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Gota Diaria 26-07-2025

“Y acabó Elohim el día séptimo la obra que hizo; y reposó el día séptimo de toda la obra que hizo. Y bendijo Elohim el día séptimo, y los santificó, porque en él reposó de toda la obra que había hecho en la creación” (Génesis 2:2-3)

 

En el primer libro de la Torah, está estipulado que debemos descansar como nueva creación que somos en el Mesías Yahshua.  Durante los seis días de la creación, Elohim trabajó diciendo: Sea y fue hecho.  Pero en el primer Shabbat, el primer día séptimo, no trabajó, no dijo nada, ni una palabra salió de Su boca.  Así, estableció el guardar el Shabbat desde el principio como señal o principio de obediencia a la Palabra de YHVH.  Muchos creen que guardar el Shabbat o Reposo es aburrido y es una ley a la cual ya no estamos obligados.  Guardar el Shabbat es parte de la Torah, y cuando entramos en los vínculos del Pacto con YHVH, tomamos toda Su Palabra o no entramos.  La orden de guardar el Shabbat está en los Diez Mandamientos (palabras) – “Seis días trabajarás, y harás toda tu obra; mas el séptimo día es reposo para YHVH tu Elohim; no hagas en él obra alguna…” – Éxodo 20:9-10.  Si podemos sacar el mandamiento de guardar el Shabbat, también podemos sacar los mandamientos de: no matar, no adulterar, no robar etc., los cuales también hacen parte de los Diez Mandamientos, y entonces, no guardamos el Shabbat y también podemos: robar, matar, adulterar.  Elohim sabía que un día el hombre adulteraría Su Palabra y por eso ordeno: “No añadirás a la palabra que yo os mando, ni disminuiréis de ella, para que guardéis los mandamientos de YHVH vuestro Elohim que yo os ordenó” – Deuteronomio 4:2 y 12:32.  Shabbat Shalom.

Gota Diaria 25-07-2025

“Bienaventurados los pobres en espíritu, porque de ellos es el Reino de los cielos” (Mateo 5:3)

 

Antes que Elohim creara al hombre, primero preparó para él un mundo lleno de cosas útiles y agradables para su deleite y gozo.  Fueron hechas para el hombre pero debían permanecer como cosas externas a él, muy profundo en su corazón había un santuario donde solo Elohim podía entrar.  Dentro de él estaba YHVH y era quien gobernaba su vida.  Pero el pecado complicó las cosas e hizo que aquellos regalos y bendiciones, se convirtieran en su ruina.  Nuestro dolor empezó cuando Elohim fue echado fuera de Su santuario (corazón) y se le permitió a todas esas cosas que habían sido creadas para uso del hombre, entrar en el corazón y tomar el lugar de Elohim.  El hombre por naturaleza ya no tiene paz en su corazón porque YHVH ya no es el centro de él.  Ahora son las cosas y la ambición por acumularlas lo que gobierna al hombre.  Esta no es una simple metamorfosis, es un minucioso análisis de nuestra realidad espiritual.  Muy dentro del corazón hay raíces de una vida caída cuya naturaleza es poseer y poseer.  Desea cosas con pasión y los pronombres “mi” y “mío” suenan inofensivos, pero su uso constante y universal es muy significativo.  Expresan la verdadera naturaleza adámica del hombre.  Son el síntoma más visible de nuestra enfermedad.  Las cosas se han vuelto tan necesarias, que lo que una vez fueron regalos de Elohim, se han convertido en nuestro elohim.  Han tomado Su lugar.  Mientras más posee el hombre, mas teme perder y recordemos que aquello que tememos perder, ese es nuestro dios.

Gota Diaria 24-07-2025

“¡Cuan hermosas son tus tiendas, oh Jacob, tus habitaciones, oh Israel! (Números 24:5)

El Tabernáculo fue levantado y los hombres en edad de guerra contados.  Ahora, se distribuiría el pueblo en el campamento.  El Tabernáculo estaría en el centro y los Israelitas estarían alrededor de él, distribuidos por familias y tribus.  Tres tribus a cada lado del Tabernáculo.  Cada uno sabía cómo debía ser su relación con los demás dentro del campamento.  Cada uno sabía cuál era su función dentro de su tribu.  Pero lo más importante, cada uno sabía cuál era su lugar con relación al Tabernáculo.  La presencia de YHVH era el foco central de todo el campamento.  Y así como cada tribu estaba organizada alrededor del Tabernáculo, cada creyente en Yahshua tiene una posición dentro del Cuerpo del Mesías.  Cada creyente tiene su lugar, su llamado, su ministerio.  Los dones espirituales son dados a cada creyente, para cumplir su llamado dentro del Cuerpo.  El Cuerpo del Mesías es regulado supernaturalmente como el campamento de Israel.  Con YHVH como el centro de nuestras vidas y todo el pueblo ocupando su lugar dentro del Cuerpo, el enemigo no tiene ninguna oportunidad.  No podemos perder de vista nuestro estandarte, debemos marchar o parar a la orden de nuestro comandante, seguros de que el lugar a donde nos lleva es el indicado y allí estaremos seguros. 

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