• header1
  • header2
  • header3
Smaller Default Larger

Gota de Amor - Febrero 15/2015

“Yo soy la vid verdadera y mi Padre es el labrador. Todo pámpano que en mí no lleva fruto, lo quitará; y todo aquel que lleva fruto, lo limpiará, para que lleve más fruto” (Juan 15:1-2)

 

Yahushua es la Torah viva, y El quiere que permanezcamos (vivamos) en Sus enseñanzas (Torah).  Yahushua usa metáforas de agricultura para referirse a nuestra obediencia a la Torah.  Quien plante la semilla, hace la diferencia.  Desde antes de la llegada del Mesías, los ancianos de Israel ya habían mezclado la Torah con tradiciones de hombres – “Invalidando la Torah de YHVH con vuestra tradición que habéis trasmitido” – Marcos 7:13.  Cerca de dos siglos después de la partida del Mesías, lo creyentes helenos al igual que los antiguos en Israel, mezclaron el mensaje con tradiciones y costumbres paganas que hasta el día de hoy tienen impregnada a la iglesia.  Muchos han seguido enseñanzas de hombres ignorando la Torah de YHVH, convirtiéndose en una gran cosecha de maleza fertilizada que ha crecido con mentiras por muchos siglos.  La persona promedio es controlada por medio de fortalezas (creencias, interpretaciones falsas) que le han sido enseñadas, y necesita pelear contra esas fortalezas con armas que las destruyan, con la Torah.  Yahushua mismo no uso otra arma que la Torah, Palabra de YHVH para derribar las fortalezas que el enemigo quiso levantar contra El. Yahushua nos trae el Pacto, lo escribe en nuestro corazón y recibimos amor por la verdad.  El pacto nos cambia, nos hace “ciudadanos de Israel”, pueblo de Elohim, herederos de promesa, y sujetos a los vínculos del pacto – Efesios 2:8-13.

 

Gota de Amor - Febrero 14/2015

“Y conoceréis la verdad, y la verdad os hará libres” (Juan 8:32)

 

Solamente los hombres libres pueden recibir la Torah – Erich Fromm.  Para ser verdaderamente libre, el hombre debe liberarse del hombre.  Elohim tenía que liberar al pueblo de la esclavitud de Egipto para poder llevarlos al Sinaí y entregarles la Torah.  En su condición de esclavos sujetos a un poder extraño no podía darle sus Instrucciones.    Igualmente hoy, mientras el hombre está sujeto al sistema y sea esclavo de él, no puede recibir las instrucciones de Elohim.  Queda excluida la absurda pretensión de que la Torah fue abolida por el Mesías, pues la Torah son las instrucciones que dirigen al hombre, instruyéndolo en el modo de actuar rectamente en las relaciones con Elohim primeramente y luego con los demás.  La Fiesta de Shavuot (Pentecostés) está relacionada con la vivencia máxima del pueblo de Israel en el desierto, la revelación de YHVH a su pueblo y la aceptación de la Torah.   A partir de ahí, Israel fue un pueblo libre, conocieron al Elohim de sus padres, Abraham, Isaac y Jacob y recibieron su Torah.  Por eso Juan dice que el conocimiento de la verdad (Torah) nos hace libres. La libertad necesita de un sistema de leyes (instrucciones) para poder subsistir, de lo contrario la vida se hace imposible.  Lo extraño es que hoy en día el hombre se sujeta más fácilmente al sistema que a Elohim, tienen la rara idea de que el sistema los protege y Elohim los subyuga.  Un pueblo libre es el que se rige por un código. ¡Shabbat Shalom!

 

Gota de Amor - Febrero 13/2015

“Y te acordarás de todo el camino por donde te ha traído YHVH tu Elohim estos cuarenta años en el desierto”  (Deuteronomio 8:2)

 

La Escritura continua: “… para afligirte, para probarte, para saber lo que había en tu corazón, si habías de guardar o no sus mandamientos”.  Elohim le recuerda constantemente a los Israelitas, su viaje por el desierto, de cómo dependían totalmente de Él, no quiere que lo olviden, quiere que mantengan sus ojos puestos en él.  En el desierto es donde nos damos cuanta verdaderamente de que estamos hechos, todo lo que somos sale a la luz.  Es allí donde sabemos si de verdad nuestro corazón le pertenece a YHVH o no, si lo obedeceremos a pesar de las circunstancias, de la aridez, de la sequía, de la aparente desolación, es allí donde tomamos las decisiones más importantes de nuestra vida, es allí donde decidimos confiar en YHVH o seguir nuestro propio camino.  Elohim le prometió al pueblo ciertas cosas si ellos obedecían sus mandamientos.  Por cuarenta años: su vestido no se envejeció, ni sus pies se hincharon.  Les prometió una tierra de arroyos, de fuentes de manantiales; tierra de trigo y cebada, de vides, higueras y granados; tierra de olivos, de aceite y de miel.  Tierra en la cual no comerían el pan con escasez, ni les faltaría nada en ella.  Pero también les recordó que: “no solo de pan vivirá el hombre, mas de todo lo que sale de la boca de YHVH vivirá el hombre”.   La tierra produce y todos, justo e injustos comemos de ella, pero solo aquellos que comen del pan verdadero, de la palabra, Torah de YHVH tiene la verdadera vida.  

 

Quién está en línea

Hay 26 invitados y ningún miembro en línea