“De cierto, de cierto os digo, que si el grano de trigo no cae en la tierra y muere, queda solo; pero si muere, lleva mucho fruto” (Juan 12:24)
Dos de las cosas que más nos impiden avanzar en nuestro caminar con YHVH y que no nos dejan morir a nosotros mismos son el orgullo y la vanidad. Los diccionarios definen al Orgullo: como el exceso de estimación hacia uno mismo y hacia los propios méritos por los cuales la persona se cree superior a los demás. Y Vanidad= es una manifestación de la soberbia y la arrogancia donde la persona se siente superior al prójimo, ya sea desde un punto de vista intelectual o físico. No podemos ir al padre, ni proclamar que somos seguidores de Yahushua, si nuestro ego no muere. Somos trigo y debemos morir para poder dar frutos para el Reinos. Seamos humildes postrados de rodillas ante YHVH reconociendo nuestras debilidades e incapacidades reconociendo que no somos nada, y permitir ser moldeados por Él — “Permaneced en mí, y yo en vosotros. Como el pámpano no puede llevar fruto por sí mismo, si no permanece en la vid, así tampoco vosotros, si no permanecéis en mí” — Juan 15:4.
“Cazadnos las zorras, las zorras pequeñas que echan a perder las viñas” (Cantares 2:15)
Las zorras son criaturas muy astutas. Se escabullan al anochecer cuando el rebaño se está preparando para la noche, y atacan cuando menos lo esperan. Así es como el enemigo hace con nosotros. A veces pensamos que todo está bien y que vamos en la dirección correcta y de un momento a otro nos damos cuenta que hemos caído de nuevo en viejos hábitos de pensamiento, acción o actitud. A veces no le damos importancia porque pensamos que es algo pequeño y podemos salir de ahí cuando queramos, más no es así, por pequeña que sea la zorra, sigue siendo zorra y sigue causando el mismo daño, hiriendo o matando a las ovejas. Lo mejor que podemos hacer es estar atentos, vigilantes y permitirle a Elohim a través de su Ruaj, grabar en nuestros corazones la verdad de Su palabra y revelarnos cualquier parte oscura de nuestra vida y una vez reconocido el problema no subestimarlo o creer que es pequeño, sino actuar inmediatamente, rechazando todo lo que no traiga el sello divino y alinear nuestro comportamiento, pensamiento y actitud con la Palabra de YHVH. Esa es nuestra regla de medida. Recordemos, si estamos demasiado cómodos en el sistema, es porque alguna zorra está activa.
“YHVH prueba al justo” (Salmo 11:5)
La vida del creyente aquí, es el entrenamiento para la eternidad. Es aquí, mientras caminamos hacia la tierra prometida, que YHVH nos prueba, disciplina y corrige. YHVH esconde su rostro de nosotros, para que lo busquemos – “Me buscaréis y me hallaréis, porque me buscaréis de todo vuestro corazón” – Jeremías 29:13. El proceso de buscar a YHVH, crea fortaleza interna que solo puede ser ganada en Su presencia – “Acercaos a YHVH, y El se acercará a vosotros” – Santiago 4:8. Aquellos que tienen su vida sometida a YHVH, están siempre bajo Su escrutinio para refinar su carácter y llevarlos a la estatura del Mesías. Este escrutinio es señal de Su amor, porque YHVH disciplina a quien ama, y azota a aquel que recibe por hijo – Hebreos 12:5-11. Las pruebas son como regalos mal envueltos que no queremos abrir, pero cuando los abrimos, aceptando la prueba como proveniente de YHVH, descubrimos que contienen joyas invaluables, imposible de obtener por otro medio. Las pruebas son; carrozas de YHVH portadores de bendiciones. “Hermanos míos, tened por sumo gozo cuando os halléis en diversas pruebas” – Santiago 1:2.
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