“Y en aquel mismo día sacó YHVH a los hijos de Israel de la tierra de Egipto por sus escuadrones” (Éxodo 12:51)
Dejaron la esclavitud de Egipto con sus tesoros. Pero para ser totalmente libres, debían reconocer que aunque había tesoros, era una esclavitud. Solo reconociendo la situación actual y viendo que se puede estar mejor, se busca la libertad. Ejemplo: el pobre, el enfermo, el alcohólico, el adicto, etc. En Egipto había un rey, pero muchos capataces. Igualmente en el reino de las tinieblas, hay un amo – Satanás – pero muchas ataduras personales, por ejemplo: Alcohol, sexo, drogas, belleza, dinero, etc. Estas son algunas de los capataces del Egipto espiritual. Y nosotros, Israel, si no estamos dispuestos a abandonar estos placeres, tesoros (Ramases) de Egipto, no estamos listos para entrar en Canaan. No podemos disfrutar de una verdadera libertad, mientras sigamos enamorados del sistema. Aunque es una alegoría, contiene mucha verdad que debemos considerar. ¿Dónde está nuestro corazón? ¿Cuáles son nuestros afectos? ¿Estamos listos para ser liberados? ¿Estamos dispuestos a dejar los tesoros de Egipto, salir de Ramases y caminar hacia la Tierra Prometida? Antes de tomar la mano de Yahushua e iniciar este camino debemos querer con todo nuestro corazón la libertad que nos ofrece.
“El tiempo que los hijos de Israel habitaron en Egipto fue cuatrocientos treinta años” (Éxodo 12:40)
Muchos se preguntan ¿por qué los Israelitas fueron dejados tantos años en Egipto como esclavos? Bueno, tal vez no estaban listos para partir, estaban muy cómodos en Egipto y se habían acostumbrado a ser esclavos. Moisés intento liberarlos 40 años antes – “¿Quién te ha puesto a ti por príncipe y juez sobre nosotros?” – Éxodo 2:14. Sin embargo cuando regresó 40 años más tarde, lo escucharon y estuvieron dispuestos a seguirlo. Ya estaban listos, era el tiempo. Muchas cosas no pasan en nuestra vida aunque lo queramos, porque no estamos listos, aún estamos cómodos como esclavos en esa área, necesitamos hartarnos de eso para querer salir y ser libres. Este proceso de cómo Israel llego a estar cómodo como esclavo, es una lección para nosotros. De la misma forma como los Israelitas le contestaron a Moisés cuando quiso liberarlos -- ¿Quién te ha puesto….? Es la que usamos hoy cuando una persona puede ver nuestra esclavitud -- ¿Quién eres tú para juzgarme?
“Cuando se alzaba la nube del tabernáculo, los hijos de Israel partían; y en el lugar donde donde la nube paraba, allí acampaban los hijos de Israel. Al mandato de YHVH los hijos de Israel partían, y al mandato de YHVH acampaban” (Números 9:17-18)
El pueblo acampó 42 veces en lugares escogidos por YHVH. Algunas veces la parada era para probar al pueblo, otras para que descansaran o para castigarlos. En cada lugar había suficiente espacio para el Tabernáculo y para el campamento de cada tribu. Eran guiados por la columna de fuego que es simbólico del Ruaj HaKoddesh, y que es Quien nos guía a la verdad. La columna de nube es simbólica de la Torah – la poderosa Palabra de YHVH que nos enseña como ofrecer nuestra vida como olor fragante. El pueblo peregrinó por el desierto siguiendo la gloria de YHVH y ese es un ejemplo para nosotros hoy en día. Como creyentes podemos crecer espiritualmente entendiendo que todo lo que le pasó a Israel en los tiempos bíblicos, son una imagen para el pueblo hoy en día. La historia se repite. Los tiempos cambian, pero los escenarios son los mismos. Todo lo que ocurre en nuestra vida es un mensaje de Elohim. El nos habla a través de todos los detalles del día. A través de todo lo que nos sucede, YHVH nos está llamando a estar más cerca de Él.
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