conquistar la tierra prometida, existe hoy.  Esta cultura es del sistema de valores Babilónico del mundo y sus caminos.  Elohim ordeno a Su pueblo salir de él y no participar de esa cultura.  Sin embargo, aún hoy, el pueblo de Elohim continúa cometiendo el mismo pecado que cometió Israel.  Participa del sistema de valores que tiene el mundo, en vez de separarse de él, y obedecer a Elohim y Su Torah.  Pero, así como Elohim juzgo a Israel por su desobediencia, juzgará a Su pueblo hoy también.  La Palabra dice que el juicio empezará por la Casa de YHVH.  “Cualquiera, pues, que quiera ser amigo del mundo, se constituye enemigo de Elohim… el Espíritu que Él ha hecho morar en nosotros nos anhela celosamente” – Santiago 4:4-5.

Gota Diaria 24/11/2022

“De cierto de cierto os digo que todo lo que atéis en la tierra, será atado en el cielo; y todo lo que desatéis en la tierra, será desatado en el cielo” (Mateo 18:18) 

“Atar y Desatar” en hebreo “Asar y Hitir” = Prohibir o Permitir.  Es una frase muy conocida por los rabinos y no se refiere a tener autoridad para cambiar la Torah o parte de ella, ni a ningún aspecto de lo que muchos en las iglesias llaman guerra espiritual – desatar al cautivo y atar al demonio.  Se refiere a la autoridad de interpretar la Torah.  No es la autoridad para anular o añadir un mandamiento, sino la autoridad para decidir la forma de aplicar el mandamiento de acuerdo con la Torah.  Cuando Yahushua estaba designando a sus discípulos como sus sucesores, uso la formula familiar – Mateo 16:19.  Con estas palabras les estaba dando la misma autoridad que los escribas y fariseos proclamaban tener, mas no para usarla como lo hacían ellos, sino para exponer y enseñar la Torah del Reino. Luego les da un ejemplo de lo que los fariseos hacían: “En la cátedra de Moisés se sientan los escribas y fariseos” – la cátedra de Moisés es la autoridad para enseñar la Torah, la cual le pertenecía a los sacerdotes – “atan cargas pesadas y difíciles de llevar, y las pone sobre los hombros de los hombres…” estaban añadiendo todo lo que ellos querían porque decían tener el poder.  Del Diccionario Exégesis del Nuevo Testamento: “Atar y Desatar” es un término técnico judío con respecto a la enseñanza… es usado por aquel que tiene la autoridad de Prohibir o Permitir y es referente a cosas, no a personas.  Lo que sea declarado inapropiado y por ende prohibido, ya ha sido prohibido en el cielo, lo que sea apropiado y permitido, ya ha sido permitido en el cielo. 

Gota Diaria 23/11/2022

“Ezequías…hizo lo recto ante los ojos de YHVH, conforme a todas las cosas que había hecho David su padre… e hizo pedazos la serpiente de bronce que había hecho Moisés, porque hasta entonces le quemaban incienso los hijos de Israel…” (2Reyes 18:1-4) 

El libro de Números registra varias rebeliones del pueblo contra Elohim, y vemos la cantidad de veces que mucho pueblo cae muerto a consecuencias de sus rebeliones.  Se dice que aquel que no recuerda el pasado, está condenado a repetirlo.  Tanto en la vida secular como en las Escrituras, hay un sentido natural de que la vida es cíclica en vez de lineal.  La adoración a la serpiente era la práctica prevalente en Egipto, Canaán y Mesopotamia.  En el antiguo medio oriente, existía un ritual llamado “magia compasiva”, consistía en que, si un individuo sufría por el veneno de alguna planta o animal, al mirar la imagen de esa misma planta o animal, se creía que la persona sanaba.  La serpiente era uno de los muchos dioses de Egipto.  Cada que el pueblo se rebelaba, su deseo era regresar al sitio de donde YHVH lo había rescatado y YHVH castiga al pueblo con el objeto de su deseo; Egipto y sus dioses, donde tenían el estómago lleno, pero no podían adorar a YHVH.  Sin embargo, Israel no aprendió la lección.  El propósito de YHVH era que con la serpiente el pueblo recordara su dependencia de Él, pero, todo lo contrario, recordaron a Egipto y su antigua vida, y guardaron la imagen para adorarla. Muchos años después, vemos a Israel adorando la serpiente y sufriendo las consecuencias de su rebelión e idolatría.   Hoy no es diferente, el pueblo sigue adorando su antigua vida y rebelándose contra Elohim.  Nadie quiere separarse del sistema, lo encuentran más atractivo que servirle a YHVH y vivir bajo Su Torah.  Pero no podemos mezclar lo santo con lo profano, si no nos separamos, igual que Israel, sufriremos a casa de nuestra idolatría.

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