“Porque tú, Señor, eres bueno y perdonador, y grande en misericordia para con todos los que te invocan” (Salmo 86:5)
Muchas mentes escépticas razonan que si Elohim es bueno ¿por qué hay tanto sufrimiento y dolor? Esta manera de pensar, por supuesto, es demasiado simplista ya que asume que el objetivo de la vida del ser humano es la felicidad (usualmente entendida como placer). Pero las Escrituras claramente declaran que el verdadero objetivo es tener una relación con El Padre Celestial. Por consiguiente, el papel de Elohim no es el hacernos a todos felices, sino el hacernos aptos para tener una relación con El, y muchas veces permite el sufrimiento en nuestra vida para enseñarnos la verdad acerca de nuestra condición. Irónicamente la mayoría de los que cuestionan la bondad de Elohim, no quieren tener nada que ver con la responsabilidad de ser moralmente correctos. Pero la bondad de Elohim de ninguna manera implica que deba crear criaturas felices, inconscientes de la necesidad de tener una relación con la verdad. Él es bueno y perdonador y grande en misericordia para con todo aquel que quiere venir a Él. ¡Shabbat Shalom!
“Ten piedad de mí, oh Elohim, conforme a tu misericordia; conforme a la multitud de tus piedades borra mis rebeliones” (Salmo 51:1)
Después de que el Rey David fue confrontado con la verdad de su pecado y el posible juicio de YHVH, fue a Elohim pidiendo perdón y limpieza de su corazón. David mostró verdadero arrepentimiento y sabía que solo YHVH podía devolverle la integridad a su corazón. La palabra arrepentimiento en hebreo es “Teshuvah” = regresar. Dar la vuelta y volver a YHVH. Dejar el pecado y regresar a casa, al Camino de la Torah. El pueblo judío acostumbra antes de la fiesta de Yom Kippur, pasar 40 días haciendo “Teshuvah”. Pero quienes vamos por el Camino de la Torah sabemos que el Teshuvah es una acción constante, diaria, todo el tiempo debemos estar alertas y vigilar nuestra manera de vivir, nuestra obediencia a la Torah y pedir perdón cada que sea necesario, no solo 40 días, sino constantemente. “Sobre toda cosa guardada, guarda tu corazón; porque de él mana la vida” — Proverbios 4:23. Teshuvah es uno de los regalos maravillosos que YHVH nos da, la habilidad de volver a Él y buscar sanidad para nuestro quebrantado corazón.
“Volveos a la fortaleza, oh prisioneros de esperanza..." (Zacarias 9:12)
Zacarías nos llama “prisioneros de esperanza”. Yo sé que la palabra prisionero no es halagadora y con seguridad la mayoría rechazarán la comparación, pero queramos admitirlo o no, todos somos esclavos o prisioneros ya sea del sistema (otros dioses) o de Elohim. Escoged hoy a quien servir (Josué 24:15). Y según a quien sirvamos, en El o en ello está nuestra esperanza. Si tu esperanza está centrada en un mejor empleo, casa nueva, carro nuevo, y crees que el ejercicio de tu fe se basa en esos logros y que obtenerlos es muestra del amor de Elohim para ti, siento decirte que el sistema es tu dios. Todas estas cosas no son más que añadiduras dadas por Elohim a su pueblo cuando su fe y esperanza están centradas en El. En crecer espiritualmente, en hacer Su voluntad por encima de todo. En cumplir sus mandamientos y trabajar para que Su Reino sea pronto establecido en la tierra.
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