• header1
  • header2
  • header3
Smaller Default Larger

Gota Diaria 05-11-2024

“Anulando el acta de los decretos (deuda pendiente) que había contra nosotros, que nos era contraria, quitándola del medio y clavándola al madero” (Colosenses 2:14)

 

Esta es una de las principales Escrituras usadas por el Cristianismo para tratar de decir que la ley (Torah) fue abolida.  Pero, ¿qué es lo que realmente dice esta Escritura? Dice que lo que fue abolido estaba en contra nuestro.  Muéstreme un solo mandamiento que esté en contra nuestro – “que guardes los mandamientos de YHVH y sus estatutos, que yo te prescribo hoy, para que tengas prosperidad” – Deuteronomio 10:13.  Entonces, ¿qué fue clavado en el madero? En Griego, “acta de los decretos” = Cheirographon, significa = Documento legal de deuda.  Cuando Yahshua fue clavado en el madero, pagó la deuda pendiente que había en contra nuestro por quebrantar la ley (Torah) de YHVH.  El no clavó la Torah en el madero, clavó la deuda legal que había en nuestra contra.  La Torah no está en contra de nosotros, sino la pena de muerte por quebrantarla.  No hay ningún castigo en las Escrituras por la obediencia, sino por el pecado, por infringir la Torah – “Todo aquel que comete pecado, infringe también la Torah; pues el pecado es infracción de la Torah” – 1Juan 3:4

Gota Diaria 04-11-2024

“Y oí otra voz del cielo, que decía: Salid de ella, pueblo mío, para que no seáis participes de sus pecados, ni recibáis parte de sus plagas” (Apocalipsis 18:4)

 

Cuando Elohim le dio la Torah a los hijos de Israel en el Monte Sinaí, les dio instrucciones específicas sobre cómo debían comportarse en presencia de las otras naciones que habitaban en la tierra de Canaán.  En Deuteronomio 7:1-5, vemos a Elohim ordenando a Su pueblo con relación a: no mezclarse casándose con las hijas de las otras naciones (yugo desigual), no servir a los dioses de las otras naciones (sistema) y destruir los altares de adoración a esos dioses, incluyendo sus imágenes.  Elohim nos pide lo mismo hoy en día a nosotros.  La misma cultura que existía durante los días cuando los hijos de Israel fueron instruidos a conquistar la tierra prometida, existe hoy.  Esta cultura es del sistema de valores Babilónico del mundo y sus caminos.  Elohim ordeno a Su pueblo salir de él y no participar de esa cultura.  Sin embargo, aún hoy, el pueblo de Elohim continúa cometiendo el mismo pecado que cometió Israel.  Participa del sistema de valores que tiene el mundo, en vez de separarse de él, y obedecer a Elohim y Su Torah.  Pero así como Elohim juzgo a Israel por su desobediencia, juzgará a Su pueblo hoy también.  La Palabra dice que el juicio empezará por la Casa de Yaweh.  “Cualquiera, pues, que quiera ser amigo del mundo, se constituye enemigo de Elohim… el Espíritu que El ha hecho morar en nosotros nos anhela celosamente” – Santiago 4:4-5.

Gota Diaria 03-11-2024

“Ezequías…hizo lo recto ante los ojos de YHVH, conforme a todas las cosas que había hecho David su padre… e hizo pedazos la serpiente de bronce que había hecho Moisés, porque hasta entonces le quemaban incienso los hijos de Israel…” (2Reyes 18:1-4)

 

El libro de Números registra varias rebeliones del pueblo contra Elohim, y vemos la cantidad de veces que mucho pueblo cae muerto a consecuencias de sus rebeliones.  Se dice que aquel que no recuerda el pasado, está condenado a repetirlo.  Tanto en la vida secular como en las Escrituras, hay un sentido natural de que la vida es cíclica en vez de lineal.  La adoración a la serpiente era la práctica prevalente en Egipto, Canaán y Mesopotamia.  En el antiguo medio oriente, existía un ritual llamado “magia compasiva”, consistía en que si un individuo sufría por el veneno de alguna planta o animal, al mirar la imagen de esa misma planta o animal, se creía que la persona sanaba.  La serpiente era uno de los muchos dioses de Egipto.  Cada que el pueblo se rebelaba, su deseo era regresar al sitio de donde YHVH lo había rescatado y YHVH castiga al pueblo con el objeto de su deseo; Egipto y sus dioses, donde tenían el estómago lleno, pero no podían adorar a YHVH.  Sin embargo Israel no aprendió la lección.  El propósito de YHVH era que con la serpiente el pueblo recordara su dependencia de Él, pero todo lo contrario, recordaron a Egipto y su antigua vida, y guardaron la imagen para adorarla. Muchos años después, vemos a Israel adorando la serpiente y sufriendo a consecuencias de su rebelión e idolatría.   Hoy no es diferente, el pueblo sigue adorando su antigua vida y rebelándose contra Elohim.  Nadie quiere separarse del sistema, lo encuentran más atractivo que servirle a YHVH y vivir bajo Su Torah.  Pero no podemos mezclar lo santo con lo profano, si no nos separamos, igual que Israel, sufriremos a casa de nuestra idolatría.

Quién está en línea

Hay 5 invitados y ningún miembro en línea