“Cualquiera, pues, que me oye estás palabras y las hace, le compararé a un hombre prudente, que edificó su casa sobre la roca” (Mateo 7:24-25 9)
Yahushua continúa diciendo: vinieron ríos, soplaron vientos, golpearon la casa, pero está no cayo porque estaba fundada sobre la roca. Esta aquí enfatizando la importancia de construir sobre bases firmes. Y si unas malas bases hacen tambalear un edificio, cuando más el tener unas bases espirituales malas pueden hacer caer a un creyente. La Tora es el Camino por donde debe andar el pueblo de YHVH - Los cinco libros de Moisés - son la base sobre la cual es edificado el templo de YHVH en cada creyente. No ha sido reemplazada por los Evangelios, ni por las cartas de Pablo, ni El Mesías la abrogó. Los cinco libros de Moisés son llamados - La Tora - Son las instrucciones de YHVH para Su pueblo, en ella hallamos todo lo que necesitamos saber para vivir la vida como YHVH lo ha planeado, todo lo relacionado con la familia, el matrimonio, las relaciones, la autoridad, que comer, como adorar al Padre, etc. La Tora nos revela la voluntad del Padre. El Mesías basó toda Su vida y ministerio en la Tora. No la negó, quebranto ni abolió. La Tora es la verdadera base de la fe del pueblo de YHVH. Sin Génesis, Éxodo, Levítico, Números y Deuteronomio es imposible entender correctamente los Evangelio y las cartas del Pacto Renovado (NT).
“El ladrón no viene sino para hurtar y matar y destruir; yo he venido para que tengan, y para que la tengan en abundancia” (Juan 10:10)
La palabra “hurtar” en hebreo es - ganab - y además de hurtar, también significa - engañar -. El FBI ha reconocido que el robo de identidad es uno de los crímenes más creciente en América. Cada día la información personal de miles de personas es usada por ladrones. Pero el robo de identidad más catastrófico es el robo de nuestra identidad espiritual. Antes de la llegada del Mesías, ya satanás estaba preparando el engaño o robo de identidad más grande de la historia. Ya los famosos filósofos griegos habían contaminado la fe de los creyentes y el mundo existente nadaba en sus fábulas — “Desecha las fábulas profanas y de viejas” - 1 Timoteo 4:7. La verdadera identidad del creyente, se encuentra en la Tora. La Escritura dice - “Y si vosotros sois del Mesías, ciertamente linaje de Abraham sois y herederos según la promesa” - Gálatas 3:29. Si como dicen los sociólogos, las comunidades son formadas por: experiencias, cultura, lenguaje, comida y las fiestas que se celebran son predeterminadas por dicha cultura, nosotros como pueblo de YHVH somos enormemente ricos en dichas experiencias y nuestra cultura, lenguaje, comida y festividades son determinadas por nuestro código de conducta delineado en la Tora. Debemos contender por nuestra fe y recuperar nuestra identidad que el sistema religioso nos ha robado. ¡Shabbat Shalom ¡
“Y estableceré mi pacto entre mí y ti, y tu descendencia después de ti en sus generaciones, por pacto perpetuo, para ser tu Elohim, y el de tu descendencia después de ti” (Génesis 17:7)
Para poder entender el plan de salvación de YHVH, debemos empezar por el Pacto Perpetuo que estableció con Abraham. Debemos comprender que YHVH es un Elohim de pactos, no de religión. La religión es una entidad creada por el hombre para manipular masas desde el inicio de los tiempos. Pero nuestro Elohim, no es acerca de religión sino de una relación de pacto. Un pacto es un acuerdo entre dos partes, en el cual cada parte tiene responsabilidades. Cuando una persona se arrepiente de sus pecados y acepta la obra redentora del Mesías Yahushua, entra en una relación de pacto con YHVH. No es el repetir una oración y aceptar a Jesús en su corazón como predican muchos, NO, el sacrificio del Mesías tiene connotaciones más profundas. El primer sacrificio para cubrir el pecado del hombre, lo hizo YHVH — “Y YHVH hizo al hombre y a su mujer túnicas de pieles, y los cubrir” — Génesis 3:21. YHVH sacrifico un animal para cubrir la desnudez de Adán y Eva por su pecado, mostrándonos que, en un futuro, un cordero sería sacrificado para cubrir el pecado de muchos. El pacto de sangre es el pacto que nos reconcilia con el Padre. Y una vez establecido el pacto, procedemos a cumplir con nuestras responsabilidades, no es que ahora coma y beba y alégrese porque Yahushua lo cumplió todo, NO, la parte de Yahushua es la reconciliación, lo que sigue nos corresponde a nosotros, mantener los terminamos del pacto por medio de la obediencia. “Os daré corazón nuevo, y pondré espíritu nuevo dentro de vosotros; y quitaré de vuestra carne el corazón de piedra, y os daré un corazón de carne. Y pondré dentro de vosotros mi Ruaj, y haré que andéis en mis estatutos, y guardéis mis preceptos y los pongáis por obra” — Ezequiel 36:26-27.
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