El hombre va hasta el fin del mundo, buscando conocer la verdad, para encontrar la razón de ser, para entender el por qué nació, por qué está aquí. Busca en cientos de dioses diferentes, comida para su alma, luz para su espíritu, investiga, experimenta, y por lo regular vuelve a quedar tan hambriento y sediento como cuando empezó y en los momentos duros de su vida, no tiene a quien ir. Yahushua dijo: “venid a mí todos los que estáis trabajados y cargados, y yo os haré descansar” (Mateo 11:28). Cuando pasamos por situaciones difíciles, enfermedades, tragedias, pérdidas insoportables que nos rompen el corazón y donde ni siquiera aquellos más cercanos pueden ayudarnos a soportar el dolor, conocer a Yahushua y su gran amor, saber que El nos sostiene, nos da descanso y calma nuestro dolor por medio del Ruaj (Espíritu Santo), es la esperanza más bella de todo creyente. Por lo regular son esos momentos, esas espinas en el corazón, las que dan paso a los momentos más bellos en comunión con nuestro Padre Celestial, son los que maduran nuestro carácter y dulcifican nuestro espíritu, son los que nos permiten ver la gloria de Elohim en todo su esplendor, restaurándonos y poniéndonos en pie de nuevo. ¿A quién iremos? ¿A dónde se va cuando ya no hay a donde ir? A Yahushua, el conoce tu dolor y sólo el, sabe como sanarlo.
Nehemías estaba preocupado por la indiferencia hacia la Torah. Quería corregir los problemas que había causado que Israel fuera a dispersión — “¿No hicieron así vuestros padres, y trajo nuestro Elohim este mal sobre vosotros y sobre esta ciudad?” — Nosotros hoy también debemos ser cuidadosos con la obediencia a la Torah. Hay dos causas expresadas en la Torah para el Shabbat. La primera la encontramos en Exodo 20:1 — Dice; porque YHVH terminó la creación en seis días y reposó en el día séptimo. ¿Por qué reposó YHVH? Había terminado Su objetivo. Nosotros debemos reconocer el límite de nuestro trabajo, debemos hacer un alto en nuestras actividades y permitir que nuestro cuerpo, mente y espíritu se fortalezcan. La segunda está en Deuteronomio 5:15 — Esta razón es siempre olvidada, dice; “Acuérdate que fuiste esclavo” — Nunca debemos olvidar que el sistema esclaviza y que debemos separarnos de el para pasar tiempo con nuestro Padre Celestial involucrados en los asuntos del Reino, de nuestra verdadera identidad. Yahushua dijo: “No ruego que los quites del mundo (sistema), sino que los guardes del ma. No son del mundo como tampoco yo soy del mundo” — Juan 17:15-16. Shabbat Shalom
Cuando la persecución y la aflicción se levanten, la Palabra debe estar en nuestros labios. Hechos 16:25 dice que cuando Pablo y Silas fueron encarcelados, a media noche oraban y cantaban himnos a YHVH. Ellos conocían el secreto de la libertad, la Palabra estaba en sus labios, no olvidaron la Torah, sino que dieron gracias y cantaron en su hora más oscura, en su media noche. ¿Qué podían estos judíos mesiánicos estar cantando? Las oraciones y salmos de la Torah, que más podían cantar. No existían himnarios como hoy en día, ellos proclamaban la Palabra en oraciones y cánticos. El pondrá canción en nuestros labios en la hora más oscura, El es nuestra fortaleza y nos llena de valor a través de Su Palabra. La Torah es luz en nuestra oscuridad – “Lámpara es a mis pies tu Torah, y lumbrera en mi camino” – Salmo 119:105. Es ahí cuando viene el sacrificio de alabanza, cuando estamos angustiados y sin deseo de alabar, es ahí cuando debemos alabarlo y adorarlo con todo nuestro corazón. La maldad que hay en el mundo hoy en día es suficiente para deprimirnos, a veces parece que el malvado ganara terreno, pero en esos momentos es cuando debemos recordar Su Palabra, porque es en Ella donde encontramos esperanza y fortaleza para romper ataduras y seguir adelante en medio de la oscuridad que atraviesa el mundo. El ha prometido nunca abandonarnos ni desampararnos.
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