“Porque dos males ha hecho mi pueblo: me dejaron a mí, fuente de agua viva, y cavaron para sí cisternas; cisternas rotas que no retienen agua” (Jeremías 2:13)
A través del profeta Jeremías Elohim reduce a dos los males que el pueblo hizo al apartarse de El, aunque fueron muchas las atrocidades que ellos cometieron alejados de Elohim. Primero abandonaron la verdadera fuente de vida; y segundo trataron de generar su propia fuente. Elohim usa la necesidad del agua física como parábola de la necesidad del agua espiritual, la cual sostiene a Su pueblo en los altibajos de la vida. A lo largo de la historia, el hombre ha buscado fuentes espirituales alternas a Elohim y Su Torah, fuentes que abarcan desde la idolatría hasta la inmoralidad sexual, llevando al hombre hasta el punto en que declaran a lo bueno malo y a lo malo bueno. Elohim ha provisto todo lo necesario para vivir en una relación de pacto con El, pero el orgullo que hay en el corazón del hombre siempre lo lleva a construir caminos alternos. Al final, esta es la base de todo sistema de fe alterno, falsa religión u orden moral que se ha levantado y que se practica en la faz de la tierra. Es fácil mirar a los tiempos de Jeremías y decir: ¿Cómo pudieron hacer eso? Pero lo que necesitamos hacer es mirar nuestra generación y ver que no somos diferentes, que el hombre sigue cavando cisternas rotas y sigue teniendo la misma sed. Pidámosle a Elohim que nos proteja para que jamás busquemos fuentes alternas a El.
“El creyó en esperanza contra esperanza, para llegar a ser padre de muchas gentes, conforme a lo que se le había dicho: así será tu descendencia” (Romanos 4:18)
Humanamente, era imposible; Abraham tenía 100 años y Sara 90, pero YHVH había hecho una promesa. Abraham tenía que enfrentarse a dos realidades – su realidad y la realidad de la Palabra de YHVH. Estas no encajaban, sin embargo, contra toda esperanza, Abraham creyó lo que Elohim le había prometido absolutamente convencido que El tenía el poder para cumplir Su promesa. Elohim tenía un plan mayor para Abraham, Su plan de redimir a toda la humanidad estaba a punto de comenzar, todas las naciones del mundo serían bendecidas a través de la simiente de este hombre. En nuestra vida, la Palabra de Elohim y nuestra realidad no siempre encajan para nosotros, pero YHVH quiere que nuestra realidad no enceguezca nuestra fe. El quiere que sus hijos enfrenten la realidad como es, pero que a pesar de las circunstancias, confíen en El, porque saben que El es fiel a sus promesas. En Español la palabra fe, es certeza de que algo va a pasar, pero en si contiene elementos de duda. En Hebreo la palabra fe es confianza absoluta y no da cabida a ninguna duda. Si al enfrentar tu realidad hoy, sientes que la duda puede llegar a tu corazón, recuerda que YHVH siempre tiene un plan mayor para ti, El no solo trabaja en nuestro bien personal sino también para Su gloria y la extensión de Su Reino a través de las vidas de quienes confían en El.
“Enseñando como doctrinas mandamientos de hombres. Porque dejando el mandamiento de Elohim, os aferráis a la tradición de los hombres” (Marcos 7:7-8)
Los fariseos le preguntan a Yahshua por qué sus discípulos no obedecen la tradición de los ancianos, y Yahshua les contesta llamándolos hipócritas. Hipócrita = del griego hypokrisis = actuar, fingir. ¿Es nuestra relación con Elohim una relación hipócrita donde solo actuamos o fingimos? ¿Ponemos las tradiciones por encima de los mandamientos de Elohim? ¿Cuál es nuestra prioridad en la vida? ¿Es hacer la voluntad de YHVH? Si es así, ¿Por qué permitimos que las tradiciones familiares o culturales nos controlen cuando sabemos que no están alineadas con la Palabra de YHVH? ¿Hacemos cosas por complacer, familia, amigos, jefes, aunque sabemos que no están bien delante de Elohim? No es fácil ser diferente a todos los que nos rodean, especialmente, familia, compañeros de trabajo, estudio o iglesia. La línea de menor resistencia es hacer las cosas que los demás esperan que hagamos, mantener a todos felices, no desacordar con nadie, no crear confusión o incomodidad en los demás y luego, solos buscamos a YHVH y El entiende, ¿verdad? No, quienes seguimos a Yahshua debemos ser la sal de la tierra, y esto quiere decir que tal vez muchos desaprobarán nuestros valores, ideas, opiniones o estilo de vida. Seamos coherentes y honestos con lo que proclamamos ser, honremos con nuestra vida a quien llamamos Padre.
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