“Entonces el reino de los cielos será semejante a diez vírgenes que tomando sus lámparas, salieron a recibir al esposo… Cinco de ellas eran prudentes y cinco insensatas… Y tardándose el esposo, cabecearon todas y se durmieron” (Mateo 25:1-2 y 5)
En forma de parábola, Yahushua esta prediciendo que justo antes de su regreso, un gran porcentaje del pueblo de Elohim, estará espiritualmente dormido. Parece indicar que habrá un desconocimiento de la gravedad del tiempo. No hay una visión clara de los propósitos de Elohim y del destino del hombre, en medio del pueblo. Las vírgenes no estaban conscientes del inminente regreso del Esposo. La Iglesia está experimentando una avalancha de doctrinas, que sumado a la ya corrupta doctrina que heredo de Grecia desde los comienzos, ha generado complacencia y seria apatía hacia la verdad. A muchos no les importa cuál es el derecho o revés de las cosas, están simplemente cómodos donde se encuentran sin estudiar ni buscar más allá de lo que los líderes (también complacientes) les suministran. Pero para aquel que ama la verdad, para el que tiene hambre y quiere escuchar directamente del Padre, El ha prometido que derramará su Torah como la lluvia – “Goteará como la lluvia mi enseñanza, destilará como el rocío mi razonamiento; como la llovizna sobre la grama, y como las gotas sobre la hierba, porque el nombre de YHVH proclamaré” – Deuteronomio 32:12-3. Hay un hermoso modismo Hebreo que dice: “Estudiar es la más sublime forma de adorar”. Busca la Torah con todo tu corazón, el Padre quiere revelarte Su amor, Su plan, Su camino. No te conformes con lo que te den, la comida rápida de microondas hace mucho daño al espíritu, necesitas palabra fresca directa del cielo, y solo el Ruaj te la puede dar.
"En el amor no hay temor, sino que el perfecto amor echa fuera el temor; porque el temor lleva en sí castigo. De donde el que teme, no ha sido perfeccionado en el amor" (1ª Juan. 4:18)
Estar en una situación difícil puede hacer que los miedos nos consuman, nos inmovilicen y nos hagan ver monstruos imposibles de vencer. El miedo nos hace ver un panorama del futuro o del momento que se está viviendo de una forma aterradora es como estar en un estado febril, algo que llaman en psiquiatría, psicosis esquizofrénica, una idea distorsionada de lo real. Parece una descripción un poco exagerada, pero no lo es, yo he vivido esos momentos en que siento que ya estoy muerta sin estarlo, porque he permitido que el pánico me domine. Por eso nuestra confianza debe estar puesta en Yahushua, sin importar las circunstancias. Debemos seguir su modelo y ejemplo que aun sabiendo que iba a una muerte segura y de cruz, su comunión y confianza en el amor del Padre era tal que no se dejó vencer por todo el dolor y crueldad por la que estaba sufriendo antes dar su vida por todos nosotros. Es por eso que ahí en esos momentos de angustia como soldados del Reino sabiendo que todo lo que pasamos nos perfecciona , debemos tomar las armas que nos han sido dadas, poniendo nuestros ojos en la Yahushua imagen visible de quién nos creó. "Porque no nos ha dado Dios espíritu de cobardía, sino de poder, de amor y de dominio propio" -- 2a. Timoteo 1:7
“No por fuerza, y no por poder, sino por mi Ruaj, dice YHVH Elyon” (Zacarías 4:6)
YHVH le habla a Zacarías y le dice que su Camino no viene por medios humanos. Nada que pueda describir la palabra fuerza, como nosotros la conoces, se acercará en lo más mínimo a la fuerza y poder de YHVH. Solo se necesita un poco de reflexión para ver lo opuestos que son Sus caminos a los del mundo. YHVH usa nuestra debilidad para lograr sus propósitos. Abraham y Sara eran viejos para engendrar hijos, pero YHVH lo hace posible. Jacobo era el segundo en línea y el más débil de los dos hermanos, pero YHVH lo escoge. David solo era un insignificante adolescente frente a un gigante, pero YHVH le da la victoria. Yahushua murió sin lograr nada significativo según los estándares humanos. Pero a través de Su debilidad, YHVH logra el mas grande triunfo, nuestra salvación. El sistema nos llena la cabeza de filosofía triunfalista, nos dice que el mundo ama a los ganadores, que la victoria le pertenece a aquellos que saben pelear y ponen todo su esfuerzo en lograr sus objetivos. YHVH llega, y nos dice que sus reglas no son ni siquiera parecidas. El quiere que reconozcamos nuestra debilidad, nuestra dependencia, El quiere aquellos que no tienen nada, para hacer maravillas de nuestra nada — “Mi gracia te es suficiente, porque mi poder se perfecciona en la debilidad” — 2 Corintios 12:9.
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