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Gota Diaria 22-11-2025

“Ojalá hubiéramos muerto por mano de YHWH en la tierra de Egipto, cuando nos sentábamos a las ollas de carne, cuando comíamos pan hasta saciarnos; pues nos habéis sacado a este desierto para matar de hambre a toda esta multitud” (Éxodo 16:3)

 

El pueblo en vez de dar gracias por la liberación empezó a quejarse de las condiciones y empezó a añorar a Egipto, quisieron volver a hacer ladrillos para Faraón.  Añoraron todo el confort de Egipto, aunque fueran esclavos. La esclavitud enceguece cuando el pueblo se acostumbra.  “Si Israel no hubiera probado el pan de los egipcios, no hubieran permanecido allá en exilio, ni los egipcios los hubieran podido oprimir” – Rabino Hiya, Zohar 2, pp.6ª, 6b. El orgullo y el ego son los ladrillos que construyen fortalezas en nuestra mente.  Nuestra carne solo hace lo que la mente le dice.  Somos esclavos cuando elegimos serlo, se dice que nadie extraña lo que no conoce, así que es ese conocimiento del pecado y de hábitos fuera de los parámetros de Elohim lo que nos esclaviza.  La esclavitud es tan fuerte que perdemos la habilidad de tomar decisiones de acuerdo con la Torah. Esas ollas egipcias son la religión, hábitos, creencias, percepciones, prácticas, prejuicios, juicios, forma de vivir y enseñanzas que han condicionado nuestra mente para pensar, caminar y hablar como egipcios (sistema).  Esos deseos de volver al sistema, esa pasión y ambición por ser como las demás naciones, son consecuencia de haber comido mucha carne y pan leudado de los egipcios.  “¿No sabéis que, si os sometéis a alguien como esclavos para obedecerle, sois esclavos de aquel a quien obedecéis, sea del pecado para muerte, o sea de la obediencia para justicia?” – Romanos 6:16. ¡Shabbat Shalom ¡

Gota Diaria 21-11-2025

“Así ha dicho YHWH: El pueblo que escapó de la espada halló gracia en el desierto, cuando Israel iba en busca de reposo… Con amor eterno te he amado; por tanto, te prolongué mi misericordia” (Jeremías 31:2-3)

 

Después del reinado de Salomón, el pueblo de Elohim se dividió en dos reinos: Reino del norte o Israel y Reino del sur o Judá.  Ambos fueron llevados cautivos a diferentes lugares en diferentes tiempos.  Judá regreso, Israel no.  Con Jeroboam el primer rey sobre Israel, se perdió toda identidad, el rey se las arregló para desviar al pueblo de su verdadero Elohim.  Cambio las fiestas, el sacerdocio, el lugar de adoración y el objeto de adoración y volvió a llevar a Israel a adorar un becerro de oro como en el desierto.  Pero como el amor de YHWH es eterno, su promesa de restaurar a Israel esta tan vigente ahora como el día y la noche – “Así ha dicho YHWH, que da el sol para la luz del día, las leyes de la luna y de las estrellas para luz de la noche… Si faltaren estas leyes delante de mí, dice YHWH, también la descendencia de Israel faltará para no ser nación delante de mí eternamente” – Jeremías 31:35-36.  Si hoy vio salir el sol, puede estar seguro de que la promesa está vigente.  Y ¿dónde está Israel?  Disperso entre las naciones, alejados de la ciudadanía de Israel, ajenos a los pactos de la promesa, muchos ni siquiera saben que son descendencia de Abraham.  Según un rabino del Instituto del Templo en Jerusalén, hay alrededor de 39 millones de latinos descendientes que ni siquiera lo saben.  Al leer la Torah y los Profetas, podemos ver que la descendencia de Abraham, especialmente las diez tribus del norte o el Reino del norte aún siguen en el exilio entre las naciones y pronto serán llevados por YHWH de nuevo a la tierra de sus ancestros.  “No se calmará el ardor de la ira de YHWH, hasta que hay hecho y cumplido los pensamientos de Su corazón; en el fin de los días entenderéis esto” – Jeremías 30:24.  Estamos en el fin de los días.

Gota Diaria 20-11-2025

“Bien invalidáis el mandamiento de Elohim para guardar vuestra tradición” (Marcos 7:9)

 

Cuando la tradición usurpa la Escritura, ¿quién tiene la última palabra en tu corazón?  Es una pregunta vital que todos debemos responder, porque ella revela donde está nuestra lealtad.  ¿Nos mantenemos fieles a la verdad, así se levante el infierno, o modificamos nuestra fe para acomodarla a la mente y pensamiento secular occidental? ¿Viviremos de TODA palabra que salga de la boca de YHVH sin importar el costo, o nos uniremos a la multitud que sigue un líder que adapta la Escritura para que encaje en la tradición y pensamiento religioso moderno?  ¿Nos mantenemos fieles a la Torah, o edificamos nuestra fe en arena filosófica o aún opinión teológica? ¿Aceptamos la revelación de Ruaj Hakodesh o aceptamos las interpretaciones de hombres falibles como Orígenes, Platón o Clemente considerados padres de la iglesia por el cristianismo?  Cuando se hacen leyes que demandan obediencia a un poder religioso que hace que la obediencia a YHVH y Su Torah, sea vista como rebelión, ¿permitiremos que el temor a ser malinterpretados, o llevados a juicio o castigados, nuble nuestra razón?  Muchos no tendrán que enfrentar dicha presión porque han sometido su destino al liderazgo de la iglesia, antes que se presente la prueba.  Cuando se levante la guerra y mi fe en Yahushua y en la Torah sea motivo de persecución, recordemos que: “El perfecto amor echa fuera el temor”.  Nuestra fe no es negociable.  Muchos profesan conocer a Elohim, pero con los hechos lo niegan. 

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