“Confirmando los ánimos de los discípulos, exhortándoles a que permaneciesen en la fe, y diciéndoles: Es necesario que a través de muchas tribulaciones entremos en el Reino de Elohim” (Hechos 14:22)
Aunque sabemos que todas nuestras ansiedades debemos llevarlas a YHVH en oración, a veces, viendo el caos en que se encuentra el mundo, es casi imposible no preocuparnos pensando como ser fuertes en medio de la oposición y persecución que como creyentes enfrentaremos. Ben Gurion, uno de los fundadores del nuevo estado de Israel, dijo: “Coraje es saber a qué debemos temer y a que no debemos temer”. Las Escrituras nos dicen que debemos temer a YHVH y no debemos temer al sistema y sus tentáculos. Así, que, temamos a quien debemos temer y tengamos coraje para enfrentar y hacer todo aquello que YHVH ha preparado para nosotros. YHVH está con nosotros y nos protegerá y llevará victoriosos a través de tiempos y circunstancias difíciles. Con El lograremos grandes cosas porque Él es especialistas en convertir lo imposible en posible.
ULTIMO GRAN DIA – SHEMINI ATZERET
“El octavo día tendréis santa convocación, y ofreceréis ofrenda encendida a YHVH; es fiesta, ningún trabajo de siervos haréis” (Levítico 23:36)
La fiesta del octavo día es llamada “Shemini Atzeret” en hebreo. El octavo día también es el primer día de la siguiente semana ya que las semanas tienen siete días. Es un nuevo comienzo – “Porque he aquí que yo crearé nuevos cielos y nueve tierra; y de lo primero no habrá memoria, ni más vendrá al pensamiento. Más os gozaréis y os alegraréis para siempre… “– Isaías 65:17-25. La cosecha ha sido recogida, toda iniquidad y transgresión ha sido juzgada en el día del juicio y la justicia eterna ha sido implementada. Se ha completado un ciclo y el plan de nuestro Eterno Elohim nos trae algo nuevo y majestuoso. Pero este nuevo comienzo requiere lluvia, lluvia del Ruaj Hakodesh para producir una nueva cosecha. “Porque como desciende de los cielos la lluvia y la nieve, y no vuelve allá, sino que riega la tierra, y la hace germinar y producir, y da semilla al que siembra, y pan al que come, así será mi Palabra que sale de mi boca; no volverá a mí vacía, sino que hará lo que yo quiero, y será prosperada en aquello para que la envié” – Isaías 55:10-11. Y EL ESPÍRITU Y LA ESPOSA DICEN: VEN. Y EL QUE OYE, DICE: VEN. Y EL QUE TIENE SED, VENGA; Y EL QUE QUIERA, TOME DEL AGUA DE LA VIDA GRATUITAMENTE.
“Regocijaos en el Señor siempre. Otra vez digo: ¡REGOCIJAOS!” (Filipenses 4:4)
Elohim nos ordena regocijarnos en El. Debemos celebrar. La gente celebra por todo lo que los hace felices. Nosotros celebramos el gozo de YHVH – “porque el gozo de YHVH es nuestra fuerza” – Nehemías 8:10. Celebramos el regreso de nuestro Redentor y Rey Yahushua. La Fiesta de Sukkot nos manda a ofrecer holocausto, en ofrenda encendida, es decir: adorar con pasión, con todo el corazón, ser una ofrenda de olor grato para YHVH. En Sukkot ensayamos la Gran Fiesta de Bodas, nosotros como Su novia nos preparamos para ese grandioso día. Hoy en día, la gente hace ensayos para las bodas, ensayan la boda. Hacen una cena de ensayo en el lugar donde va a ser la recepción con algunos invitados. Nosotros todos los años para Sukkot, ensayamos nuestra boda con Yahushua, hacemos Fiesta con YHVH, pasamos tiempo en Su presencia, le pedimos revelación sobre ese maravilloso día. Ensayamos año tras año y a medida que pasa el tiempo y vemos profecías ser cumplidas ante nuestros ojos, nos gozamos porque sabemos que el día de nuestra redención está cerca. Las bodas se acercan y debemos ser kaddosh – separados – cada día.
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