“Estas, pues, son las naciones que dejó YHVH para probar con ellas a Israel… para saber si obedecerían a los mandamientos de YHVH” (Jueces 3:1 y 4)
Todo en la vida requiere determinación, disciplina, sacrificio. Los deportistas saben que para obtener la victoria necesitan estar en forma y que esto se logra con ejercicios diarios, entrenamientos, y que antes de llegar a la final, tienen que haber luchado una serie de combates preliminares. Cuando el pueblo de Israel salió de Egipto, no estaba en forma para enfrentar ninguna batalla, siempre fue la mano de Elohim quien los sacó victoriosos. Pero Elohim necesitaba saber hasta qué punto sus hijos habían aprendido que su fortaleza estaba en El, y que no debían temer a sus enemigos, sino obedecer la Torah y confiar en El. Dejo esos pueblos para entrenarlos para la guerra, para probar que sus corazones permanecerían obedientes aun cuando el calor de la guerra arreciara. Este mismo entrenamiento usa Elohim con Su pueblo hoy en día, aunque no nos emociona mucho cuando la prueba llega, puede ser más aterrador no conocer los propósitos de Elohim para nosotros. No es para aniquilarnos, ni para recordarnos que Él es todopoderoso; es para equiparnos con las herramientas que necesitamos para salir victoriosos. El permite que pasemos por tribulaciones y tiempos difíciles, para producir en nosotros Su fortaleza.
“He aquí, aunque El me matare, en El esperare” (Job 13:15)
¿Alguna vez te has sentido contra la pared como si todo estuviera en contra tuyo, cuando nada sale bien? ¿Has pensado que puede ser YHVH quien esté orquestando todas las circunstancias? No, imposible, dirás: YHVH me protegería de todo esto. Pero las Escrituras están llenas de ejemplos donde YHVH usa las dificultades para edificar o fortalecer nuestra fe. Abraham, José, Moisés, Job, Daniel… la lista es interminable. Todos ellos pasaron por tribulaciones que tal vez ni tu ni yo seriamos capaces de soportar hoy en día, y las Escrituras nos relatan como contra todo pronóstico, ellos permanecieron creyendo, sostenidos como viendo al Invisible (Hebreos 11:27). Es fácil confiar en YHVH cuando todo sale bien, pero YHVH algunas veces sacude nuestra vida y la comodidad y las falsas seguridades son removidas para mostrarnos que Él es nuestra única fuente de fortaleza. Cuando todo parece estar en contra, no pienses que YHVH te ha abandonado, tu dinero, éxito, amigos, familia, puede desaparecer, de todas maneras, ellos no pelearían la batalla por ti, solo mantén tus ojos fijos en El, cuando todo haya fallado, te sorprenderás de lo que tu Padre Celestial hará por ti. ¡Shabbat Shalom ¡
“En la sombra de tus alas me ampararé hasta que pasen los quebrantos. (Salmo 57:1)
A nadie le gusta ser quebrantado, pero no podemos ignorar que sus beneficios son maravillosos para nuestro crecimiento espiritual. El ser quebrantado nos da una perspectiva completamente diferente del plan de Elohim para nuestra vida. El tener una vida llena de bendiciones ininterrumpidas causa un efecto bien interesante en la gente, empiezan a creer que YHVH solo existe para ellos, y que tanta bendición es ser aceptado ante YHVH, ignorando que cuando no dejamos que Elohim nos quebrante, Él nos deja solos, y muchos simplemente acumulan como resultado de sus propios medios adquisitivos, que no tienen nada que ver con la aprobación de YHVH. Esa distorsionada visión le rompe el corazón a YHVH y nos aparta cada día más de Él y de la verdadera bendición de conocerlo como Él es. Así que el único remedio para la auto-idolatría es el quebrantamiento. Cuando YHVH dice NO, cuando quita en vez de dar, cuando divinamente maneja lo que tenemos, cuanto tenemos, y por cuanto tiempo lo vamos a tener, está ayudándonos a mantener nuestros ojos en El. No despreciemos el quebrantamiento, reconozcámoslo como la voz del Padre Celestial llamándonos a refugiarnos en Sus amorosos brazos.
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