• header1
  • header2
  • header3
Smaller Default Larger

Gota de Amor - Abril 21/2015

“Fieles son todos sus mandamientos, afirmados eternamente y para siempre, hechos en verdad y rectitud… para siempre ha ordenado su pacto” (Salmo 111:7-9)

¿Cómo describiríamos a YHVH? ¿Qué atributos de Su carácter son más notables en las Escrituras? ¿Su amor, su soberanía, su poder, su gracia, su misericordia, su sabiduría, su bondad, su fidelidad, su gloria, su perfección?, y la lista es interminable. Pero, ¿Qué tal Su Justicia? La justicia incluye la implementación de un alto estándar de virtud y rectitud moral. Dicho estándar dictamina que hay estándares absolutos que determinan lo que es correcto e incorrecto. Pero para que esos estándares tengan sentido, debe haber una ley y orden y un sistema judicial que implemente esas leyes, sin las cuales, habría caos y anarquía. YHVH, el Elohim Creador, gobierna su universo a través de leyes físicas y espirituales. Hace mucho que el Supremo Legislador puso las ruedas de la justicia en movimiento. Las leyes de causa y efecto, es decir: se cosecha lo que se siembra. Hay leyes físicas, químicas, biológicas y matemáticas. Leyes que gobiernan la sociedad y las relaciones humanas. Y hay leyes espirituales que determinan si un hombre vivirá o morirá eternamente. A través de toda las Escrituras, YHVH ha escogido relacionarse con el hombre por medio de la ley y el orden, ya que su carácter justo, no tolera la anarquía, rebelión, confusión ni el caos. Su Reino es justo y ordenado en todos los niveles. Esta estructura es conocida como: Pacto / Acuerdo. En las Escrituras vemos a YHVH haciendo Pactos con el hombre. Hay Pacto de Noé, Pacto Abrámico, Pacto Mosaico, Pacto Davídico, y el Pacto Renovado. YHVH desea hacer pacto con el hombre, pero el hombre tiene la libertad de entrar en pacto con el Creador o no. Si el hombre decide entrar en los vínculos de Pacto con YHVH, debe vivir bajo los parámetros de dicho pacto y permanecer en él, le trae bendición. Si no, debe afrontar las consecuencias. 

 

Gota de Amor - Abril 20/2015

“Sus caminos notificó a Moisés, y a los hijos de Israel sus obras” (Salmo 103:7)

 

Cuando Adán y Eva pecaron, YHVH los echó del paraíso llamado Edén. Ellos empezaron a deambular en busca de redención en un desierto de separación producido por su pecado. Desde ese momento, el hombre ha continuado en esa búsqueda. Esa búsqueda, los llevó más lejos de YHVH y de esa anhelada redención. Elohim sabía que eventualmente El tendría que buscar al hombre y enseñarle el Camino de nuevo. Cuando Elohim saca a Israel de Egipto, lo lleva al Sinaí para mostrarle su destino. Después de revelarse a ellos, los lleva a un monte en el desierto – al Monte Sinaí – y les presenta una alternativa, un estilo de vida que les daría esperanza y los guiaría a la vida eterna, a una comunión con su Creador. Les dio un propósito, un destino. YHVH les dio un trabajo para hacer, debían construir un tabernáculo, un lugar de descanso, de sanidad, de limpieza, de íntima comunión con El. Tal vez el pueblo no se dio cuenta que ese tabernáculo sencillo, era su esperanza, era el camino de regreso al paraíso. Fuera de ese tabernáculo, había calor, había un desierto desolador lleno de serpientes, escorpiones y los temibles Amalecitas. Dentro del tabernáculo estaba la redención, la limpieza, la vida, el alimento, todo lo que los guiaría a la presencia del Elohim de Israel – era la sombra de la Nueva Jerusalén. David lo entendió y dijo: “Sus caminos notificó a Moisés”. David sabía que ese tabernáculo, cuyo modelo le fue mostrado a Moisés en el Monte, era el Camino de YHVH. La historia de los hijos de Israel, es tu historia y la mía. Es ambas, la historia antigua y la nueva, es una historia eterna. La necesidad del hombre, y el mensaje de redención, es el mismo ayer y hoy. El plan que Elohim le dio al pueblo de Israel en el desierto, es el mismo que nos da a nosotros hoy. El tabernáculo (Yahushua) sigue en pie, el Camino que el pueblo de Israel no encontró en ese entonces, ha sido delineado en Yahushua y abierto para todos hoy.

 

Gota de Amor - Abril 19/2015

“Entrad por sus puertas con acción de gracias, por sus atrios con alabanza; alabadle, bendecid Su nombre. Porque YHVH es bueno; para siempre es Su misericordia” (Salmo 100:4-5)

 

Hoy quiero decir: Gracias Padre. Gracias por el día de hoy. Gracias por hacernos libres. Gracias por mostrarnos Tu gloria a través de todos los detalles diarios de nuestra vida. Gracias por Yahushua. Gracias por darnos Tu Torah y separarnos para ti. Gracias por abrir nuestro corazón a la belleza de tus mandamientos y por grabarlos dentro de él. Gracias por el Ruaj Hakoddesh que nos sostiene y guía a través del camino. Gracias por hacer las cosas tan perfectas. Gracias por darnos un Cordero Pascual que diera Su vida por nosotros. Gracias por esa Pascua hace dos mil años y por permitir que fuera hecha realidad en nuestro Mesías para mostrarle al mundo quien es El. Gracias por mostrarnos a través de Tus Fiestas que hay mucho más, que todavía falta mucho para ver de Tu gloria y de tus promesas. Gracias por nuestras familias. Gracias por los amigos y aún por aquellos que no nos aman. Gracias por estos últimos días y por todo lo que nos has permitido pasar. Gracias por mostrarnos que todo tiene un propósito aunque inicialmente no lo entendamos. Gracias por continuar obrando en nuestras vidas, por cambiar nuestro corazón, por darnos esperanza, por fortalecernos en medio de la prueba, por manifestar tu amor y cuidado por nosotros de formas tan maravillosas. Gracias por un día más que nos permites vivir para ver Tu obra – Tu extraña y maravillosa obra. Gracias por la salud y por los milagros que haces para mantenernos en pie. GRACIAS YHVH – GRACIAS TE DAMOS.

 

Quién está en línea

Hay 38 invitados y ningún miembro en línea