A través de toda la Escritura, el mensaje de YHVH para Su pueblo sigue siendo el mismo – que debemos separarnos del mundo. El dice vez tras vez: “Salid de en medio de ellos, y apartaos dice Adonai” – 2Corintios 6:17. Vivimos en el mundo, pero no somos del mundo (sistema), así que constantemente debemos ir a la Torah, y buscar la guía para todo lo que enfrentamos en nuestro caminar diario y actuar bajo esos maravillosos parámetros dados por YHVH. Juan 17:17 – “Santificaos en tu verdad (Torah), tu Torah es verdad”. Ser santo es ser = kaddosh = ser separado. Es decir no actuar como actúa el sistema, no vivir bajo los parámetros del sistema, no buscar lo que busca el sistema, sino “buscar el Reino de Elohim y su justicia”. Es difícil porque el sistema humanístico en el que vivimos, influencia todo a nuestro alrededor. Por eso debemos ser fuertes y esforzarnos, sabiendo que nuestro galardón es grande. Confiemos en YHVH y El nos guiará siempre por el camino de la luz. Debemos empezar entendiendo y aceptando que quien “quiera ser amigo del mundo (sistema), se constituye enemigo de YHVH”. “Anda, pueblo mío, entra en tus aposentos, cierra tras ti tus puertas; escóndete un poquito, por un momento, en tanto que pasa la indignación” – Isaías 26:20.
Job después de perder sus hijos, su fortuna y finalmente su salud, expresó su confianza en Elohim con estas palabras, aún dijo: “He aquí, aunque El me matare, en El esperaré” – Job 13:15. Muchos citan a Job como ejemplo de paciencia, pero yo creo que Job es un ejemplo de confianza y seguridad en YHVH. Esta experiencia no es única para Job, YHVH dice que El disciplina y prueba a sus hijos. Todos, quienes portamos en nuestro corazón Su bandera de amor y manifestamos con nuestra vida que somos hijos de Elohim, estamos en la lista de “control de calidad”, todos sin excepción, de acuerdo a Su divina sabiduría, seremos probados. Unos más otros menos, pero a todos nos da la medida de fortaleza que necesitamos para pasar la prueba, y al final, aunque aporreados estoy segura que salimos más cerca de Elohim y más enamorados de Su divina presencia. Yo sé que las promesas de Elohim son verdaderas, que El solo demanda de nosotros obediencia a Su Torah y ha prometido que bendecirá nuestra entrada y nuestra salida. Sé que Su voluntad perfecta se hará en la vida de todos quienes le amamos, sé que todo obra para bien y sé que aunque mi corazón desfallece dentro de mí, mis ojos verán Su gloria. No es fácil cuando se está en medio de la prueba, pero es lo mejor que Elohim tiene para nosotros en ese momento y debemos con gratitud decir “este es el día que hizo YHVH, me gozaré y me alegraré en él”. Gracias Eterno Elohim por las pruebas. Gracias porque a través de ellas formas nuestra vida. Gracias por acercarnos más y más a ti por medio de ellas. Shalom
Hay muchas leyes relacionadas con la ofrenda de sacrificios en el Tabernáculo y luego en el Templo. Y aunque ya no se sacrifican animales, podemos entender el sistema sacrificial como una forma de adoración. La palabra “ofrenda” viene del H7133 = Korban = Acercar. El acto de traer una ofrenda era la forma de “acercarse a YHVH” – algo que debemos hacer todos los días. La Escritura dice que no debemos adicionar miel a nuestra ofrenda, pero si adicionar sal. Los antiguos sabios decían que la miel cambiaba el sabor de la comida, la hacía dulce, mientras que la sal no le cambiaba el sabor, sino que hacía el sabor ya existente en el alimento, mas fuerte. Romanos 12:1 nos dice: “… que presentéis vuestro cuerpos en sacrificio vivo, agradable a YHVH…”, no añadiéndole miel, es decir, no inventando nuestro propio sistema de adoración, sino añadiéndole sal, la sal del Pacto – “y no harás que falte jamás de tu ofrenda la sal del Pacto de tu Elohim” – Levítico 2:13, adorando de acuerdo a la Torah, ofreciendo nuestro cuerpo como “Korban” (acercándonos a YHVH) a través de la Torah Viva – Yahshua, ofreciendo lo que somos en El, para Su servicio.
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