Siempre que leamos en las Escrituras sobre alguien que retó el camino de YHVH, siguiendo su propio camino, vemos que los resultados fueron desastrosos. El orgullo y la soberbia no son sustitutos de la humildad y la obediencia. La mezcla entre hacer la voluntad de Dios en algunas cosas y la nuestra en otras, es la receta perfecta para el desastre. Hacer las cosas con un corazón no perfecto es la renuencia a estar bajo autoridad, a aceptar el Señorío del Mesías en nuestra vida y por consiguiente en nuestra toma de decisiones. Cuando hacemos las cosas con desgano, más rápido de lo que creemos, nuestro corazón se contamina y la obstinación será su primer síntoma, luego entrará en rebeldía y sin darnos cuenta estaremos trazando el camino a la destrucción y a la decadencia espiritual. No pensemos que una vida desastrosa es una vida carente de lo necesario o llena de problemas; no necesariamente, puedes tener abundancia y carecer de problemas, pero si tu relación y compromiso con Dios es nulo, si tu diario vivir se centra en la búsqueda de satisfacciones personales, si el reconocer a Yahushua como Señor de tu vida no incluye sumisión a su autoridad y Señorío, tienes una vida desastrosa.
¿Qué se necesita para buscar a Elohim con todo el corazón? Es irónico, pero parece ser que el estado más peligroso para el creyente, es la comodidad. La doctrina que muchas iglesias le han vendido a sus feligreses de que cuando están bien, con salud y abundancia es porque están bien con Elohim, y cuando las tribulaciones y enfermedades aparecen es por algún pecado, ha hecho más mal que bien y no es de extrañar que la vida espiritual y la relación con YHVH de muchos creyentes cómodos que lo tienen todo, sea tan carente de frutos y más fría que un iglú. La vida no es fácil, para algunos es extremadamente dura y como creyentes no estamos exentos de la realidad de vivir en un mundo caído y hostil, es la relación con YHVH, esa constante búsqueda de Su voluntad, la que nos sostiene y nos permite ver Su gloria en cada detalle de la vida. Desafortunadamente, algunas personas solo lo buscan cuando tienen problemas o han tocado fondo. Y ese fondo, no tiene que ser necesariamente escasez o enfermedad, puede ser el vacío producido por el exceso de todo y la falta de contacto con el Padre Celestial. Recordemos, nada puede estar entre El y nosotros. Que no perdamos ese contacto. Busquémoslo con todo nuestro corazón.
Estas son palabras mayores. El pueblo de Israel iba camino a la destrucción por no seguir las instrucciones de YHVH para su seguridad y bienestar. Habían decidido que sabían más que Elohim. Cuando la plomada se deja caer a lo largo de una pared en construcción, ésta revela si la pared está siendo construida verticalmente o no. Las paredes que están fuera de línea, pueden colapsar fácilmente. Cuando llevamos vidas fuera de la línea de Elohim, de Su plomada, fácilmente traemos destrucción a nuestra vida, tal vez no inmediatamente, pero a lo largo del camino, empezaremos a ver las consecuencias. Podemos elegir entre reconocer la línea de YHVH o ignorarla. Es sorprendente como el albañil se convence así mismo que la pared que está construyendo está quedando vertical, es solo cuando se aparta unos pasos de la línea de la plomada, que descubre la verdad. El mundo está viviendo días desesperantes, la necesidad de Elohim es evidente, mas la mayoría no lo reconocen, las soluciones fuera de Su línea son más atractivas, los líderes venden ideas y subyugan a un pueblo desesperado. El decir de muchos es: siempre ha habido guerras, hambrunas, desastres naturales, y es cierto; pero jamás el calendario divino había estado tan cercano. Hoy al igual que en los tiempos de Amós, YHVH ha dejado caer Su plomada. Necesitamos buscar a Elohim con todo nuestro corazón.
Hay 50 invitados y ningún miembro en línea