“En YHVH nos gloriaremos todo el tiempo, y para siempre alabaremos tu nombre” — Selah — (Salmo 44:8)
Siempre me llamó la atención leer en los Salmos la palabra. Selah. Hasta que entendí su significado y vi lo profundo que era. La palabra, Selah en hebreo es: pausa, hacer un alto. Debemos selah, pausar, parar, no podemos correr como locos, es necesario hacer un alto en el camino de vez en cuando. Si las alabanzas a YHVH necesitan selah, cuanto más nuestra vida. Si los salmos de angustia y tristeza necesitan selah, cuanto más nosotros cuando estamos pasando por tribulación y problemas. Necesitamos estar quietos y recibir lo que YHVH tiene para nosotros. Una vida plena es como un salmo, y los salmos necesitan muchos selahs. Nuestros selahs nos permitirán considerar lo que es más importante. Nos permitirán refrescarnos, recibir y tomar del corazón del Padre, nos permitirán fundirnos en Su amor. Selah es la pausa santa, la acción de parar y contemplar la grandeza de nuestro Elohim. Aprendamos a Selah.
“Y repartieron los trescientos hombres en tres escuadrones, dio a todos ellos trompetas en sus manos, y cántaros varios con teas ardiendo dentro de los cántaros” (Jueces 7:16)
Cuando YHVH llamó a Gedeón para guiar a Israel contra sus enemigos, le mostró que un pequeño ejercito lleno del poder de YHVH, era más efectivo que un gran ejercito peleando con sus propias fuerzas. Los trescientos pelearon con armas que el mundo consideraría inútiles. Trompetas y cántaros. Debían sonar las trompetas y romper los cántaros para que su luz brillara. Pablo dice - “pero tenemos este tesoro en vasos de barro — Somos cántaros humanos llevando el fuego de YHVH - Su Ruaj dentro de nosotros. Pero para que esa luz sea vista, los cántaros deben romperse. Las grandes victorias obtenidas después del quebrantamiento, siempre nos harán estar más aferrados a YHVH. Nuestro viejo hombre debe ser crucificado y roto, para que esa nueva creación según la Torah salga a la luz y brille con Su Luz, no la nuestra. Gedeón ganó una batalla con 300 hombres aperados de trompetas y cántaros rotos: no temamos, mientras más quebrantado este nuestro viejo hombre, más segura es la victoria. YHVH dice: “No es vuestra la guerra, sino de Elohim” - 2 Crónicas 20:15.
“Levántate y ve a Nínive, aquella gran ciudad, y proclama en ella el mensaje que yo te diré” (Jonás 3:2)
Y ¿cuál fue en mensaje que YHVH le dio a Jonás? - “De aquí a cuarenta días Nínive será destruida” - Jonás 3:4. Interesante, no le dijo: diles que repitan esta oración para ser salvos — diles que Yahushua es amor y los ama — diles que diezmen y todo les saldrá bien. Nada de eso, los habitantes de Nínive eran tan corruptos (como nuestra sociedad hoy en día) que entendieron el mensaje y se arrepintieron. ¿Qué es lo que el decadente y corrupto mundo de hoy escucha de aquellos que proclaman ser el pueblo de YHVH? Lo que ellos quieren oír — “Porque vendrá tiempo cuando no soportarán la sana doctrina, sino que, teniendo comezón de oír, se amontonarán maestros conforme a sus propias concupiscencias y apartarán de la verdad el oído y se volverán a las fábulas” - 2 Timoteo 4: 3-4. El mensaje de arrepentimiento no es popular hoy en día en ningún púlpito. La salvación barata sin ningún compromiso es lo que se escucha hoy en día. Los mandamientos están mandados a recoger, la Tora fue abolida, hoy vivimos por gracia e interpretan la gracia como alcahuetería y negligencia en el compromiso con YHVH. Yahushua dijo: “Si me amáis, guardad mis mandamientos” - Juan 14:15. No dijo: si les parece bien. YHVH nos dio mandamientos, no sugerencias. Que jamás lo olvidemos.
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