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Gota Diaria 09-05-2024

“Y te acordarás de todo el camino por donde te ha traído YHVH tu Elohim estos cuarenta años en el desierto”  (Deuteronomio 8:2)

 

La Escritura continua: “… para afligirte, para probarte, para saber lo que había en tu corazón, si habías de guardar o no sus mandamientos”.  Elohim le recuerda constantemente a los Israelitas, su viaje por el desierto, de cómo dependían totalmente de Él, no quiere que lo olviden, quiere que mantengan sus ojos puestos en él.  En el desierto es donde nos damos cuanta verdaderamente de que estamos hechos, todo lo que somos sale a la luz.  Es allí donde sabemos si de verdad nuestro corazón le pertenece a YHVH o no, si lo obedeceremos a pesar de las circunstancias, de la aridez, de la sequía, de la aparente desolación, es allí donde tomamos las decisiones más importantes de nuestra vida, es allí donde decidimos confiar en YHVH o seguir nuestro propio camino.  Elohim le prometió al pueblo ciertas cosas si ellos obedecían sus mandamientos.  Por cuarenta años: su vestido no se envejeció, ni sus pies se hincharon.  Les prometió una tierra de arroyos, de fuentes de manantiales; tierra de trigo y cebada, de vides, higueras y granados; tierra de olivos, de aceite y de miel.  Tierra en la cual no comerían el pan con escasez, ni les faltaría nada en ella.  Pero también les recordó que: “no solo de pan vivirá el hombre, mas de todo lo que sale de la boca de YHVH vivirá el hombre”.   La tierra produce y todos, justos e injustos comemos de ella, pero solo aquellos que comen del pan verdadero, de la palabra, Torah de YHVH tiene la verdadera vida. 

Gota Diaria 08-05-2024

“Al mandato de YHVH los hijos de Israel partían, y al mandato de YHVH acampaban; todos los días que la nube estaba sobre el Tabernáculo, permanecían acampados” (Números 9:18)

 

Según los sabios hebreos, hay dos éxodos: 1. El éxodo del exilio de Egipto y 2. El éxodo final de las naciones.  El primer éxodo tuvo 42 paradas que tienen mucho significado para el pueblo judío.  Es la salida de Egipto a la tierra prometida, la salida a la libertad después de una esclavitud de cuatrocientos treinta años.  Esclavitud física y espiritual porque el éxodo también significa el nuevo nacimiento pasando por el desierto de la vida hasta la tierra prometida o encuentro final con el Creador.  Ellos analizan la vida basados en estos 42 pasos.  “Estas son las jornadas de los hijos de Israel” – según ellos, esto se refiere a los cuatro exilios que el pueblo ha vivido – Grecia, Babilonia, Persia y Roma que es el exilio actual.  Dicen que en el tiempo final cuando las tribus sean reunidas, estas 42 paradas se llevarán a cabo de nuevo.  Cada jornada o parada del éxodo es una oportunidad de reparar o hacer un ajuste espiritual en la vida.  Así como la salida de Egipto fue un asunto de vida o muerte, cada jornada es un asunto de crecer y seguir el camino, o rechazar la enseñanza y morir en el desierto.  Toda aquella generación que salió de Egipto y rechazo la mano de YHVH en su vida, rebelándose contra YHVH constantemente, no llego, todos ellos murieron en el desierto. Las 42 paradas, no solo fueron paradas físicas, sino paradas espirituales donde tenemos la oportunidad de crecer.

Gota Diaria 07-05-2024

“Entonces vino Amalec y peleó contra Israel en Refidim” (Éxodo 17:8)

 

Israel encuentra su primer enemigo en el desierto, tan pronto bebe del agua de la Roca.  Pero, no era un enemigo desconocido.  Amalec era hijo de Elifaz y nieto de Esaú, hermano de Jacob (Israel), quien cientos de años atrás había hecho una promesa – “Y aborreció Esaú a Jacob por la bendición con que su padre le había bendecido, y dijo en su corazón: Llegarán los días del luto de mi padre, y yo mataré a mi hermano Jacob” – Génesis 27:41.  Esaú es Edom, padre de los Edomitas – Génesis 36:43.  En otras palabras, Israel se encuentra con su viejo enemigo, su propio hermano, su propia carne.  Pelear con un enemigo conocido, sabiendo que YHVH está de nuestra parte, es una victoria segura.  Ese día Israel venció a Amalec y YHVH prometió: “di a Josué que raeré del todo la memoria de Amalec de debajo del cielo” – Éxodo 17:14.  Todos tenemos nuestro Amalec, todos tenemos nuestras luchas y de todas ellas nos librará YHVH si nuestra confianza está en El y no en nuestras propias fuerzas.  Israel venció no con sus fuerzas, no porque fueran expertos guerreros, sino porque la presencia de YHVH estaba en medio de ellos.  Israel acababa de beber del agua de la Roca, estaban fortalecidos y podían enfrentar a su enemigo.  Donde sea que YHVH nos lleve, como nos lleve y cuando nos lleve, debemos estar seguros que Su poder nos sostiene, Su sabiduría nos guía, Su amor nos guarda. 

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