El cordero permanecía cuatro días en el templo para ser examinado que no tuviera defecto alguno que lo hiciera no apto para el sacrificio. Después de su entrada triunfal, Yahushua permaneció en Jerusalén enseñando en el Templo y fuera de él y durante cuatro días los fariseos y rabinos lo interrogaron y enviaron espías tratando de hallar motivo para acusarle, mas no encontraron nada. “Los principales sacerdotes y todo el concilio buscaban testimonio contra Yahushua, para entregarle a muerte; pero no hallaban... ““Yo no hallo en él ningún delito” – Marcos 14:55 y Juan 18:38. Esas eran las mismas palabras que el Sumo Sacerdote pronunciaba cuando terminaba de examinar el cordero por cuatro días y lo declaraba apto para ser sacrificado “No hallo falta en él”. Cada paso, cada palabra que Yahushua dio y pronuncio, fue cumpliendo toda la profecía hasta lo último. El fue el cordero perfecto, apto para el sacrificio que podía cumplir todos los requisitos exigidos por YHVH. El año en que Yahushua murió, el 10 de Aviv cuando se escoge el cordero, cayó exactamente en sábado. No todos los años es igual, pero para que se cumpliera la profecía de que estaría tres días y tres noches en el corazón de la tierra, era necesario que así fuera.
Poco se habla de Judas en las Escrituras, el sentimiento general es de rechazo, creo que nadie pondría a su hijo el nombre de Judas. El nombre es símbolo de traición y deslealtad. Pero creo que nadie tiene el derecho legal de juzgar a Judas, ya que todos, sin excepción hemos traicionado a Yahushua. Pedro es otro ejemplo de deslealtad, sin embargo no hay ese sentimiento de rechazo hacia el, de alguna manera juzgan su actitud menos grave, tal vez por el hecho de que se arrepintió y busco el perdón. Nosotros tal vez no hemos recibido treinta piezas de plata, o tal vez no le hemos negado verbalmente como Pedro, pero nuestras acciones lo niegan constantemente. Teniendo en cuenta que pecar es infringir la Torah, y que cualquier desobediencia a sus mandamientos la infringe, creo que no hay nadie que se salve. Todos lo traicionamos, negamos de una manera u otra, consciente o inconscientemente, todos dependemos de Su misericordia y todos tenemos la obligación de separarnos de todo aquello que ofende y por ende niega a nuestro Mesías. Estamos próximos a celebrar Pesaj (Pascua) a recordar una vez más Su sacrificio, limpiémonos de toda levadura y preparémonos para entrar en Su presencia con un corazón contrito y humillado.
Pesaj (Pascua) celebra la liberación de Israel de Egipto – dejaron su antigua vida de esclavitud y fueron adelante hacia la tierra prometida, y a una nueva vida. El propósito no era solo salir, sino también llegar a su destino. Sin embargo, se retrasaron 40 años en el desierto. Pero finalmente, Israel cruzó el río Jordán hacia la tierra prometida, y al entrar YHVH le ordena a Josué circuncidar al pueblo. Era necesaria la circuncisión antes de pasar a la tierra prometida. Pesaj, es nuestra liberación del pecado y de la muerte a través del sacrificio del Cordero Pascual. Es necesaria la circuncisión del prepucio de nuestro corazón, para tomar posesión de la herencia adquirida a través de nuestro Mesías. La circuncisión del corazón es indispensable si queremos ser parte del pueblo de YHVH, es imposible ser transformados y renovados como una nueva creación, sin haber tenido una cirugía de corazón abierto donde el Ruaj deposita la Torah en él, y nos capacita para vivir la vida diseñada por YHVH para Su pueblo. La conmemoración está cerca, nuestra Pesaj ya fue sacrificada, pero Yahushua nos pide recordarla cada año mientras regresa y bebe esa copa de nuevo con nosotros.
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