“Paraos en los caminos, y mirad, y preguntad por las sendas antiguas, cuál sea el buen camino, y andad por él, y hallaréis descanso para vuestra alma” (Jeremías 6:16)
Jeremías le estaba hablando a un pueblo que había perdido el camino y para quien había poca esperanza no solo porque lo había perdido, sino porque no estaba interesado en encontrarlo; preferían seguir su propio camino aunque los llevara al desastre. Vivimos en un mundo de relativismo donde lo que nos parece bien lo hacemos, es decir no hay absolutos. Por consiguiente, es muy fácil perder el camino y ni siquiera darnos cuenta. Cuando viajamos a algún sitio, es necesario seguir las flechas que nos indican la dirección, pero si alguien tuerce la flecha, terminamos en el lugar equivocado, así que la única forma de volver al camino, es con un mapa. En nuestra vida, a veces encontramos encrucijadas donde tenemos que evaluar, si perdimos el camino o si necesitamos una nueva dirección. En esos momentos la Torah es el único mapa confiable y el Ruaj hakoddesh es la brújula que nos señala hacia donde ir. La Escritura nos dice que busquemos el buen camino y andemos por él. Tal vez no sea fácil hacerlo, pero estamos seguros en él porque no caminamos solos, Yahushua va con nosotros. El camino de Elohim es verdadero y no cambia. No hay lugar para transigir y tal vez no sea el camino que nos agrade, pero es el camino que caminó Yahushua cuando hizo la voluntad del Padre. El ha prometido que allí encontraremos descanso para nuestra alma.
“Acuérdate del día de reposo para santificarlo” (Éxodo 20:8)
YHVH sabía que en medio de todos los afanes y multitud de preocupaciones, el hombre estaría tentado a buscar excusas para no guardar la Torah como debe ser o olvidaría la importancia espiritual del Shabbat, por eso dice: “Acuérdate ..” — Durante toda la semana debemos tener presente el Shabbat, y hacer las preparaciones necesaria para guardarlo como YHVH lo exige. Ninguna labor puede ser dejada para el Shabbat, tenemos seis días para preocuparnos por lo temporal, YHVH solo nos pide un día para reposar y ocuparnos de nuestro alimento espiritual, un día para enfocarnos en todo lo perteneciente al Reino de nuestro Padre, un día para fortalecernos en El y prepararnos para una nueva semana donde tendremos cientos de oportunidades de ver el resultado de pasar un día en Su presencia. Recordemos que el Shabbat es señal del pacto entre YHVH y Su pueblo y debemos honrarlo como tal — Shabbat Shalom
Si no podemos confiar en los príncipes, ¿en quién confiamos entonces? Es cierto que cuando el hombre muere, con él se van sus planes, por eso es mejor mirar los planes de Elohim que se extienden de generación en generación hasta llevarlos a su cumplimiento. Toda visión cuyo origen esta en YHVH, no muere sino que es como una carrera de relevo espiritual que corre a través de los siglos. Una persona después de la otra toma la batuta y continúa cumpliendo los propósitos de Elohim. Si seguimos nuestros propios planes para nuestra vida, su potencial será limitado, pero si seguimos los planes de Elohim caminando hacía adelante en la visión que proviene de El, podemos esta absolutamente seguros de que todo lo que hagamos para el Reino no será un desperdicio ni pérdida de tiempo. Lo que logramos para El, es construido sobre lo que otros edificaron y lo que nosotros hagamos servirá de base para la generación que viene. Así que, ánimo, escuchemos atentamente el corazón de YHVH y midamos sus latidos con los nuestros, si están en tono los unos con los otros, no temamos, estamos construyendo para la eternidad y un día, todo eso que atesoramos buscando primeramente el Reino, nos estará esperando
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