Es fácil caer en esclavitud sin darse cuenta. Así como se es esclavo del pecado, también se puede ser esclavo de las cosas del mundo que aparentemente son buenas. Así como se es esclavo del cigarrillo, de las drogas, se puede ser esclavo del trabajo. El Shabbat es un regalo de Elohim para sus hijos. Es un tiempo de descanso de las cosas del mundo y de comunión con nuestro Creador. Muchos se enorgullecen de ser hacedores de la Palabra, de creer en las Escrituras desde Génesis hasta Apocalipsis, claman las promesas de sanidad, restauración, prosperidad, poder espiritual y autoridad en el Nombre de Yahshua y con valentía proclaman la Palabra a muchos, pero... ¿qué les pasó con el cuarto mandamiento? ¿Cuándo los diez Mandamientos se convirtieron en nueve? “… y a los hijos de los extranjeros que sigan a YHVH para servirle, y que amen el nombre de YHVH para ser sus siervos; a todos los que guarden el Día de Reposo para no profanarlo, y abracen mi pacto, yo los llevaré a mi santo monte, y los recrearé en mi casa de oración; sus holocaustos y sus sacrificios serán aceptos sobre mi altar; porque mi casa será llamada casa de oración para todos los pueblos” – Isaías 56:6-7. Shabbat Shalom.
Pronto, después de la muerte de los apóstoles, el enemigo empezó a sembrar semillas de división y conflicto entre los creyentes causando la separación de los creyentes judíos y aquellos que venían de las demás naciones. Los llamados “Padres de la Iglesia” empezaron a introducir doctrinas y prácticas anti-semitas. Uno de los más elocuentes, Juan Crisóstomo (344-407), cuyo nombre significa “boca de oro”, condeno a los judíos con el más grotesco lenguaje. El ahincó de los famosos padres de la iglesia por separar a los creyentes de las raíces hebreas, los llevó a cometer todo tipo de atrocidades. Desde el segundo siglo, la iglesia ya contaminada con el paganismo greco-romano, empezó a reprimir toda influencia hebrea entre los creyentes. Veamos algunas normas decretadas en el Concilio de Laodicea (siglo cuarto):
1.Canon 29. Los cristianos no deben judaizar guardando el Shabbat, deben trabajar en ese día.
2.Canon 37. No es permitido recibir porciones enviadas de las fiestas de los judíos o heréticos, ni festejar junto con ellos.
3.Canon 38. No es permitido recibir pan sin levadura de los judíos, ni ser coparticipes de su impiedad.
Justín Martir enfatizó que todo lo que antes le pertenecía a Israel, era ahora propiedad de la iglesia, que la iglesia había reemplazado a Israel como el pueblo de Adonai. Agustín, el teólogo católico romano más influyente, llamo a los judíos “hijos de Satanás”. Y como último ejemplo: Martín Lutero, quien fue muy amable con los judíos al comienzo tratando de convertirlos y al no lograrlo, se ensaño de la forma más vil en ellos. Las enseñanzas de todos estos hombres florecieron y cogieron raíces en el corazón de los creyentes. Doctrinas de hombres empezaron a reemplazar la Torah y hasta el día de hoy la iglesia está más centrada en los estatutos y decretos establecidos por los fundadores de las miles de denominaciones que actualmente existen y en el Nuevo Testamento alegando que el Antiguo Testamento fue abolido, y obviamente interpretado el Nuevo de acuerdo a como Orígenes, otro padre de la iglesia enseñó. “Pero el Espíritu dice claramente que en los postreros tiempos algunos apostatarán de la fe, escuchando a espíritus engañadores y a doctrinas de demonios” – 1Timoteo 4:1
Este es tal vez el versículo más horriblemente traducido en el Nuevo Testamento, y aparece así en casi todas las ediciones de las Biblias. La palabra “fin” no es la traducción correcta de la palabra griega “Telos” – G 5056 que significa: Objetivo – propósito – punto definitivo. El versículo se leería así: “El propósito/objetivo de la Torah es el Mesías…”. Los traductores cristianos en vez de dar la correcta interpretación, han insertado un término diferente dándole un significado ambiguo a la frase “fin de la ley” tal vez para apoyar el falso punto de vista que Pablo, según ellos, enseñaba que la Torah había sido abolida por el sacrificio de Yahshua. La fe en el Mesías Yahshua, no anula la Torah – Romanos 3:31 – “¿Luego por la fe invalidamos la Torah? En ninguna manera, sino que confirmamos la Torah”. El trasfondo de la carta a los Romanos con relación a este punto es que si una persona sigue la Torah en fe, dicha persona reconocerá a Yahshua como Mesías ya que él es la Torah hecha carne, él es el objetivo de la Torah. Hoy en día, los creyentes en Yahshua que guardamos la Torah, somos acusados de tratar de poner a la gente bajo la esclavitud de la ley, o según ellos; volviendo al antiguo camino de salvación por obras. Este argumento es totalmente erróneo ya que nunca ha habido un camino de salvación por obras antes de Yahshua. La salvación siempre ha sido por fe, como Elohim mismo lo ha definido, y nos ha dado solo una revelación (Torah) para vivir esta fe y para aprender cómo ser conformados a Su imagen.
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