“Descendió lluvia, y vinieron ríos, y soplaron vientos, y golpearon contra aquella casa; y no cayó, porque estaba fundada sobre la roca” (Mateo 7:25)
Construir una casa no es asunto de novatos, hay que tener conocimientos por eso necesitamos un perito arquitecto. Lo más importante son las bases. Estas deben ser lo suficientemente firmes para soportar el peso de la casa e impedir que cualquier desastre dañe su estructura o la derribe. Es bastante evidente, mucha gente hoy en día no tiene bases bien fundamentadas para entender el Reino de Elohim, por eso vemos a muchos que siguen sufriendo por heridas del pasado sin poder recibir el poder sanador de Yahushua. Y reparar un edificio con bases malas, es bien difícil, es mejor pedirle a Elohim que haga algo nuevo con bases firmes que soporten las tormentas que enfrentamos en la vida. Si los principios del Reino, tales como: las consecuencias de la caída del hombre, la realidad de la obra de Satanás, la obra redentora del Mesías, Su poder sanador, transformador y la obra purificadora del Ruaj Ha Kodesh (Espíritu Santo), fueran enseñados a todos desde niños, tendríamos bases firmes y estaríamos equipados para todo lo que se presente en la vida, seríamos más efectivos en nuestro servicio en el Reino, y el enemigo estaría desarmado ante el señorío del Mesías establecido en nuestras vidas. ¡Shabbat Shalom!
“Si alguno ama al mundo, el amor del Padre no está en él” (1 Juan 2:15b)
Entre Goshen y Canaán hay un desierto y no fue fácil para el pueblo de Israel cruzarlo y salir de la esclavitud. Pero una distancia que pudieron haber cruzado en menos tiempo, les tomó 40 años deambulando, quejándose, viendo la gloria de Elohim, sin embargo, añorando su Egipto. Si crees que seguir a YHVH es un antídoto contra los problemas, siento decepcionarte. Tal vez el sistema religioso te ofrezca esa panacea. Para seguir a YHVH debes aceptar el reto de cruzar el desierto, de ser diferente, de renunciar a seguir la corriente del mundo, de aceptar la guía del Ruaj Hakoddesh y vivir la vida que Elohim tiene para ti, no la que tú quieres. No puedes ser ciudadano por nacimiento de dos reinos. No puedes disfrutar del Reino de Elohim, viviendo en Egipto.
“Y por haberse multiplicado la maldad, el amor de la mayoría se enfriará. Mas el que persevere hasta el fin, éste será salvo” (Mateo 24:12-13)
Las Escrituras hablan de una gran apostasía en los últimos tiempos (2 Tesalonicenses 2), y parece que la estamos viviendo en gran escala a nuestro alrededor. Prácticamente por todas partes se ve la decadencia moral, ética y espiritual – en el gobierno, la sociedad, la familia, en el ambiente laboral, nada se escapa de este flagelo que ha infectado al mundo últimamente. Estos son tiempos difíciles para los verdaderos creyentes, la maldad a nuestro alrededor puede ser desalentadora y la oscuridad tan opresiva que amenazan nuestra habilidad para andar en amor como el Mesías nos enseña. Sin embargo, la realidad del mensaje del Padre (Basora) es más relevante que nunca en este mundo. No podemos desanimarnos, ni permitir que el amor que el Padre ha depositado en nuestros corazones se enfríe. Estás señales del fin son simplemente una prueba de que Elohim está en Su trono y Su Palabra se está cumpliendo exactamente como Él lo habló. Debemos continuar en Su amor, irradiar Su luz, estemos donde estemos, donde quiera que vayamos – todo pasará, pero el amor nunca dejara de ser.
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